Los aullidos a la luna

Capítulo 9

Duque
Angelic
🌙🌙🌙

– Primero que nada hay que llevarlo a la veterinaria para curar su patita, en segundo lugar en un nombre y en tercer lugar hablaré con mamá acerca de que pueden traer y que no para visitarte – hablo Demian saliendo de mi habitación mientras yo lo seguía de cerca no quería acompañarlo junto a ese monstruo me da miedo.

¿Que parte de fobia a los caninos no le entre en la cabeza?

– ¿Estas loco? No iré contigo y esa cosa a ningún lado, quiero que lo mantengas lo mas lejos de mi – chille frenando al mismo tiempo que el lo hacia frente a su puerta, se giro con el canino entre sus brazos y me dio una mirada con sus ojos entre cerrados.

– Me quedare con el perro quieras o no, de alguna manera debes aprender a enfrentar tus miedos Angelic o la vida te pateara el trasero con ellos – volteando de nuevo a su habitación entro cerrándome la puerta en la cara. Me dejo boqueando palabras que jamas llegaron a salir, bufe cansada y me gire a mi habitación para encerrarme.

La protesta que estaba gestando no resulto como lo esperaba y Demian me termino sacando de la casa bien abrigada por que el clima ya comenzaba a ser frio. Además, que me obligó a cargar al monstruo mientras el buscaba una manta para él. La cosa estaba envuelto en mi buzo sin mover un musculo al parecer mi calor corporal lo confortaba y se mantenía quieto. No se movió en ningún momento al igual que yo quede parada sin mover un músculo. Con el pequeño monstruo alejado de mi cuerpo cargándolo lejos de mí. Escuché una risa detrás de mí. Demian se reía de cómo estaba cargando al perrito. Lo mire pidiendo ayuda y el camino hacía mi cargando el animal. Me estremecí como si tuviera algo sobre el cuerpo. Salimos de la casa y abrió la puerta trasera para dejar al animal allí. Entre en el asiento del copiloto porque ni soñando iría atrás con el monstruo.

– ¿Vas a ir a la veterinaria cerca de aquí o la que está más lejos? – pregunté cuando el entró al auto para encenderlo y la calefacción se sintió sobre mis pies en un aire caliente.

– La que está cerca de aquí así podré asociar al pequeñito – por una vez Demian demostraba que estaba feliz. No podía pincharle el globo diciéndoles a mis padres que no quería al monstruo en casa – Además que a Diego le gustará saber que el animal está bien cuidado – encendió el carro para irnos a una velocidad moderada con las luces encendidas abriéndonos paso en la noche. El resto del viaje ninguno de los dos dijo nada, el ambiente parecía ser perfecto ninguno de los dos decía nada.

De vez en cuando miraba hacia los asientos traseros para ver si el monstruo seguía dormido. Para confirmar con alivio que si estaba aún durmiendo. Demian se reía por mi comportamiento paranoico, no podía entender como el no quedó traumatizado al igual que yo. Si él estuvo también a punto de ser devorado por aquel lobo.

El auto se estaciono frente a la veterinaria. Por casualidades de la vida estaba abierta, sorprendentemente debido a la hora que era. Bajamos del auto y Demian fue a los asientos traseros a cargar al pequeño monstruo. Él se adelantó un poco de mí ya que estaba cambiando lo más despacio posible para no ir a la par del monstruo.

Dentro de la veterinaria había un peculiar olor a comida para perros. Mire a mi alrededor la cantidad de artículos para mascotas que había era impresionante. El encargado de la veterinaria parecía bastante joven. Por lo menos eso parecía viéndolo de espaldas. Aunque algo me llamaba mucho la atención en este joven.

– Buenas noches ¿en qué puedo ayudarlos? – esa voz me resultó demasiado familiar. Giro hacia nosotros y ahí lo vi. Esos ojos verdes hipnotizantes, su mirada fría y cuerpo atlético. Nicolás estaba parado justo enfrente de nosotros. Era el empleado de la veterinaria, su mirada perdida me hizo saber que no me esperaba.

– Necesito que el veterinario vea a mi cachorro tiene la pata lastimada – hablo con voz fría Demian interrumpiendo la tensión del momento. Parpadee un par de beses moviendo mi rostro hacia otro lado no queriendo ver hacia donde estaba Nicolás, aun no me agradaba tenerlo cerca.

– Enseguida regreso – Nicolás desapareció tras una puerta dejándonos a mi hermano, el monstruo y ami en un silencio incomodo.

– ¿Tu ex trabaja en la veterinaria? – las burlonas palabras de Demian me hicieron sentir un poco tonta. Parece ser que no conozco muy bien del todo a mi ex novio después de todo, supongo que nuestra relación escondía muchos secretos.

– No lo sabía – comente seca – Parece ser que Nicolás sabía muy bien como engañarme – me cruce de brazos mirándolo sería
Demian no dijo más nada simplemente quedó en silencio. Por donde se fue Nicolás apareció un hombre que pareciera tener unos cuarenta años. Vestido con una bata blanca y una mirada algo preocupada hacia el monstruo.

– Buenas noches jóvenes – saludo el veterinario cordialmente acomodando su bata blanca y acercándose un poco al monstruo.

– Buenas noches – contestamos con Demian al unísono. Echándole un vistazo a Nicolás lo veo parado detrás del mostrador sin prestarnos mucha atención.

– Llegan justo a tiempo estábamos a punto de cerrar el local – el doctor hablaba pausadamente. Su voz parecía tan relajante – Veamos que tiene el paciente – Demian le pasó al pequeño monstruo. Aún lo traía en vuelto en la manta. Este soltó en un sollozo lobuno y se removió entre las mantas mirando a mi hermano que lo veía preocupado.

– Tiene una pata lastimada – comentó Demian con preocupación al escuchar al cachorro llorar. El doctor examino con cuidado la patita que colgaba y el animal se quejo ante el tacto del hombre.

– Primero le haré unos rayos x para ver cómo están los huesos – el doctor cargo al monstruo y se lo llevó tras la puerta que entró Nicolás se sentó tras el mostrador de vidrio y comenzó a teclear en su celular. Sonreía de vez en cuando y escuchaba audios en un tono bajo. Lo que se sentía era la voz de una chica seguro que la de Ashley. Mire a Demian haciendo un puchero, tenía muchas ganas de llorar. Mi hermano simplemente me atrajo hacia él y frotando mi espalda me susurro en el odio.



Danny Baladon

Editado: 29.04.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar