La luz y La oscuridad

Aiko

Capítulo 2: Aiko.

Tatsuki siente un inmenso poder proveniente de la habitación, al entrar en ella solo logra fijarse de su hermano siendo transportado. El poder comenzó a sentirse fuera de la habitación, no comprendía de donde provenía tal poder; corriendo hacia la ventana y abriéndola de golpe.
Observa a Tatsumi frente a una chica, solo podía pensar en una cosa.
(Este poder que percibo lo emana esa chica).
-¿Qué estas esperando que no atacas?
-Pues espero a que tu hagas el primer movimiento.
-Si claro.
-Las damas primero.
-Bien, si así lo quieres te mostrare como lucha una dama.
Aiko recita una extraña oración en un idioma que ambos no podían comprender.
-Raiko no Deshi.
Una oleada de nubes electrificadas se reunió de manera circular sobre ella, creando en su centro una tormenta eléctrica. Estirando su brazo hacia el cielo Aiko atrajo un rayo enorme hacia ella concentrando toda esa energía en su mano, las nubes desaparecieron en cuanto el rayo todo su mano.
-bien, bien… ¿Quieres una descarga baja o una alta?
- Dame tu mejor golpe
Bajando su brazo y apuntando hacia Tatsumi un corto pero potente rayo salió disparado hacia él. Una explosión eléctrica ilumino el rostro de Tatsuki quien Observaba el combate desde la ventana. 
La iluminación causa molestia en el rostro de la chica la cual seguíadormida. La luz desaparece dejando ver a Tatsumi apoyado de su rodilla derecha justo al frente del lugar en el cual cayo el rayo.
¿Qué te pareció esa prueba de mi poder?
-Pues no es la gran cosa.
-¡Ja…! Claro como tú digas, pero, tu postura y tu rostro sudoroso me dicen lo contrario.
-Solo finjo para no hacer sentir mal a una niña como tú.
-De nuevo te expresas de manera irrespetuosa… bien, como quieras esta “niña” así como tú la vez te pateara el trasero.
Aiko retrae su brazo hasta colocarlo frente a su pecho, la energía restante en su mano toma la forma de un gato diminuto, cerrando su mano con la diminuta energía en el centro de su puño, susurra:
-Cuento contigo, Nanami.
Estirando el brazo, abre el puño y la pequeña energía cae al suelo, Aiko da un paso atrás y un tornado eléctrico surge; del interior del tornado una gran pata blanca sale del tornado.
Con un salto, del inmenso tornado lo que era una pequeña figura de gato se convirtió en un gran tigre tan blanco como la misma nieve y tan grande como un árbol.
-Te presento a Nanami, ella es mi preciada mascota.
-Para ser sincero es muy adorable.
-¡Ja…! Pues gracias… Pero es hora de terminar con esto… Nanami posición de combate.
Nanami coloca una pata adelante y una atrás, inclinando un poco su cabeza y mostrando unos dientes que, a simple vista parecían cuchillas.
Tatsuki sabia la cantidad de poder que Aiko poseía ya, que gracias a una de sus habilidades únicas con la cual podía calcular el poder de sus enemigos, preparado para intervenir y ayudar a su hermano, desvanece la ventana que se interponía en su paso sin hacer el mas mínimo ruido. Una figura plateada y brillante pasa justo por su lado, era la chica, había despertado y el ni siquiera la sintió levantarse de la cama.
-¡Ahora ataca!
Tatsuki voltea de manera inmediata su mirada hacia Aiko la cual había ya dado la orden de ataque a Nanami, la chica aterriza justo frente de ella con su brazo estirado deteniendo la tacleada de Nanami. 
-Ya es suficiente, Aiko.
-P… ¿Pero?
-Nada de peros Aiko, solo detén el ataque ahora mismo.
-tch… Como lo desees hermana.
La chica había logrado que Aiko se detuviera, volteando hacia la dirección de Tatsumi esta le pregunta:
-¿Estas bien?
Tatsumi anonadado por los acontecimientos y la belleza de la chica queda inmóvil ante su voz aguda y dulce, sus ojos brillantes color carmesí, su vestido blanco con bordes rosa y la cinta carmesí que recogía su cabello.
-S… Si, por supuesto.
-Veo que eres bastante valiente, pero esa valentía puede llevarte a tu propia destrucción.
-¡Tatsumi!
-¿Ehhh…? ¿Tatsuki?
Tatsuki al igual que la chica plateada bajo saltando por la ventana cayendo a un lado de Tatsumi, este se apoya de su rodilla izquierda, la espada de color azul aparece clavada en la tierra.
-¿Estas bien hermano?
-Sí, no hay de qué preocuparse.
