En ese instante, Ángel va de prisa en su vehículo, y se detiene forzadamente por causa de un semáforo, y piensa:
"Cálmate Ángel, de pronto no sea nada grave... si... debo de tranquilizarme un poco...
El semáforo cambia a color verde, y los carros que están por delante de Ángel comienzan a moverse lentamente, y este se desespera por ir a casa rápido...
Corporación de Arquitectos, desconcertados; Miriam y su grupo no pueden creer que el grupo de Ángel ganó, ya que vieron que el portátil de ellos estaba de último...
Aristóbulo no ve a Ángel por ningún lado, y les dice a todos:
— ¿Dónde está Ángel?
Rápidamente, Carmen le contesta a Aristóbulo:
— Salió corriendo.
Notando la mala actitud de Carmen, Pizarro le dice al jefe:
— Tuvo que haberle pasado algo en casa, para que saliera así.
Aristóbulo le dice a Armando, Francisco y a Pizarro:
— Bueno, ustedes tres se van a encargar de decirle que su grupo es el ganador, y que los cuatro recibirán lo acordado.
Mientras Pizarro, Francisco y Armando siguen celebrando este tan grande triunfo, Bizcaría les expresa todos:
— Los tres proyectos fueron, perdón, perdón muchachos; los proyectos son muy buenos y novedosos, he quedado muy sorprendido por el talento que veo aquí.
Ronald mira a sus compañeros celebrando y mira también a Bizcaría, y le dice a Miriam, quien está cerca de el:
— Solo son palabras de consuelo, mientras los otros festejan y ganan el dinero y reconocimiento, nuestro proyecto fue mejor.
Miriam se enoja aun más de lo que esta, y le expresa Ronald:
— Pero que dices, mi proyecto es mejor que el tuyo y estaba de primero.
— Pues, al parecer no estaba de primero.
— No quiero hablar más de eso.
Miriam se retira del lado de Ronald y se va a donde están Carmen, Brenda, Daniela y Salomón...
Barrio Chicó, Ángel entra a su apartamento. Y se encuentra a sus vecinos Claus y Marisol hablando con su esposa Karla. Y estos se levantan de donde están sentados, diciéndole:
— ¡Ángel!
— Hola vecinos.
Karla le expresa a su esposo:
— Amor, perdóname por sacarte de tu trabajo.
— Tranquila amor, tu estas primero.
Claus le da la mano a Ángel, diciéndole:
— Bueno, ya está todo controlado, ahora nosotros los dejamos solos.
— Muchas gracias vecinos, no sé qué haríamos sin ustedes.
— Aquí estamos para ayudarnos unos a otros.
Marisol le dice a Karla y a Ángel:
— Cualquier cosa nos llaman.
Ángel y Karla le responde:
— ¡Bueno!
Los vecinos se despiden de los dos y se van a su apartamento. Cuando Ángel le expresa a su esposa:
— Amor. ¿Qué era lo que tenías? ¿Acaso es lo que estamos buscando?
— No, no, hace unos minutos me hice una prueba de embarazo, y nada.
— ¿Entonces vamos al médico?
— Tranquilo amor, ya me di de cuenta que el mareo fue por algo frito que comí.
Ángel se pone su mano derecha en la frente, y le dice a Karla:
— Oh amor, sabes que debes evitar comer tanta grasa hasta que te rebaje el colesterol.
— Si, tienes razón, es que me ganó la tentación cuando vi un pescado frito.
— ¿A dónde lo viste?
En ese preciso momento, Armando, Pizarro y Francisco llaman a Ángel al teléfono una y otra vez, cada uno por de aparte, pero la llamada de Pizarro es la que entra, y Ángel le contesta a Pizarro, diciéndole:
— Hola compañero.
— ¡Ganamos!
— ¿Qué? ¿Ganamos el proyecto?
— Si, nuestro proyecto fue el ganador y estamos celebrando junto a Francisco y Armando.
Emocionado, Ángel mira a su esposa, y se levanta, diciéndole a su amigo:
— Esa es la mejor noticia que me han dado por mucho tiempo.
— Si, amigo, ganamos, ven para la empresa a celebrar nuestro triunfo.
Karla le pregunta a su esposo:
— ¿Qué sucede?
— ¡Ganamos el proyecto!
— Oh, que bueno.
En seguida, Ángel le dice a Pizarro:
— Ya voy para allá.
— Bueno amigo, te esperamos.
— Bueno, así quedamos.
Ángel cuelga el teléfono, diciéndole a Karla:
— ¿Realmente te encuentras bien? Porque si no, yo me quedo y después le explico al jefe mi ausencia.
— Vete a trabajar, o a celebrar, yo estoy bien.
Ángel le da un beso en la frente a su esposa, y le expresa:
— Nos estamos comunicando.
— Bueno...
En la empresa, Aristóbulo se da la mano con Bizcaría y se abrazan, y se despiden. Haciendo un muy buen negocio...
Luego que Bizcaría saliera de la oficina de su amigo, Aristobulo llama a su hijo para decirle que va para la casa, y se va sentando en su silla favorita, pero en ese momento le sobre viene un fuerte dolor en su espalda baja, que lo hace quejar grande mente.
En seguida, su hijo, quien está al teléfono escuchando ese quejido, le dice con gran preocupación:
— ¿Qué pasa papá? ¿Qué es ese grito?
— Un dolor en mi espalda baja, me senté muy deprisa.
— ¿A quién quieres engañar papá? A menudo te estas quejando de la espalda, necesitas descansar.
— Si, lo sé, hablamos de esto en casa.
— Te espero. Porque tengo que decirte algo importante.
— Bueno, bueno... Félix, mira que estoy contento y de buen ánimo por un proyecto que me ha hecho ganar mucho prestigio y dinero para la empresa, no lo vayas a echar perder.
— Nos vemos en casa, acá te digo.
— Bueno.
Aristóbulo cuelga el teléfono, y se soba una y otra vez su espalda baja, y llama a Jessica, diciéndole que busque a Ángel, pero al rato, esta le dice que Ángel no se encuentra con los demás arquitectos.
En ese instante, Aristóbulo dice:
— ¿Cómo es que Ángel deja el trabajo votado... bueno, me iré a descansar a la casa...
Minutos después, Aristóbulo se sube a su carro y le dice al chofer que lo lleve para su casa. Cuando Ángel llega en su vehículo segundos que se fue el jefe, quien lo estaba buscando...
En el camino, el chofer ve a su jefe como con cara de angustia, y le pregunta: