Los secretos de Lola, segunda parte

Capitulo 26

Los secretos de Lola segunda parte 💋

Capitulo 💋 26

Un nuevo camino

Luego de un rato llegamos a nuestro destino, me ayudó a bajar del auto.

—Juanse: Llegamos princesa.

—Lola: Puedo quitarme la venda.

—Juanse: Aún no—Me guiaba los pasos para no tropezar, escuché un silencio a mí alrededor.

—Lola: ¡ Cariño, cariño! 

Pero no me respondía, me quite la venda, no podía creer lo que mis ojos veían, mis ojos se nublaron. Estábamos al frente de un gran lago, parada en medio de un corazón echo con rozas y velas el de rodillas frente a mí, con un anillo un ramo de rosas rojas ( muy diferente al que yo le aventé). Sentí una felicidad no podía creerlo, mis ojos se cristalizaron.

—Juanse: Bien cariño, que dices quieres compartir el resto de tu vida a mi lado, tomados de la mano superando lo que se venga por difícil que sea pero siempre juntos.

—Lola: Claro que sí mi vida, puede ser en medio de una tormenta pero siempre juntos.

Sellamos nuestro compromiso con un beso lleno de tanto amor, que linda sorpresa me trajo lindos recuerdos de cuando Juanse me pidió que fuera su novia, él y sus hermosos detalles. Nos sentamos a contemplar el atardecer mientras chocábamos nuestras copas. Él sonreía.

—Juanse: Este compromiso nadie lo arruinara, ninguna loca—Sonreí. 

—Lola: Se porqué lo dices, por eso el lugar tan alejado—Sonrió.

—Juanse: Por si nos sigue la aventamos al lago.

—Lola: Se te pegaron las ideas locas de Ilse.

—Juanse: Nadie nos separa nunca cariño, ni la muerte—Por un momento guarde silencio, lo abracé fuerte, le di un pequeño golpe.

—Lola: No vuelvas a decirlo.

—Juanse:  ¿Qué? 

—Lola: Lo último, no llames la muerte—La última vez que alguien me dijo eso, se fue para no regresar.

—Juanse: Mi bonita tranquila no pasará nada, te juro que nadie dañara nuestra felicidad nunca, tampoco nadie podrá separarnos.

—Lola: ¡Me lo juras! 

—Juanse: Lo juro, mi bonita mañana recuperaremos a nuestro pedacito de vida, nuestra dicha ahora será completa , pongamos fecha—No podía hablar, las lágrimas salían de mi sin control, él me miraba confundido, me abrazó acariciando mi rostro me decía— ¿ que pasa cariño?  

—Lola: Esto parece un sueño, después de tanto , por fin escuchar eso.

—Juanse: Es real mi niña, luego daremos la sorpresa a nuestra familia—Hablamos largo rato, planeando nuestra vida perfecta, pero no todo sale como se planea, después de tanto hablar, ya teníamos claro la fecha de nuestra boda, seria en tres meses, era el tiempo perfecto para planear todo, no valía las penas esperar más— salud vida mía, por nuestra felicidad.

—Lola: Salud mi vida, por un nuevo camino juntos.

Aparte de eso tenía otra sorpresa para mí, nos quedaríamos acampando en ese hermoso lugar, nunca había pasado la noche en un lugar así, eso es lo que más amo de él, con el descubro cosas maravillosas. Hacía un poco de frio, prendimos una fogata entramos a nuestra carpa, frotaba mis manos entre si tratando de entrar en calor, el me abrazó con esa hermosa sonrisa.

—Juanse: ¿Tienes frio hermosa?  

—Lola: Un poco mi vida—Le sonreí lentamente me le acerqué— ¡pero tú me darás calor!—Con una voz muy sensual.

—Juanse:  Yo más que encantado vida mía.

Empezó a besarme desde la frente pasando por mi nariz hasta mi cuello, dándome pequeños roses con sus labios, que estremecían con el solo rose en mi piel, siguió besando mi cuello mientras me desabrochaba el vestido, con la yema  de sus dedos acariciaba mi espalda eso para mí era como recibir un choque de electricidad. Tomó mis pechos mientras pasaba su  lengua por mis pezonez yo solo mordía mis labios dejando escapar pequeños gemidos, con sus labios rosaba mi abdomen hasta llegar a mi sexo, pasando su lengua haciendo movimientos deliciosos. Entrelace mis dedos en su cabello, dándole pequeños jalones, mientras el coordinaba los movimientos de sus dedos con los de su lengua haciéndome estallar en orgasmos delicioso. Lo besé pasando mi lengua por cada rincón de su boca haciendo que algo se pusiera  duro, movía mis caderas de una manera muy sensual rosando mi intimidad con la suya, él  solo se estremecía, tomé su miembro pasé mi lengua lentamente coordinando los movimientos con los de mi mano, aumentando la frecuencia, me tomó de las caderas halándome hacía él, empezó con las envestidas. Me hizo el amor como solo él sabía hacerlo, hasta dejarme sin alientos, dejando mi cuerpo exhausto de tanto placer, terminando los dos al tiempo. Me quedé con la cabeza puesta en su pecho esperando que nuestra respiración se regulará, dormimos toda la noche pegaditos el uno del otro. Al día siguiente   regresamos temprano cada quien a su casa, nos duchamos nos cambiamos, luego iríamos a desayunar,  luego al juzgado. Entramos al restaurante, estábamos desayunando cuándo tres mesas después de la nuestra llegó Carla, porqué tenía que ser en este preciso lugar de esa mujer se puede esperar cualquier cosa, vaya que el mundo es pequeño. Pero no estaba sola, estaba acompañaba por un tipo alto, se saludaron muy cariñosamente, y aunque ella notó nuestra presencia nos ignoró, eso sí que era extraño, tal vez se dió cuenta que era caso pérdido, terminamos nuestro desayuno salimos camino al juzgado, ahí  estaba mi tío y su abogado.

