No Somos Tan Distintos

Capítulo 7

7.

Matemáticas II era pan comido, la profesora les había advertido que el parcial iba a ser más complicado gracias a que los temas abordados eran más extensos, todos los alumnos estaban estresados y repasaban a cada momento sus apuntes y ejercicios para no cometer errores, sin embargo, nada de eso les aseguraba acreditar la materia. 

Por otro lado, Julie se veía y sentía tan tranquila como siempre, nunca había entendido porque todos dejaban todo a última instancia, si tan solo hubieran estudiado desde la primera clase todos sus apuntes no tendrían que estar tan estresados, tampoco es que a ella le importara mucho solo era curioso ver a sus compañeros rogándole ayudarlos, claramente ella jamás se negaba pero una pequeña explicación días antes de un examen tan complicado no les iba a servir de mucho.

Al terminar sus clases estaba caminando por los pasillos entre los edificios sin una dirección fija, tal vez iría nuevamente al salón de arte a distraerse ya que no tenía nada que hacer.

—¡Julie! —escuchó como Chad le gritaba desde atrás, inmediatamente fijó su vista enfrente para no chocar con algo o alguien nuevamente. Chad llegó a su lado, sus rizos estaban alborotados gracias al viento y tenía unas cuantas hojas sobre su cabeza.

—¿Por qué estás tan sucio y cansado? —preguntó Julie mientras le quitaba las hojas de encima.

—Oh bueno la verdad no tengo idea, te vi desde lejos y vine corriendo tan rápido como pude.

—¿Por qué? —preguntó Julie confundida.

—En realidad no lo sé, te vi sola y creí que sería buena idea hacerte compañía. ¿Ibas al salón de arte?

—Pensaba pasarme un rato por ahí.

—En ese caso te acompaño.

Aquel chico de cabellos de zanahoria podía ser demasiado amable, siempre que la veía sola la acompañaba sin ninguna razón, claro que Julie jamás se quejaría de eso Chad era un chico demasiado simpático y en ocasiones tierno, además de tener esa aura de puedes contarme lo que sea sin duda sería un buen confidente, pero Julie no tenía nada que esconder.

Caminaron juntos hablando de cosas sin importancia hasta el salón del edificio M, al abrir la puerta del lugar se encontraron con un bullicio de gritos provocados por los que estaban dentro. 

Chad estaba a punto de cerrar nuevamente la puerta para escapar de la discusión que estaban teniendo pero Alex volteo a verlo antes de que este logrará su objetivo y los metió a ambos a la fuerza al salón.

—Vamos a resolver esto como gente adulta, por democracia —dijo Alex enfrentándose a Sarah.

—Perfecto, quien tenga más puntos a su favor ganará —respondió la chica confiada y un poco altanera.

—Ahmm, chicos ¿Qué está pasando? —preguntó al fin Chad.

—Shhh, esto es entre ella y yo, no interrumpas —dijo Alex sin despegar la vista de Sarah.

—Si quieres tener todos los votos a tu favor deberías explicarles porque se están peleando como críos de primaria —dijo Amos sentado desde la esquina del salón con los brazos cruzados haciendo que los tatuajes en ellos se vieran incluso más.

—Tienes razón —dijo Alex dándose cuenta de algo tan obvio— Sarah dice que deberíamos ir a la inauguración del nuevo bar pero yo digo que deberíamos ir al parque de diversiones.

—¿Enserio se están pelando por eso? —dijo Chad incrédulo.

—Es algo importante —respondió Sarah.

—Mi hermana y Alex son muy infantiles, sus cerebros no funcionan como el de los adultos comunes así que por eso se están peleando, perdónalos por favor Chad —se burló Anna que se encontraba sentada tranquilamente pintando un cubo en un lienzo dándole la espalda a todos.

Anna y Sarah son un par de gemelas, las dos están estudiando Psicología y son las mayores del club de arte, gracias a que están en su penúltimo año usualmente conviven con menos frecuencia con los demás miembros del club, sin embargo, siempre que tienen tiempo libre se reúnen con todos. Ellas son bien conocidas por ser dos bellezas idénticas, sus cabellos lacios y rubios más sus ojos azules y facciones rozando a la perfección nunca pasaban desapercibidas. A pesar de ser idénticas sus personalidades son completamente distintas, Sarah es una chica muy alegre y extrovertida, mientras que Anna transmitía un aura mucho más madura y seria.

—Anna de esto depende si nos vamos a divertir o no, así que no lo tomes tan a la ligera —le respondió Sarah.

—Solo escojan uno y ya —dijo Amos cansado de su tonta discusión desde su esquina.

—Hay que ir al parque de diversiones, hoy es el mejor día habrá fuegos artificiales y mucha comida, además hoy se inaugurará una nueva atracción —explicó Alex.

—El parque de diversiones es sólo para niños, además todos han estado esperando la inauguración del Blue Moon y esto solo va a pasar una vez en la vida —dijo Sarah tratando de convencer a todos dentro del salón.

—Se puede ir a un bar cada vez que se quiera pero el parque de diversiones solo abre una vez cada mes y no nos lo podemos perder —volvió a hablar Alex.

—Es suficiente ya me hartaron —Amos se levantó de su esquina y se paró en medio de todos —Yo voy a decidir, iremos al bar.

—¡Si! —gritó Sarah victoriosa.

—Traidor, ¿Por qué me haces esto? Yo quiero ir al parque de diversiones— empezó Alex a lloriquear.

—Porque si dependiera de ustedes jamás se decidirán y tengo ganas de tomar, así que iremos al Blue Moon y se acabó —Amos volvió a sentarse en su esquina— Y ya no hagan tanto ruido.

Alex y Sarah se quedaron callados solo uno de ellos estaba dando pequeños brincos de emoción mientras que el otro solo se sentó a lloriquear solo en posición fetal como si eso fuera a cambiar algo.

—Supongo que iremos al Blue Moon, había olvidado que hoy se inaugura —dijo Chad.

—Si, yo también lo había olvidado— dijo Julie.

—¿Qué habían olvidado? —habló Naomi a sus espaldas, la chica acababa de llegar y su rostro denotaba lo confundida que se encontraba.

—Naomi hola —dijo Chad animado— Bueno habíamos olvidado que el Blue Moon se inaugura hoy y bueno gracias a Amos todos iremos.



Xiovn P.G

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En el texto hay: universidad, amistad, romance amor

Editado: 25.04.2020

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