La legión: Génesis

Capítulo 6: ¿Una legión de 2?

Después de eso empezamos a hacer el proyecto y fue muy incómodo, básicamente no nos hablamos hasta que lo terminamos. Él se despidió y me repitió la frase que me había dicha hace algún tiempo. Vi como se alejaba y le y grité: "¡Damián! Espera, ven." El volteó a verme y se acercó. Ahí de me ocurrió una maravillosa idea, le enseñaría a Damián lo que se sentía ayudar a la gente; así que le propuse la idea de que lo hiciéramos juntos. Al inicio claramente se rehusó, pero después de un rato le dije: "Damián, está bien, solo lo hacemos esta vez y si no te gusta nunca vuelvo a mencionar el tema" Él parecía fastidiado ya con toda mi insistencia pero aún así en el fondo lo quería hacer por lo que al final accedió. Fuimos a una tienda cercana ya que ahí vendían todo tipo de cosas, entre otras, máscaras.
Compramos una barata que tenía un diseño de calavera, cubría toda la cara y dejaba espacio para ver. 
Fuimos a mi casa, le preste un atuendo extra que tenía, un pantalón formal negro, una camisa azul marino formal junto con un saco negro igualmente, el tomó la corbata roja del uniforme para complementar.
Al final estábamos listos, yo con mi atuendo de siempre y el con su atuendo elegante. Antes de salir me dijo: "No puedo creer que vayamos a hacer esto". Yo solo sonreí y le dije que disfrutara.
Mientras buscamos a quien ayudar, no pude evitar pensar en que en cierta forma me sentía feliz, ahora la legión de verdad era una legión, no solo era yo, ahora éramos 2.
Después de caminar un rato llegamos  a una calle de pocos recursos, no tenía luces, se veían pocas personas y era el lugar en el que podrían suceder muchos crímenes. Mientras recorríamos la calle escuchamos a un hombre gritar: "¡AYUDA, POR FAVOR ALGUIEN!" Corrimos hacia la voz para encontrarnos con un tipo amenazando con un cuchillo a un señor de mayor edad, el señor apenas se podía mantener parado ya que usaba bastón y lentes. Llegamos y sorpresivamente Damián dijo: "Retirate antes de que algo malo te pase" yo me quedé impresionado, de verdad estábamos haciendo esto. El maleante le quitó su bastón al señor mientras que esté caía, también amenazó con asesinarnos pero no teníamos miedo, mientras que Damián traía un cuchillo de cocina, yo tenía mi fiel navaja. Al inicio él se fue violentamente hacia nosotros, nos limitamos a esquivar y de vez en cuando amenazar con un golpe hasta que tiró a Damián con una patada en sus piernas, ahí fue cuando todo de verdad empezó, estaba a punto de clavarle su cuchillo a Damián en el pecho, por un momento sentía algo único, no tengo palabras para describirlo pero lo compraría con esa sensación que sientes al apostar todo a un número en la ruleta, te sientes emocionado, angustiado, ansioso, inseguro y muchas otras cosas más. Solo quedaba una opción, con todo el pesar de mi persona moví mi brazo en un rápido moviendo clavándole así mi navaja en su brazo, vi como lo atravesó, como podía ver de un lado del brazo el mango y del otro lado la hoja, en solo hizo un grito de sufrimiento y dejó caer su cuchillo. Damián seguía en el suelo, se había quedado paralizado ya que después de todo, el había visto desde otra perspectiva como sucedido todo. El ladrón no tardo para calmarse y quitarse la navaja que tenía enterrada; aproveche esos breves momentos para tomar el bastón del señor y darle un golpe muy fuerte en la cara, cómo sí de béisbol se tratara, con todas mis fuerzas di el golpe esperando su efecto. Al impactar, el tipo cayó desmayado al suelo, no estaba muerto pero si noqueado, parecía que había usado mucha fuerza en ese momento.
Ya que el ladrón no era una preocupación fui a levantar a Damián, me agradeció por haberlo salvado, incluso llegó a mencionar que me había visto muy heroico haciéndolo. Luego de eso tomé mi navaja con sangre de suelo y fuimos a ayudar al señor, recuerdo exactamente sus palabras: "Muchas gracias, pero creo que necesito ir al hospital, no me siento muy bien" nosotros accedimos a llevarlo. En el camino el nos contó que su esposa había muerto hacia algunos años y que su hijo vivía en un país extranjero; asimismo dijo que él creía que esa era la razón de la que lo habían intentado asaltar, que era una presa muy fácil. Nos contó todo tipo de cosas y no paraba de darnos las gracias una y otra vez, a decir verdad, me hizo sentir bien, que por fin alguien viera bien nuestras acciones. Al llegar al hospital todos se nos quedaron viendo, éramos los únicos raritos con máscaras cargando un señor. Llegamos a la recepción en donde dejamos al señor ya que una camilla se lo llevo para revisarlo, nos despedimos de él y una última vez nos agradeció.
Al ir de salida unos tipos se acercaron a nosotros y nos dijeron: "¿Ustedes son la legión verdad?" Nosotros asentimos con la cabeza, ellos muy emocionados dijeron: "¿Podríamos tomarnos una foto con ustedes por favor?" Nosotros no teníamos problema pero si se nos hacía algo raro que quisieran una foto.
Finalmente salimos del hospital y nos dirigimos rumbo a mi casa. En el camino veníamos hablando de lo intenso que había sido todo, de como le habíamos salvado la vida a ese señor. Después de un rato Damián me dijo: "William… quiero seguir haciendo esto". Yo no podía estar más feliz ahora tendría a un acompañante y ahora si seriamos la legión. Al llegar a mi casa nos cambiamos de ropa y encendimos el televisor. Estaba en el canal de noticias y antes de que lo cambiaramos vimos como el reportero daba una noticia acerca de unos nuevos "héroes" en la ciudad, se hacían llamar la legión y ya habían salvado a algunas personas; seguido de eso mostraron el testimonio del señor que habíamos salvado hace un rato diciendo cómo éramos héroes y deberíamos ser tratados como tal.
Normalmente nos emocionamos al escuchar eso, pero no pasó mucho hasta que el reportero dijo en un tono muy pomposo y pedante: "Está gente no son héroes, son sólo unos locos con máscaras; para combatir el crimen está la policía, lo mejor para todos sería que dejarán de hacer esas cosas que no les corresponden"
Al final no le tomamos tanta importancia, sabíamos que estábamos haciendo algo bien aunque la gente no lo viera así.
Nosotros estábamos felices, se hacía tarde, Damián se tenía que ir; así que nos despedimos y prometimos volver a juntarnos para hacerlo otro día.



Mymzar

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En el texto hay: familia, accion aventura y drama

Editado: 03.09.2019

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