La Profecía del Regreso - Libro 2 de la Saga Del CÍrculo

TERCERA PARTE: El Profesor - CAPÍTULO 62

Este es el Manuscrito de los Orígenes. En los Orígenes, ellos pensaron que eran los primeros en pisar la tierra, en conocerla, en tocarla, en poseerla, pero solo eran los últimos. Otros habían existido antes que ellos y otros existirían después. Es que en el Círculo, el origen y el final están en el mismo punto. Los eventos se repiten una y otra vez, volviendo a comenzar en el punto en el que terminaron. Si el Círculo se rompe, busca curarse a sí mismo, busca volver a cerrarse, usa los eventos para volver a circular sobre sí mismo. Esa es la forma en la que el Círculo se siente a salvo, repitiendo su estructura. Un Círculo no tiene principio ni fin.

            En la era oscura, el rey de los oscuros engendrará a aquél que será su propia perdición. Los que tienen el poder solo engendran descendientes con el poder. El Enviado de la Luz es el único que puede derrocar al rey oscuro, es por eso que la destrucción del que comanda los portales está en manos del Marcado.

Cuando nazca el Marcado, todos lo amarán instantáneamente, todos sabrán que será el Libertador, el Matador de Serpientes. Pero entonces, los poderosos, temiendo que ese recién nacido pueda derrocarlos, lo enviarán a otro mundo, más que enviarlo, lo arrojarán a la tierra para que su alma muera. Pero no será tan fácil torcer los designios del destino. Los poderosos Señores Oscuros no pueden romper el Círculo, no pueden evitar que los eventos se sucedan como están ordenados.  Inclusive el Marcado, el Enviado, el Señor de la Luz, está atado a recorrer el Círculo, a dar la vuelta completa, a cerrarlo.

La profecía es clara: El Marcado será separado del mundo y llevado al olvido para evitar que se cumpla la profecía. Pero el Marcado está destinado a encontrar el camino de regreso. Su destino es inevitable. Ese destino lo ha estipulado la visión primaria.

La visión primaria dice: “El Enviado se enviará a sí mismo”. Este es el principio y el final de la liberación. Solo si este hecho acaece, habrá oportunidad de alcanzar la verdad y la libertad. La violación de la visión primaria llevará al Círculo a una vida eterna de esclavitud y ruina.

Si el Enviado logra entrar al Círculo, los poderosos lo atacarán sin piedad y desde todos los frentes, por vías físicas y emocionales, de frente y a traición. La lucha será difícil. El alma del Enviado sufrirá un abismo de miseria sin fin al ver muerta a la que él cree su amada. El amor por la Mensajera arrojará al Elegido al abismo. Es así como el Enviado será echado al otro mundo por segunda vez, aún sin haber terminado su trabajo. El Enviado debe regresar.

Algunos poderosos se convertirán al poder de la luz y ayudarán al Enviado, pero cuando el Enviado sea arrojado a tierra se quedará solo. El de los Mil Rostros irá tras el Marcado para vengar la muerte de su amigo, no obstante, nuevos amigos lo ayudarán. A pesar de la presencia de esos amigos, el Enviado debe enfrentarse al maligno poderoso que ha venido por él, solo.

En los momentos de mayor oscuridad, el décimo Antiguo contactará al Marcado y lo guiará hacia la Luz. La batalla final contra la oscuridad se librará en una isla del norte. Solo el Undrab, el Matador de Serpientes, el Señor de la Luz, puede lograr la victoria si está listo para aceptar su destino.

 

Al escuchar la puerta de la sala al abrirse, levanté la vista de la traducción del Manuscrito. Estaba a punto de protestar que no quería ser molestado, que había reservado la sala por dos horas más, cuando vi de quién se trataba.

Con todo el ruido de la construcción de la cúpula en la casa de Nora, había decidido venir a la biblioteca de la universidad a leer la traducción que Juliana había hecho hasta el momento del preciado Manuscrito de los Orígenes. Tenía las hojas impresas con la traducción a la izquierda y el Manuscrito original abierto a la derecha, mientras iba comparando lo que Juliana había interpretado con lo que yo ya entendía del lenguaje de Yarcon de tanto trabajar con ella. Hasta ahora, veía que Juliana había hecho un trabajo magnífico. Estaba seguro de que Luigi había ayudado mucho también. Era increíble que aquel libro estuviera escrito de puño y letra de mi madre. Sus visiones y su relato resultaban claros solo porque lo que había leído hasta ahora ya había ocurrido.

Juliana buscaba intensamente fragmentos que nos ayudaran a encontrar el segundo portal, a interpretar el mapa de Alric, pero yo buscaba otra cosa. Secretamente, mi lectura estaba dedicada a encontrar la forma de burlar el destino, de romper el Círculo, de torcer los eventos que ya habían sucedido: de salvar a Dana. Hasta ahora solo había encontrado escasa mención de la Mensajera, y lo que había encontrado solo describía su muerte y el tormento que aquel hecho me había causado. Aquel tormento se intensificó cuando Humberto me explicó que no podría cambiar nada, que todo debía suceder otra vez. Pero yo había decidido por mi cuenta que no sería así. Haría lo que fuera necesario para salvarla de aquella horrenda muerte, no me importaban las consecuencias.



Adriana Wiegand

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En el texto hay: mundos paralelos, portales

Editado: 12.10.2019

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