Nahual - Espíritu Protector

El bosque.

Tendrán que entrar al bosque de Calmecac y pasar la noche en el, habrán 4 grupos, cada grupo será dirigido por un Kobol, el se encargara de vigilarlos, si uno de ustedes está en peligro en él quedará la determinación si interfiere o no.

-¿Pero qué es esto? ¿una noche en ese bosque, prácticamente a la suerte de nosotros? vociferó Gina, ante todos.

-Niña, tu no  estas ni cerca de materializar un nahual, y quien sabe si incluso tendrás uno, no podemos esperar por siempre.

-TODOS SON LIBRES DE ELEGIR, PUEDEN QUEDARSE Y NO HACER ESTA ACTIVIDAD. Pero sepan, que si se retiran hoy, no volverán a entrar a Calmecac nunca más. Anuncio Vladimir.

Los chicos se quedaron viendo unos a otros, Feber apretó sus ojos fuertemente, y tembloroso comenzó a levantar su mano, con una lentitud digna de una película de suspenso. Aura que estaba cerca al ver esto, rápidamente tomo su mano,  Feber no sabía lo que pasaba hasta que abrió sus ojos y miró a aquella simpática chica con una gran sonrisa esbozada en su rostro.

-Lo lograremos, le dijo con una sonrisa que hizo que Feber desistiera de su idea de rendirse antes de comenzar la actividad.

Esas fueron las palabras que Aura dijo a Feber, desde ese momento una llama de valor se encendió en él, las palabras de la persona correcta pueden hacer mucho cuando son escuchadas en el momento correcto. 

-En cada alumno se posara una mariposa de determinado color, habrá cuatro colores, quiero que hagan grupos con esos colores. 

En cada chico se posó una mariposa de diferente color, Rojo, azul, verde y amarillo.

Dan quedó en un grupo junto con Gina, Aura en otro junto a Feber, y Jezer en otro.

En cada Kobol también se posó una mariposa. 

-Que abran los portones que apuntan hacia el bosque del éxito, esta prueba puede ser dura, pero ustedes no son cualquiera, USTEDES SON FUTUROS PORTADORES. -Dijo Vladimir con gran entusiasmo.

Dos puertas del coliseo que hasta el día de hoy los chicos desconocían se abrieron, 

Al salir de Calmecac pudieron ver 4 caminos distintos, cada Kobol tomo uno, y cada grupo de chicos iba detrás de su Kobol asignado.

El brillo de la luna era tenue, las muchas nubes del cielo en combinación con las copas pobladas de los árboles hacían que se tuviera que caminar casi a ciegas.

 

-Mi nombre es Rise, se nos ordenó llevarlos hasta lo más alto de este infernal bosque nocturno, quédense cerca de mí, aunque puedo o no puedo interferir, no pienso dejar que ninguno de ustedes quede en este aterrador lugar. Su cabeza de lagarto redondeada con púas en sus mandíbulas daban cierto temor, su piel era color verdoso y portaba armadura repleta de espinas y un escudo redondo en su mano izquierda y un espada más grande que el en su mano derecha.

 

Feber al escuchar esto dio un pequeño salto de alegría, y no era para menos, aquel lugar era digno de un escenario de las peores pesadillas.

Caminaron entre árboles y plantas extrañas, alguna de ellas daban su propia luz.

-No toquen nada, en este bosque cualquier cosa los puede matar, cualquier cosa los puede encerrar en una prisión eterna y nunca tendríamos ni la más mínima noción de donde estén.

Caminando llegaron hasta un río que emanaba pequeños orbes de color azul.

Este es el río de los orbes, solo se ve de noche, en el día está totalmente oculto a los ojos de cualquier ser, en este mundo todo tiene vida, y a todo se le debe respeto, si el río no quiere que pasen no emanara orbes.

El kobol se acercó y los orbes seguían inmutables con su color azul.

-Pero ¿Cómo pasaremos hacia el otro lado?, preguntó Aura.

-El río también puede ayudarnos con eso.

Rise se detuvo a la orilla del rio y comenzó a agitar su espada delante de él, e inmediatamente unas rocas cuadradas salieron de él creando un puente.



Jezequiel

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En el texto hay: colegios, magia, bestias espirituales

Editado: 08.02.2021

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