La libreta de Levi

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El gimnasio está lleno. He tenido que borrar varias veces ya que han golpeado mi pluma sin querer, ahora esta nota está parchada por corrector. Como sea, intento escribir lo mejor que puedo antes del partido. Estoy nervioso, me he puesto los lentes hace media hora, y estoy a nada de arrepentirme, sé que Demian es despistado, pero estoy seguro que esta vez puede que vaya demasiado lejos. Lo entenderá. ¡Oh, Dios! Estoy casi seguro de que captará el mensaje.

¿Qué voy a hacer?, ¿debería quitármelos?

Puedo ver la espalda de Demian mientras habla con el entrenador. No me ha visto, pero sé que lo hará pronto, este cabello azul es difícil de ignorar, y ahora más con lentes. Casi nunca me los pongo porque siento que me veo ridículo, Demian bromeaba conmigo diciéndome que me hacían ver inteligente ¡Que le den! No necesito lentes para ser inteligente.

¡OH! ¡Va a iniciar! Hay un tipo enorme del equipo contrario, bueno, en el baloncesto es casi una regla ser alto.

.

.

Me he desconectado por un momento, Demian no me ha visto aún. Ahora es el descanso. Estoy asustado… Él ha comenzado a buscar por el público, ¿me busca a mí o al chico de lentes? Da igual, soy yo.

Tuve que salir. Me ha visto. ¡Demian me ha visto! Él lucía sorprendido. Lo sabe, lo sabe…



Liz Covath

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En el texto hay: historia corta, romance juvenil, homosexualidad

Editado: 08.08.2020

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