La Mamba Negra

Primera parte



 

Wade, Planeta Ollie. Año cuatro mil treinta y dos. Samantha Iparis Wats

Últimamente alrededor del país están sucediendo muchos casos de ese nuevo virus mutado que hace que la gente olvide parte de su vida, ya sea a corto o largo plazo –además de los demás efectos que produce dependiendo de la mutación-. Los científicos estaban experimentando para erradicar la existencia del virus al que llamaban popularmente como Anastasia, éste provocaba que las personas deliraran y comenzaran a enloquecer. El virus actualmente no existe, hace aproximadamente 6 años desapareció, consiguieron crear una vacuna efectiva que eliminó el virus por completo, sin embargo, por motivos de estudio, los científicos extrajeron varias muestras de algunas de las víctimas, un total de 500 muestras de 200 víctimas distintas, algunas de ellas consiguieron salir adelante con la vacuna ya que se les pudo administrar a tiempo, pero la mayoría de ellas murieron antes de poder recuperarse (el virus provocaba cada vez más episodios de delirio a sus víctimas y hacía que los tejidos cerebrales se debilitaran poco a poco hasta que éste dejaba de funcionar correctamente, causando la muerte), en los primeros dos años no consiguieron gran cosa, apenas sabían nada del virus, salvo lo que ya habían comprobado durante la larga epidemia (duró más de 20 años), los científicos comenzaban a frustrarse con el poco avance que hacían y la cantidad de recursos que invertían. Pasaron los años y poco a poco fueron extrayendo información adicional del virus, comprobaron que éste tenía capacidad de revivir, reconstruirse a sí mismo, algo que llamó bastante la atención de los científicos, así que decidieron investigar esta característica para intentar aplicarla a los Daitos de altos cargos que hubieran muerto recientemente –ya que la capacidad de regeneración vital del virus no sobrepasaba las dos horas después de muerto- y así poder revivirlos, todo esto pasó durante los siguientes tres años, hace un año, los científicos avanzaron en su investigación y en esta ocasión, en lugar de conseguir extraer el gen que hacía que el virus reviviera, hicieron que este mutara. Al principio esto no supuso ningún problema, siguieron estudiando la forma de extraer dicho gen y, a su vez, comenzaron a estudiar el virus mutado para conocer sus características.

Como apenas tenían muestras del virus mutado, decidieron realizar el mismo procedimiento con otras muestras del virus original para poder estudiarlo a mayor escala, sin embargo, el procedimiento no resultó ser el mismo y obtuvieron cuatro mutaciones distintas. Decidieron no intentar mutar de nuevo el virus a la vista de los resultados fallidos y siguieron estudiando estas cuatro mutaciones junto con el intento de extracción del gen. Al poco tiempo hubo un accidente en el laboratorio que hizo que tres de las cuatro mutaciones contagiaran a varias decenas de personas, intentaron controlar la situación reteniendo a los contagiados y manteniéndolos en cuarentena, no obstante, muchos de ellos no sabían que estaban contagiados y hacían vida normal, lo que provocó que se extendiera poco a poco el virus y comenzara una nueva epidemia.

Y bueno, ¿cómo es posible que esto haya pasado en todo el país si el virus mutado sólo estaría en una, dos o tres ciudades del país, en general las más importantes y con mayor tecnología de todas? Pues bien, esto tiene una explicación, como todo en esta vida; las tres ciudades más importantes y, con ello, tecnológicamente más avanzadas (Riddle, Alban y Eden), están situadas estratégicamente para que queden a la misma distancia Riddle de Alban, Alban de Eden y Eden, de Riddle nuevamente, por lo que no era difícil que se propagara rápidamente por todo el país, con esto, y sumándole que muchos de los afectados que no lo sabían eran altos cargos que viajaban por los alrededores de sus ciudades para asistir a reuniones y cosas por el estilo, no es nada raro que se propagara en tales dimensiones.

Bueno, tras esta breve presentación de la situación del país actualmente, me presento, mi nombre es Samantha Iparis Wats, tengo veinte años y actualmente me preparo para las pruebas de la sección del Gobierno de Wade dirigida a la exploración del espacio, es mi mayor deseo desde que tengo uso de razón, mi padre formaba parte de una tripulación de esta sección, debía salir a explorar el espacio cada poco tiempo y volvía pocas semanas después, quizás dos o tres. Desde entonces estoy apasionada por el espacio, mi padre me contaba lo maravilloso que era, "¿ves esos puntitos de luz que hay en el cielo? – me decía con la voz con la que un padre le habla a su niña pequeña- a simple vista parecen pequeñísimos, más pequeños aún que los diminutos kimples, pero, cuando estás en el espacio y puedes verlos sólo un poquito más cerca, compruebas que en realidad son muy grandes, algunos más incluso que nuestro gigantesco planeta" desde el día que me contó aquello decidí que tenía que comprobarlo con mis propios ojos.

También me contó muchos de sus logros, pero sin duda, el más importante fue cuando se encontró una especie de cápsula vagando por el espacio, la recogieron y al estudiarla descubrieron que procedía de otro planeta, en ella venían imágenes y audios de dicho planeta, nosotros lo llamamos Planeta Jhon, pero esto ya tendré tiempo de contarlo más adelante, que ahora se suponía que estaba presentándome. Siguiendo en lo que estaba, aspiro a ser un alto cargo de la unidad extra espacial del distrito Alban -antes mencioné que era una de las grandes ciudades, y es cierto, sin embargo, las ciudades toman el nombre de los distritos a los que pertenecen, siendo éstos tres también- yo resido en este distrito, de hecho, vivo en la ciudad del mismo nombre, mi barrio es uno de los más pobres de ésta, y os preguntaréis ¿cómo es eso posible teniendo un padre trabajando para el gobierno y sabiendo que éstos tienen todos un sueldo bastante por encima de la media? Bueno, aquí va lo trágico, mi padre murió hace aproximadamente nueve años; durante una misión de reconocimiento uno de los motores falló y jamás pudieron regresar, la primera semana se comunicaban con la central e informaban de los avances, de que se quedaban sin comida (cápsulas que hacían la función de alimentar, básicamente) y sin pastillas de oxígeno, por lo que no disponían de demasiado tiempo para arreglar el motor y volver, pero no había gran esperanza, era prácticamente imposible que pudieran arreglar el motor y volver a tiempo, después de esa semana la comunicación comenzó a fallar y en la central no recibían más que interferencias, por lo que a mi madre y a mí nos dieron la fatídica noticia, mi padre, junto con toda la tripulación, moriría en el espacio en poco tiempo si es que no había muerto ya.



Ana R.

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En el texto hay: universo, adolescente, juvenil

Editado: 30.01.2019

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