Una risa rompió los susurros de ambos.
-¡Jajaja…! Son muy graciosos chicos… Así que Tatsumi y Tatsuki… Ehhh… Pues yo soy Kuro, Haruno Kuro.
Tatsuki poniéndose de pie y guardando su espada le pregunta:
-¿Quieren una taza de té?
-Por supuesto, gracias.
Todos entraron de nuevo a la casa, al llegar a la cocina se percatan de que Aiko no venía detrás de ellos y antes de poder preguntarse donde se encontraban, ella atravesó deprisa la puerta.
-¿Dónde estabas Aiko?
-Siento tardarme Kuro-nee es que estaba calmado a Nanami.
-¿Qué le paso a Nanami?
-Nada en especial, solo es que no quería quedarse sola afuera.
-cierto había olvidado que no le gusta estar sola.
-Así es, por esa razón fue mi retraso.
-Bueno está bien.
Kuro y Aiko se sientan en la mesa, mientras los hermanos preparaban el té.
-Les gusta hacer todo junto… ¿no?
-Si algo así, Tatsuki y yo siempre hemos sido así de unidos a la hora de hacer cualquier cosa.
-Me parece excelente.
Tatsumi le sirvió su té a ambas, mientras que Tatsuki lavaba los utensilios utilizados.
-G… Gracias por el té –dijo Aiko con vergüenza.
-No hay de que…
-Esa es la forma en que Aiko se disculpa.
-Ohhh… Bueno, Aiko acepto tus disculpas y también me disculpo por tratarte mal.
-A… Acepto tus disculpas también.
-Por cierto… ¿Ustedes son familia o algo parecido?
-Sí… Aiko es mi hermana menor pero, también es un semi-demonio que contrate.
-¡Espera! ¿Cómo es eso posible? –Pregunto Tatsuki
-bueno para resumir es padre de Aiko es un demonio de clase alta, este demonio se enamoró de una mortal ósea mi madre y bueno de ese amor prohibido nació Aiko… Hace dos años el poder demoniaco de Aiko surgió y se salió de control, la única forma de controlar su inmenso poder fue hacerla mi esclava.
-¿Cuál era el nombre del Demonio?
-Mephistofeles.
-¿Queee? ¿Es en serio?
-Totalmente, nunca mentiría con algo como eso.
-¿Cómo es posible que un demonio de su clase cagara por la tierra y se enamorara de una mortal?
-Bueno por lo que nos contó…
-¡¿Les conto?! –Interrumpió Tatsuki
-Sí, nos contó… Él nos crio a Aiko y a mí como sus hijas ya que nuestra madre murió en el nacimiento de Aiko… Ella nació cuando yo solo tenía 4 años de edad, nunca conocí a mi verdadero padre y la única figura paterna que yo conocí fue a Mephistofeles, él nos enseñó a luchar y a defendernos… Yo tenía una afinidad a la magia que a él lo impresionaba, por otra parte, Aiko apenas asomaba habilidades mágicas… Aunque entrenábamos juntas nuestras habilidades eran muy distintas tanto en magia como en físico.
-¿Pero qué tiene que ver todo esto con la partida de Mephistofeles?
-Ya llegaremos a eso, calma… Bueno como les decía, nos mudamos a muchos lugares en nuestro crecimiento, hasta que llegamos aquí a Tokio hace tres años… Cuando llegamos a Tokio hace tres años Mephistofeles seguía con nosotras, pero, un día un extraño toco a la puerta de nuestra casa inocente yo atendí al extraño…
“¿Qué desea, Señor?”
“Buenos días linda… ¿Se encuentra tu padre en casa?”
“¿De parte de quien lo busca?”
“Dile que su viejo amigo Souta”
-En ese momento no entendía lo que pasaba, llame a mi padre como lo pedía el extraño… Al bajar y llegar a la puerta, el me envió adentro enseguida y me ordeno buscar a Aiko; Quedarnos en nuestra habitación y no salir hasta que él no lo ordenara… Nos quedamos en la habitación por horas, Aiko se mantuvo mirando por la ventana, hasta que su expresión aburrida cambio a una expresión asustada…
“¿Aiko que pasa?”
“El extraño se está llevando esposado a papá”
“Espera ¿Cómo que esposado?”
-Me asome a la ventana y observe a Mephistofeles siendo arrastrado como un esclavo por esa persona… Un portal de color carmesí apareció, Mephistofeles entro en el portal con esa persona y desaparecieron sin dejar rastro alguno…
“Kuro-nee ¿A dónde se llevaron a papá?”
“No tengo idea, pero de algo estoy segura volverán por nosotras”
-Esperamos un poco más en la habitación, al salir una carta estaba frente a la puerta… Buscamos en toda la casa con la esperanza de encontrarlo cocinando como tanto le gustaba hacerlo, pero lo único que encontramos fue esa carta.
 



Yoel Olano

Editado: 19.08.2019

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