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Capítulo 3: "♫Nuestros tonos♫"


Quizás sea pronto para poder expresar esto, pero la realidad era evidente. La melodía se había quedado atrapada por completo en el corazón de todos los allí presentes, pero más que nada, los había dejado sin aliento. Ante tanto silencio, pequeños murmullos escaparon entre la gente, quienes se encontraban confundidos, pues sabían bien que la habilidad de la joven, era magnifica, y que si llegaban a ovacionarla, entonces podría significar ya la derrota de todos ellos.

Ante aquella reacción inesperada, Iris, quien volvió a tener su color anterior de cabello, bajó la mirada algo angustiada, pues creía que no había llegado a la persona deseada. Sin embargo, la “reina” Léa, se levantó de su trono y empezó a chocar sus manos con fervor, demostrando así lo encantada que estaba con su voz. Aquella provocación, hizo que la morocha se sobre exaltara y mirara de una manera un tanto tímida a la princesa.

—¡Eres grandiosa! —exclamó Léa emocionada y con una amplia sonrisa. A pesar de que ella no sabía que esa canción estaba dedicada para otra persona, se sintió realmente a gusto con su tonada. Por otro lado, la mayoría seguían siendo obstinados, y aunque Alik tampoco quería formar parte del accionar de la princesa, inevitablemente su cuerpo reaccionó por él, y le dedicó un aplauso lento acompañado de una mala cara, sin mencionar, que cierto rubor en ésta demostraba su vergüenza.

Al ver que el mismo desvergonzado había reconocido su esfuerzo, Iris se sintió alegre, y como si fuera una reacción en cadena provocada por ese bello pelinegro, el resto de catalizadores abandonó su dignidad para acompañar el ritmo de los sentimientos de la heredera, que luego, fueron seguidos  de ovaciones.

—Gracias —Ahora que la pequeña catalizadora estaba más animada, hizo una reverencia y se dispuso a bajarse del escenario, pero fue detenida en el proceso por Léa.

—Espera —la rubia, le dedicó una amable sonrisa, una que expresaba amistad, y además, una cierta confianza que la misma Iris no comprendía—. Quería decirte que voy a respetar tu decisión aunque para mí ya sea algo evidente —las palabras de la princesa obviamente habían hecho que sus lazos se estrecharan más, y por consiguiente, la joven postulante sonrió de forma encantadora.

—Está bien —ella asintió a su vez y terminó de bajar del escenario, sumándose así con los demás.

Aunque Alik había reconocido su esfuerzo, su mal comportamiento no fue corregido por aquella melodía, lo que daba a entender, que en realidad ella no había logrado traspasarlo tan profundamente como se creía. No era culpa de Iris que Alik fuera todo un patán en ese aspecto, más bien, él no deseaba aceptarla, más que nada, porque la veía como su rival, y aun si no lo fueran, el ego que este muchacho poseía, eran tan grande, que probablemente de eso se trataba el impedimento. ¿Pero qué pasaría si en dado caso lograra traspasar esa barrera? En la situación del chico Reverse, quizás una canción no era la mejor forma de llegar a acariciar su alma, probablemente se necesitaba de algo más intenso… ¿pero qué?

Sea como sea, aquello era lo de menos por ahora, y la festividad seguía con gran entusiasmo su rumbo, pero no tan intensamente como en un principio, pues los demás que se habían postulado, parecían ser simplemente seres nada fuera de lo normal, ya que nadie más había captado de la misma forma la atención de la princesa aparte de Iris.

Ya llegando a la final, el ambiente parecía ser evidente, y se respiraba un aire de derrota por parte de los catalizadores que ya fueron juzgados por la futura reina. Pero en cuanto llegó el turno de Alik para brillar, Léa había dicho que tuvo suficiente, pasando por alto sin querer al miembro de la familia Reverse.

—Bueno, chicos, creo que el resultado ya ha sido decidido —mencionó la futura reina dirigiéndose a los demás, pero el morocho con las mechas doradas, no había tenido oportunidad para lucirse, así que inmediatamente interrumpió a la chica.

—¡Espere! —inesperadamente Iris lo acompañó en el grito, y eso llevó a que ambos se miraran desde la lejanía, pero no se dijeron nada. El miembro de la familia Lux decidió permanecer en silencio con algo de vergüenza, en cambio, el chico siguió hablando ahora por su cuenta.

—¡Yo aún no he sido examinado! —saltó de entre la multitud con una gran elegancia, y dejó boquiabiertas a las mujeres allí presentes que admiraron el físico del muchacho tanto como su cara—. He venido desde muy lejos, su alteza, así que déjeme exponerme también —aunque el joven tenía un gran ego, se inclinó frente a la princesa, quien se mostró sorprendida.

—Oh, pero si tú eres… —ella lo reconoció de inmediato, por lo que dijo lo siguiente—. Eres miembro de la familia Reverse. ¿Estás seguro que puedes satisfacer mis demandas? —preguntó con un tono un poco más severo, y algo de oscuridad en el rostro.



La Rosa Blanca

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En el texto hay: fantasia, musica, musica y romance

Editado: 17.06.2020

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