Días después Claudia volvió a entrar al restaurante, estaba lloviendo y tenia mucho frio.
Santi la saludo y la recibió con su amplia sonrisa.
Le pregunto que deseaba comer y como la vio con mucho frio le ofreció su chaqueta para que se calentara un poco.
También le llevo un café de obsequio y le pregunto si también deseaba un beso.
Claudia se puso nerviosa y cuando termino le agradeció por la chaqueta y el café y se fue a su trabajo.
Las semanas siguientes Claudia pensó mucho en Santi, pero no pudo arrimar al restaurante porque apenas y llegaba a tiempo para entrar a trabajar.