Mellizos: Un nuevo mundo.

10

En el complejo, Giantville, noviembre de 1943.

En los próximos días Hanna no ha dormido, ni ha comido nada; por sus constantes torturas, su rostro muestra la faceta de una muerte inminente y su hermano le daba ánimo y motivos para seguir viva y Diego dice:

- Hermana.. - la llama y esta alza ligeramente la cabeza con sus ojeras más oscuras que nunca y en la parte cercana de sus ojos tienen un color enrojecido

- ¿Qué ocurre? - con su rostro de resignación y cansada

- No te rindas hermanita - dice Diego con su voz cansada y la parte cercana de sus ojos están rojos

- No lo sé.. - dice Hanna - ya no tengo motivos para seguir en este mundo

- No lo digas - dice Diego con esperanza en sus ojos y en sus palabras - no nos podemos rendir

- Cierra la maldita boca, hermanito - dice Hanna con cierta rabia en sus ojos y su expresión facial - no seas ingenuo

- Pero.. - dice Diego

- Pero nada.. - dice Hanna - tú crees que le importamos a alguien, si nadie sabe de nosotros; ya que creen que estamos muerto

- Hay que tener fe - dice Diego - y también esperanza

- Deja de soñar hermanito - dice Hanna con un largo suspiro - la inocencia es para los niños; no es para los que estamos aquí, por que nosotros ya la perdimos desde que nos forzaron a estar en este absurdo circo

- Hermana como dice el dicho - se detiene Diego - "Después de la tormenta viene la calma"..

- Yo no sé lo que nos espera en el futuro - dice Hanna - es tan incierto

- Entiendo hermana.. - dice Diego - pero hay que ser optimista en estos momentos

- ¿Optimista? - dice Hanna - es en serio; no me hables de optimismo en estos momentos

- Lo digo para que no nos vayamos a la mierda - dice Diego - o crees que no he pensado en este tiempo

- Entonces lo entiendes - dice Hanna

- Por supuesto - dice Diego - si no fuera tan optimista, no sería tan llevadera mi existencia

- Te entiendo.. - dice Hanna - pero no comparto tu visión, hermanito

En ese momento entra una enfermera y también un médico diferente, es un hombre de unos cincuenta y ocho años; con un aspecto de un hombre sabio y sensatez. Y eso a Diego le causó una extrañeza, pero eso también le ocurrio a Hanna que está pregunta:

- ¿El doctor Dankworth? - musita Hanna con preocupación la enfermera lo mira

- Oigan y el doctor Dankworth -exclama Diego y el nuevo doctor se acerca a él

- El joven Dankworth esta atendiendo a otros enfermos, es muy preocupados por sus pacientes y también es su turno de vacaciones - dice el doctor - va a volver en un par de semanas

- Entiendo - dice Diego

- Además el doctor es el mejor de su generación, lo conocí cuando tenía unos dieciocho años - dice el doctor con una sonrisa al recordar a ese joven que estaba en frente suyo; algo desgarbado, pero con una mirada transparente - de eso han pasado casi doce años.. él es mi aprendiz; es un gran muchacho el hijo que nunca tuve

- Eso mismo pienso - dice Diego

- El joven Dankworth no esta de acuerdo con esto - dice el doctor, Diego le mira muy asustado, el doctor le sonríe fingiendo que le iba a tomar la presión arterial y se acerca al oído a Diego - no se preocupen muchachos, no voy a decir nada - dice y Diego se relaja

- ¿Todo listo doctor? - pregunta la enfermera

- Si.. - dice el doctor - adiós muchachos

El doctor sale de la habitación y también lo hace la enfermera, en ese momento Diego entiende que el doctor también esta en contra de todo lo que están haciendo esta compañía o corporación; además siente un gran afecto hacía el doctor Dankworth que jamás lo iba a traicionar en lo que iba a hacer en adelante.

 

Berlín, Alemania, noviembre de 1940.

Bayezid hace un mes que esta en Berlín como parte de su investigación, nadie se ha dado cuenta que es un espía de la república de Turquía, ahora vive en un hotel cerca de donde reside Hitler. No hay mucho que averiguar, ya que no tiene contactos dentro de los círculos cercanos de Hitler, pero después del ataque de los japoneses a la base de Pearl Harbor y que los estadounidenses entraron a la guerra; todos los alemanes tienen confianza en a pesar de que perdieron en la batalla de inglaterra que van a ganar la guerra ante la U.R.S.S, pero Bayezid creía que iba a hacer un fracaso. Pero en estos momentos él está aprendiendo su lengua que es algo complejo, pero no imposible. Un día Bayezid sale de su departamento de hotel; para ir a comprar mercadería que es lo típico que hace cada semana y se encuentra con un joven alemán que está en compañía de una joven que ella entra al departamento y esté le dice:

- Hallo (Hola) - dice el joven en alemán y Bayezid se detiene

- Hallo (Hola) - dice Bayezid y cuando se iba a comprar el joven interrumpe nuevamente su viaje

- Bist du neu in der Nachbarschaft? (¿Usted es nuevo en el barrio?) - le pregunta y se detiene

- Ja aber (Si, pero..) - dice Bayezid cortante y se detiene en lo poco que sabía alemán

- Es tut mir leid, dass Sie mich nicht vorgestellt haben, ich bin Robert Von Schmidt und sein Nachbar, und sein Name? (Disculpe que no me haya presentado, soy Robert Von Schmidt y su vecino , ¿Y su nombre?) - dice el joven y le extiende la mano

- Ich heiße Arthur Masterson (Mi nombre es Arthur Masterson) - dice Bayezid

- Ein Vergnügen, Masterson (Un gusto Masterson) - sonríe el muchacho - Bist du Englisch oder Französisch? (¿Usted es inglés o francés?) - pregunta el joven que dejó perplejo a Bayezid

- Warum sagst du das? (¿Por qué lo dice?) - pregunta Bayezid

- Ich weiß nicht, es hat eine sehr englische Ausstrahlung (No lo sé, tiene un aire muy inglés) - dice el joven

- Es ist nur so, wie ich mich anziehe, aber es bedeutet nicht, dass ich Engländer bin, es beleidigt mich mit einer solchen Behauptung und beleidigt meine Familie (Es sólo en la forma que me visto, pero no significa que sea inglés, me ofende con tal aseveración e insulta a mi familia) - dice Bayezid fingiendo estar ofendido



Audrey Clark

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En el texto hay: historia, segundaguerramundial

Editado: 21.01.2020

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