Moonman

Prólogo

Estaba volando... era mágico.

Pero sabía que algo pasaba, aun así no podía estar triste. Algo en mi me dice que debo ser fuerte.

Veía la terminación de mis pies cuando daba las vueltas en el cielo... mis manos comenzaban a sentir el frío aire, pero no podía tener frío... ya no.

Comenzaba a derraman mis lágrimas, una oleada de sentimientos estaba a golpeándome el pecho.

Era hora de decir adiós, pero no sabía cómo hacerlo.

Tenía que despedirme, pero no sabía cómo... no sabía que sería tan pronto.

  • Si no corres, se nos hará más tarde. – Grito desde lo alto mi hermana. Volteó a verla, sintiendo todo el cansancio en mi cuerpo. Mis pulmones necesitaban aire, pero seguía batallando para respirar.

 

  • Deberías dejarme descansar un poco... sabes que no puedo correr en esta etapa... ¡Quiero descansar! – Le di un leve grito, ella rodó los ojos y siguió caminando.

 

  • Siempre lenta Camila... eso deberíamos cambiarlo. – Ya no quise verla, sabía que tenía razón... pero ya no podría permitirme darme el lujo de vida que ella puede tener.

Seguí subiendo a paso lento mientras veía como Esmeralda estaba cada vez más cerca de la casa del árbol, mi casa del árbol… Tenía tiempo con ella, en realidad, desde que mis padres saben sobre mí..., yo pedí esta casa.

Yo no los culpo, la verdad no me molesta que hayan hecho esto por mí, es mi mejor escondite aun cuando este a la vista de muchas personas, pero se mantiene el respeto de privacidad y solo yo puedo entrar en ella, es mi casa de seguridad, porque la verdad funciona como una.

Cuenta con Internet, una habitación que en realidad está junto con todo lo demás, pues la casa en completamente redonda, y solo tiene dos puertas, la de la entrada y la del baño… un baño completo pero tengo que mencionar que no tiene agua caliente, aun no, pero si hay gas para la pequeña cocina donde habitualmente hago algo de pasta cuando tengo mucha hambre o no ceno con mis padres, aquí también tengo mi habitación; al principio a mi hermana (cosa que hace muy a menudo) no le agrado que dejara la casa cuando está a unos cuantos pasos del árbol, pero la verdad prefiero mil veces la privacidad que me da mi propia casa, mis padres fueron los que no tuvieron problema alguno, después de todo, esto me hace bien… según mi médico, pero aun cuando él no lo dijera, yo estaría aquí.

Llegue a la casa del árbol y me detuve un minuto para tomar aire mientras veía como el cabello castaño de mi hermana danzaba con el viento… ventajas de tener un lindo cabello… lindo y largo cabello. Hace meses que corte el mío, nada especial, solo fue al estilo de Jennifer Lawrence después de terminar la última película de la saga de Los Juegos del Hambre.

Agradezco que mis… amigos y algunos compañeros les haya gustado el corte, la verdad aun cuando fue por medio de una donación para niños con cáncer no estaba lista para eso… no estaba segura de mi misma, pero ya no hay nada de eso, sé que hice una gran causa y eso alegrara mucho a un personita.

Después de un tiempo también deje que la gente se me quedara viendo por mucho tiempo para pensar si era una chica o un chico, no me molestaba en absoluto… nunca lo hizo, lo que si me molestaba era que muchas personas hablaban tras mis espaldas diciéndoles a mis padre “¿Tienes una hija o una marimacha en tu casa?”. Creo que siempre ha sido muy mi problema lo que haga o no con mi vida, pero eso no importa ahora, soy… ¿Feliz?... supongo.

  • Recuérdame que, para nuestro cumpleaños tengo que regalarte un tanque de oxígeno. – Mire sin gracia a mi hermana. Sé que a veces es tonta… pero no puedo culparla, ella no sabe por lo que estoy pasando, ni ella ni los idiotas de sus amigos.

 

  • Gracias… pero la verdad yo no pensaba regalarte otra cosa más que mi presencia. – Le sonreí con sarcasmo. Lo que menos quiero ahora es una tonta fiesta para festejar un año más de vida que tal vez ni me sirva.

 

  • Siempre de amargada… pero bueno… ¿Quieres hacerme el favor de subir las escaleras y abrirme la puerta? Tengo algo de prisa. – Claro… su prisa es mi cargador de celular para no contestarle a nadie más que a su novio que esta de intercambio, pero no me puede quejar, desde que están juntos también me trae pastel de cumpleaños.

 

  • Tranquila Julieta, que tu Romeo seguirá esperando un rato más por ti. – Le comente mientras subía las escaleras. Abrí con tranquilidad la puerta quitándole el seguro con mi llave, no tarde más de 10 segundos en eso y ella tan rápido que entro, tan rápido que salió.

 

  • Gracias, te amo. – Me lanzo un beso al cual le hice el feo y ella se rio de mí y después de verla bajar las escaleras, corrió para irse a la casa.

 

  • Dile a mamá que no iré a cenar. – Estaba comenzando a oscurecer. Vi como mi hermana asintió a lo lejos.



AlecSaGa

Editado: 14.01.2019

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