No supe olvidarte

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Miro el video atentamente, no he cantado mal como pensaba, solo lo he hecho tan entregada como si fuera una de esas artistas con voz como Birdy o Adele pero voz mas gruesa al genero que cante pero soy fan mucho mas fan del tipo de Imagine Dragons. Lo termino de ver y los miro a ellos. 


—Por que no dicen nada — me estoy empezando a impacientar — esa manera de cantar no significa nada, ya lo deje todo atrás, ya no me duele — miento aún me duele un poco — el ya no tiene lugar en mi vida, ahora somos solos mi bebe y yo — ellos solo me miran, no me dicen nada — será mejor que me valla 


—No te vallas, discúlpanos, mejor comamos tranquilamente y hablamos del futuro de ese pequeñín — señala mi abdomen con la mirada. 


—Esta bien comamos.


La comida es de lo más normal, después de las miradas molestas todo transcurrió bien, he pensado en mi familia, estoy segura que no podré ir a Cuba antes de que nazca mi hijo, tendré darles la noticia por teléfono, sé que lo mejor sería decirlo de frente pero el estar tan lejos con trabajo y ahora en un concurso me es imposible por ahora solo espero que el momento llegue pronto. 


Camino sola por las calles más transcurridas de New York, paseo por las tiendas, veo cosas muy lindas para bebes, aún tengo que comprar muchas cosas pero no me quiero apresurar, quiero que el sexo del bebé sea sorpresa. 


Mientras camino muchas canciones llegan a mis pensamientos y de las que empiezo a tararear una queda oficialmente seleccionada. Esa canción me gusta mucho, es una de mis favoritas, podría escucharla todo el dia, pero esa será la elegida para el próximo  viernes.
He tenido una improvisada idea, saco el teléfono y llamo a David. 


—David, sé que es apresurado pero por favor y que te acabo de ver, pero enserio necesito que me des tres días libres. 


—¡Que! Sabes que en otras circunstancias no te lo negaría pero tenemos evento mañana — tengo que insistir más. 


—Por favor, des cuéntamelo pero enserio tengo que ver a mi familia. 


—Está bien, está bien mujer, te daré esos días, pero ni uno más ¿De acuerdo? Le diré a alguien que te cubra, solo porque se trata de tu familia. 


Cuelgo el teléfono  y para aun taxi, le doy mi dirección y un señor calvo y barbón maneja de lo más lento, sé que el tráfico en esta ciudad es estresante pero bien podría ir más rápido. 
Cuando por fin estoy a fuera del edifico donde vivo, le pago y bajo rápido, presiono varias veces el botón del elevador y así mismo presiono el número del piso a donde voy. Al salir camino rápido por el pasillo hasta estar al frente de mi puerta abro y  cierro de la misma manera. Saco el teléfono de mi bolsa y llamo al aeropuerto. 
Tardo un buen rato en la línea de espera pero al final me han dicho que justamente hay un lugar disponible, hago todo lo que tengo que hacer. Al colgar me camino hasta mi dormitorio, bueno la sección donde está mi cama y todo lo demás, porque ni pared ni algo que lo divida tiene, así que desde que se abre la puerta, desde ese momento se ve todo, sala, televisión, estéreo y el espacio donde acomode mi dormitorio. 
Tomo la maleta más grande, acomodo puros vestidos para tener más espacio, ocho mudas de ropa más la ropa de dormir, es una bolsita que parece cosmetiquera pongo mis artículos personales, cuatro pares de zapatos, ropa interior de más por si las dudas. Solo podre pasar dos días con mi familia pero no me gusta llevar nada justo. 
Cuando termino de preparar mi maleta, limpio el departamento lo más que puedo con el corto tiempo que tengo, preparo la comida y la guardo en la nevera, dejo cocina limpia, sala y baño. 
A las siete de la noche estoy saliendo de mi departamento, he revisado todo minuciosamente, dinero, identificación, llaves, cargador del teléfono, todo. 


Siempre hay que salir con anticipación, no me gusta llegar con el tiempo justo a los lugares, siempre hay imprevistos. 


Hay mucho tráfico son veinte minutos para las ocho y yo sigo en el taxi. Para cuando llego al aeropuerto y hago todos los trámites son las nueve, he pasado dos horas en el tráfico, estoy cansada pero ahora que estoy aquí ya nada importa, ya solo tengo que esperar a que anuncien porque sala debemos a bordar. 
¿Les gustara que llegue sin avisar? ¿Cómo tomaran la noticia? En él los treinta minutos que espero, pienso en cómo darles la noticia con tal de evitar un infarto. 


Para cuando abordo, una azafata me ayuda con mi maleta y me ofrece algo de tomar, yo rechazo la invitación amablemente y me acomodo en el lugar. Apago mi teléfono y pongo un reproductor de música para las tres hora en las que tengo que estar sentada, abrocho mi cinturón y me acomodo, el lugar de alado esta vacío, quizás el pasajero este en el sanitario. 



Cecilia Ovando

Editado: 16.07.2018

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