—Tío: No creas que te quedarás con mi nieto.

—Lola: Tienes toda la razón,  no lo creo estoy más que segura—Nos hicieron pasar a la sala, empezaron hablar cada abogado hacia todo lo posible por ganar, después de unos minutos.

—Juez: Pues bien, creo que esto está muy claro, legalmente el niño aparece registrado como hijo del señor Juan Sebastián, quien hasta el momento ha demostrado ser un excelente padre para el niño, además de tener una muy buena estabilidad económica, aparte crecerá en un hogar sólido, tengo entendido se casaran, ¿ es eso cierto?  

—Juanse: Sí señor juez, en tres meses.

—Juez: Me parece perfecto,  un hijo siempre debe estar al lado de su madre, más si cuenta con el cariño de un padre amoroso, en un hogar lleno de amor—Mi tío empezó a gritar.

—Tío: Es injusto, es mi nieto, debe estar con nosotros—Quisieron pedir una prueba de ADN para demostrar que era hijo de  Manuel.

— Juez: Silencio si no quiere que lo saque de aquí, el niño tiene una madre y un padre que es el señor Juan Sebastián, y la señora Lola, si su hijo estuviera vivo tendría el derecho de pelear por su paternidad pero no le veo el caso, más cuando el padre responsable a velado por su bienestar desde el vientre, obviamente ustedes están en todo el derecho de ver el niño siempre y cuando los padres lo autoricen, y crean que es lo correcto, que esto no le genere ningún daño psicológico al niño—Escuchar eso me devolvió el alma al cuerpo, llenaba mi corazón de felicidad, mi tío estaba furioso.

—Tío: Es injusto, no estoy de acuerdo.

—Juez: ¡SILENCIO!  La custodia pertenece a sus padres, si ellos a si lo quieren ustedes podrían ver al menor, pero si ellos deciden no hacerlo están en todo su derecho, la entrega del niño debe ser inmediata,  a más tardar mañana.

Todo estaba dicho, nuestro pequeño regresaría con nosotros como debía ser, obviamente dejaría que ellos lo visitarán al fin son sus abuelos, pero no esperaría hasta mañana para verlo, hoy mismo iría por él.

—Lola: Gracias mi vida, mil gracias amor esto no sería posible sin ti—Lo abracé fuerte estaba tan feliz, ahora todo sería felicidad, por fin nuestras vidas retomaban su rumbo.

—Juanse: Mi bonita ni lo digas, sabes que daría todo por ti, te bajaría la luna si me lo pidieras— alguien nos interrumpió.

—Tío: Debes estar feliz verdad, eso es lo que tu querías quitarnos lo único que nos quedaba de mi hijo, un día pagarás todo lo que haces.

—Lola: ¿De que hablas?  esa nunca fue mi intención, les dije que pensaba hablar con la verdad, si no lo hice antes fue por miedo,  ¡SI!  Me equivoqué por callar pero no es justo que me traten así.

— Tío: Un día pagarás todo lo malo que hiciste—De verdad que me empezaba a salir de mis casillas, porque me seguían juzgando como la peor.

—Lola: ¿De que rayos hablas?   ¿Por qué  me enamore de tu hijo? lo hice inmensamente feliz el tiempo que estuvimos juntos, eso fue lo malo que hice, amar alguien que no debí, pero aun así tampoco era el fin del mundo, de eso me acusas, de amar a tu hijo como lo hice, de tener un hijo de él. Entonces soy culpable, pero por regalarle los días más maravillosos no lo digo yo, lo decía él. 

—Tío: No tienes ningún derecho de mencionar a mi hijo.

—Lola: Creo que lo conocía más yo que ustedes—Quiso levantarme la mano, pero Juanse lo detuvo.

—Juanse: Con el respeto que usted se merece, no dejaré que le ponga un dedo encima, menos estando yo presenté, cariño no gastes tu tiempo hablando con gente que tiene el corazón y el alma envenenada de odio, que no entiende razones, el tiempo se encargará de hacerles ver su error, ojalá no sea demasiado tarde.

— Lola: Tienes razón cariño,  no vale la pena gastar mi tiempo, avísale a mi tía que tenga listo el niño, porque ya mismo iremos por él.


—Tío: Juro que te arrepentirás, por esto. 

— Juanse: ¡ Por favor!  Llámele para ir a recoger a mi hijo.

No tenía más opciones aunque él no quisiera hacerlo, nada podía impedirlo. Se quedó mirándonos con profundo resentimiento, en ese momento mi tío recibiría una llamada que cambiaría todo. 

Continuara….  

23/septiembre/2019 


Autora: Patricia López  


Medellín Colombia  



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Patricia Lopez

Editado: 16.10.2020

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