No supe olvidarte

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La mezcla de la pizza ya estaba casi lista solo le faltaba el amasado  y que reposara para que la masa elevara. La playera sport que tenía puesta dejaba expuestos esos brazos tan lindos, un calor intenso invade mi cuerpo y no a que se deba, de pronto empiezo a sudar, me abanicaba con mi mano en busca de un poco aire para mi caluroso cuerpo, pero no, mis senos estaban mas firmes que  nunca y yo sentía como lo mas intimo de mi ser buscaba atención, no pude más y fui al baño a lavarme la cara con tal de despejarme pero fue inútil, veía al vecino con una necesidad , con lujuria, el solo me dio una sonrisa, pero para mi fue la sonrisa más sexy se había visto.
En vez de atacarlo como un gato en celo, deseoso de mimos, cariño y salvajismo, empecé a comer lo que había dejado antes de que me interrumpiera, Prendí el ventilador de la sala.
Sentía un calor extremo, cada vez sudaba mas y no me gusta sudar, sentirme pegajosa.


—¿De cuánto estás?


—¿Eh?


—¿Qué cuántos meses de embarazo tienes?


— 4 — no pude evitar hablar con la boca llena, el solo se ríe.


—Son tus hormonas las que están haciendo de las suyas ahora, por que para nada soy atractivo, el tener deseo sexual es normal, tus hormonas andan un poco cucú — hacen señal con su mano de que están locas y su sonrisa es pícara y eso si lo hace conscientemente que es lindo.


—Me siento totalmente rara.


—Es normal tranquila.


Lo bueno que no menciona al padre de mi hijo no hija, estoy muy agradecida con eso, aunque claro, si estuviera aquí y no me hubiera tratado como puta a lo mejor todo sería diferente.


La masa esta en reposo en el lugar más cálido que hay. Sigo viendo la película pero esta vez ha con mi vecino que también esta sentado en el sofá, frente a la televisión. Comemos de los que queda en el tazón y el poco a poco me acurruca en su regazo.


De seguro esta pensando ¿Por que sigues confiando? Pobre ingenua. 


Mis lágrimas se hacen presentes sin que pueda evitarlo, el solo me abraza mientras me soba la espalda. Llevo tanto tiempo en esta coraza impenetrable que yo misma me he puesto que he olvidado de que también soy una mujer, que también siento, había guardado en lo mas profundo de mi ser todas las emociones que me lastiman, las emociones que no quería que nadie viera, para que el no viera lo mucho que ha destrozado mi corazón, ese corazón que un día le di.


Mis lágrimas no me dan tregua y me he olvidado de lo que me rodea, solo abrazo a este hombre que es totalmente un desconocido y me aferro a su cuello y el muy paciente me abraza con la misma manera. Un hombre que no conoce nada de mi, ahora está aquí en mi estado mas vulnerable.


Después de un rato, mis lágrimas se san, nos alejamos, pone sus manos en ambos lados de mi rostro y con sus pulgares los acaricia se acerca y me da un beso en....

 



Cecilia Ovando

Editado: 16.07.2018

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