La Rosa de Shakespeare

El Perdón de André

Aunque no me guste la idea tendré que aceptar ir de viaje sin mi hijo, como m explicó André son tan solo tres días. Dereck y su esposa se quedarán cuidándolo.

-Te estoy dejando mi vida, Dereck, tienes que cuidar a Armand como si fuera tu hijo - advierto nerviosa todavía con mi bebé en brazos, no quiero soltarlo.

-Tranquila Bianca,  - responde relajado, me mira burlón, parece que se rie de mi preocupación- Armand estará bien cuidado.

Le entrego todo listo, me preocupe de cada detalle, para que se quede con él pero después de entregar el bolsón no puedo soltar a mi pequeño, es muy difícil, no me gusta dejarlo solo, estoy un poco ansiosa y nerviosa, es la primera vez que lo estoy dejando.

-Vamos Bianca - André me quita a Armand lo  alza después lo llena de besos y se lo entrega a Dereck -cuidas a mi hijo con tu vida - advierte.

-Lo prometo y tomo dato, con mi vida - responde sonriente.

- Gracias Dereck - sonríe mientras le da la mano, después lo abraza con cariño y yo empiezo a llorar como niña, no quiero separarme de mi hijo.

-No llores cariño, lo veremos en unos días, estás exagerando - exclama burlón acariciándome la espalda.

-Lo sé, pero tenerlo lejos me desespera, no estoy exagerando.

-Tranquila, mi vida. - exclama dándome un beso en la cabeza - hora de irnos.

Toma las maletas mientras yo me despido de Dereck, de Armand y por millonésima vez les recomiendo  que me lo cuiden muy bien,  entramos al auto y me despido con la mano mientras el auto parte y avanza, miro por la ventana hasta que se pierden.

-Tranquila, Bianca, Armand estará bien - comenta André mirando al camino.

Me limpio las lágrimas para tranquilizarme enciendo la radio, la música tiene ese efecto relajante que en estos momentos necesito.

Mientras suena en la radio Journey me resigno a hacer este viaje sin Armand.

-Todo estará bien - repite André mientras maneja.

-Eso espero ¿Ya pensaste cómo hablar con tu mamá?

-¿Porque me preguntas eso?

-No quiero que seas torpe...

-Estoy yendo por preguntas concretas, tampoco la trataré mal, yo no trato mal a nadie.

-Puede que no la trates mal pero si la tratas con indiferencia producirá el mismo efecto en ella.

-Bianca ¿Me crees un monstruo?

-No, para nada.

-Sé cómo debo manejar esto ¿puedes tranquilizarte, por favor?

-Está bien, confío que sepas comportarte.

La música nos acompaña en este silencio que reina entre nosotros, decido romperlo, es el momento de hablar de lo que hace días tengo rondando en mi cabeza.

-Cariño...- exclamó un poco nerviosa.

-¿Sí? - pregunta sin dejar de mirar la carretera.

-¿No crees que es hora de tener otro bebé? - pregunto mientras me mira sobre su hombro un poco sorprendido con el comentario.

-¿Quieres otro bebé?

-Tenemos una hermosa familia, creo que es hora de darle más felicidad con otro bebé.

-Bueno...-hace un silencio -...eso hacen las parejas felices ¿Verdad? Hacen bebés felices.

-Exactamente- Sonrío divertida.

-Hablaremos de eso cuando volvamos a Washington, en estos momentos quiero centrarme en este viaje.

-Ok...

****

Viajamos casi sin parar 21 horas después llegamos a Arkansas.

Estamos cansados del viaje, es de madrugada así que decidimos ir a descansar a  un hotel y dormir unas horas antes de proseguir.

-¿Qué horas son? -abro los ojos y veo a André mirando por la ventana del cuarto.

-Las 10, pedí de desayunar, comemos algo y después vamos a casa de mi madre, al mal tiempo darle prisa, no quiero quedarme mucho tiempo en este lugar.

-Ok - respondo dando un largo suspiro mientras me pongo de pie.

Unos minutos después nos traen el desayuno al cuarto, mientras lo tomamos, noto que André está muy callado, pensativo y taciturno, en estos momentos no sé cómo comportarme para que salga de ese estado.

-Cariño ¿Estás bien?

-Muy bien, tan solo quiero acabar con esto y mañana irme de vuelta a Washington.

-Bueno entonces ¿Te parece que lo hagamos de una vez?

-Sí, al mal tiempo darle prisa.

Quince minutos después nos dirigimos a la casa de la madre de André  ¿Es mi imaginación o está muy tenso? Así que busco música para relajarnos.

-¿Quieres que ponga música suave para relajarnos? - preguntó encendiendo la radio.

-Pon Led Zeppelin...

-Si a eso le dices "relajante"- sonrió sarcástica.

-Pues a mí me relaja.

-Ok.

Pongo whole lotta love de Led Zeppelin y André comienza a cantarla a todo volumen, la música es la solución a todos los problemas de tipo nervioso, empiezo a cantar y le hago compañía, la música nos llena completamente, ese aire de tensión desapareció en esos 4 minutos de canción.

-¿Sabes cómo llegar?

-Mis hermanos me dieron las señas de cómo llegar a la casa.

-¿Estás más tranquilo?

-No estoy nervioso, Bianca, tan solo estoy sensible, no veo a mi madre desde que salí de mi casa a los doce años, han pasado más de 20 años de eso.

-Lo sé - me toma de la mano y yo se la aprieto - estoy contigo.

-Lo sé, sino sería mucho más difícil.

****

Llegamos a la casa, es una casa pequeña de color blanco en los suburbios de Arkansas. André me toma de la mano y caminamos directo a la puerta.

-¿Listo? - pregunto apretando su mano.

-Si - toca la puerta - estoy listo.

Unos minutos después aparece en la puerta un muchacho de unos 26 años.

-¿André?

-¿Julián? -me suelta la mano y abraza al muchacho que lo recibe con una sonrisa en los labios - ¡hermano!

-Qué bueno que viniste, mamá quería verte.

-Ah... - responde son darle importancia al comentario- ella es Bianca, mi esposa.

-¿Te casaste? - pregunta sorprendido mientras me saluda - mucho gusto, Bianca.

-Igualmente - le doy la mano sonriendo.

-Pasen, Lui está estudiando, volverá más tarde, yo me quedo con mamá mientras tanto.



Sissi Pamela Terceros Beltran

Editado: 01.12.2020

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