Minicuentos

La bitácora

Hace no mucho tiempo los historiadores hallaron un pergamino muy viejo escrito en griego, dicho documento posee la siguiente bitácora que perteneció a cierto marinero:  

Atravesábamos el cristalino mar Egeo sobre el mejor trirreme romano llamado Ninfa, era un poderoso barco de guerra dotado de una vela y tres filas paralelas de remos a cada lado, adentro del mismo estaban los marineros que remábamos y también los más poderosos soldados de Roma, ellos portaban armas de ataque y defensa como ser: Espada, lanza, escudo, yelmo, coraza, etc.

Para mí era otro día como cualquiera en el bello trabajo de la navegación, hasta que observé a los soldados muy tensos, pregunté qué pasaba a otro marino, y él me dijo que transportábamos a unos peligrosos reos,   a ellos yo no los había visto todavía, por eso me llené de mucho temor, me siguió comentando mi compañero que íbamos a exiliar a los presidiarios a un lugar remoto, muy lejos del imperio romano por ser considerados como sus peores enemigos. 

La tarde era apacible y soleada y los marinos no dejábamos de remar, transcurrió el tiempo para que la embarcación llegara a la pequeña isla rocosa, el primero en bajarse de la nave fue el alto e imponente centurión romano, portaba arriba de su casco una amplia cresta roja, inmediatamente lo recibió un centinela que vigilaba desde una atalaya construida en la playa.

Vi entonces al centurión dar la orden para que se bajaran varias docenas de soldados, luego ordenó para que bajaran a los presos de la nave; me sorprendí ver a muy pocos reos; pero lo que más me sorprendió  fue que quince soldados custodiaban  a un anciano de pelo largo y de vestidos harapientos,  el viejo caminaba lentamente por los gruesos grilletes en sus manos y tobillos.

¿Quién es ese viejo? ¡Pregunté muy exaltado!, entonces un soldado que manejaba mi idioma me respondió rápidamente:

-Ese decrépito anciano es de los peores enemigos de la historia romana, se ha llevado muchísimos ciudadanos para hacerlos sus discípulos, desde soldados, hasta centuriones, incluso senadores se han ido en pos de él, introdujo una religión nueva acerca de otro Dios, habla acerca de un Mesías que vivió hace como noventa años atrás, enseña a nuestro pueblo a oponerse a la religión  obligatoria  del estado romano, por lo cual muchos dejaron de adorar a la diosa Diana en su templo, algunos dejaron de sacrificar animales en los oráculos,  y otros se han negado a seguir adorando al gran emperador Domiciano.

Lo perseguimos de ciudad en ciudad hasta que lo hallamos en un estanque, ahí bautizaba a un grupo de herejes, no opuso resistencia al arresto, no dijo nada, parecía que nos estaba esperando, y durante la navegación hasta acá nos contaba de Patmos como si ya hubiera estado aquí, lo cual es imposible.

-y… ¿Cómo se llama este hombre?

- Juan, y le apodan el evangelista, lo encerraremos en una gruta de esta isla, pagará por su imperdonable crimen en contra del invencible imperio romano.



cesarin

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En el texto hay: misterio, ciencia ficcion, amor aventura

Editado: 07.12.2020

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