Orbeia, El Origen de una Alianza

Los llegados desde la Galaxia Andromeda

Parte del Noveno Capítulo: "Los Llegados de la Galaxia Andromeda"


(...)

En algún sector desconocido de la galaxia, Throhem miraba el espacio desde la cabina de una nave. De pronto, se abrió la compuerta de la cabina y entró un oficial y le dijo: «Señor acompáñeme, tendrá una reunión con el Consejo.» Thorhem había estado esperando esta reunión con mucha expectativa desde que despertó de la criogenia.

Cuando llegaron al salón, el oficial abrió las puertas y Throhem entró sorprendiéndose al ver a varios de estos seres quienes integraban el Consejo. Eran un total de treinta individuos sentados en una gran mesa circular. Uno de ellos invitó a Thorhem a sentarse en un sitio que ya estaba separado para él. Después de ello, el oficial que había trasladado a Thorhem al Consejo, salió del salón y cerró las puertas.

Uno de los seres que parecía ser el líder del Consejo le dio la bienvenida a Thorhem y le dijo que se llamaba Denus y prosiguió la reunión. Denus le comenzó a revelar a Thorhem que sabían que era un nordiano que habitaba en el Sistema Solar ubicado en el brazo Orión de la Vía Láctea.

También le comentó que tenían conocimiento de las situaciones bélicas que se estaban desarrollando en ese sector de la Vía Láctea.

Ante estos dichos, Thorhem les preguntó de qué parte de la Vía Láctea provenían y cuáles eran sus intereses ante estos acontecimientos bélicos ocurridos en la galaxia. Denus respondió por todos los presentes que ellos no eran originarios de la Vía Láctea sino de la Galaxia Andromeda. Thorhem se sorprendió ante tal revelación, preguntándole como hicieron para venir hasta esta galaxia. Denus continuó relatando que ellos tienen la tecnología para crear agujeros de gusano y poder trasladarse a cualquier parte del universo, es de esa forma como llegaron a la Vía Láctea.

-Pero la razón principal que hayamos venido desde tan lejos, es una razón justificable, pues está en riesgo su galaxia como la estuvo la nuestra hace mucho tiempo -manifestó Denus.

Thorhem le preguntó a Denus por qué la Vía Láctea está en peligro. Denus le contestó que para que comprenda la magnitud de lo que le estaba revelando, le tendría que contar brevemente la historia de su raza en la Galaxia Andromeda.

Nuestra raza es muy antigua -explicó Denus a Throhem-. Por millones de años en la Galaxia de Andromeda, nosotros los andromedanos fuimos la cultura más avanzada desde que se formó nuestra civilización. Nuestro planeta natal se llamaba Tarcelli y poseía dos lunas las que siempre añorábamos conocer.

Al principio nuestra tecnología solo nos permitía desarrollarnos en nuestro planeta. Pero conforme fueron pasando los milenios pudimos llegar al espacio, conociendo primero nuestras lunas y después nuestros planetas vecinos. Para ello desarrollamos tecnología de propulsión que nos permitió explorar todo nuestro sistema planetario donde fundamos bastas colonias y explotamos los recursos minerales que habían.

Pero llegamos a un punto, donde nuestra tecnología de propulsión no nos podía llevar más allá de nuestro sistema planetario. Queríamos esta vez alcanzar las estrellas, pero no podíamos. Nada podía viajar más rápido que la velocidad de luz según nuestros físicos. Estábamos prácticamente cautivos. Mientras esto ocurría, varios científicos fundaron una organización dedicada exclusivamente a crear tecnología para romper la barrera de luz en el espacio. Pasaron casi cien años orbeianos y nada aún se descubría.

Fue en ese tiempo que, una facción de nuestra raza, propuso que la única manera de conquistar el espacio interestelar era que toda una civilización viaje en naves gigantes que pudieran ofrecer ciclos de vida autosostenibles, así podían pasar miles de años de viaje y podrían morir varias generaciones, pero la civilización como tal aún existiría y de esa forma se podría conquistar el espacio, siendo otras generaciones las afortunadas en conocer otros mundos.

El Gran Consejo Andromedano aprobó tal medida y ordenó construir diez super naves gigantes donde viajarían un millón de individuos, entre científicos, maestros, artistas y gente común. Cuando las naves estuvieron listas se aprobó un acuerdo entre los andromedanos que viajaban y los que se quedaban. Se formarían dos gobiernos, uno que tendría jurisdicción en las naves y otro en el planeta natal. Ambos gobiernos se comprometían a seguir investigando como romper la barrera de la luz y además en mantener comunicación constante sobre los nuevos mundos descubiertos.

Las grandes naves partieron y nuestro planeta quedo triste porque una parte de nosotros nos dejaba. Su primer destino era la estrella Bossy, la cual se encontraba en promedio a seis años luz de nuestro planeta y de nuestra estrella Loas. Con la propulsión que contaban las naves, el viaje duraría quinientos cincuenta años. Los primeros cincuenta años había constante comunicación con las naves, no obstante, después de ello, la comunicación se perdió y reanudó casi a los cien años para ya no volverse a dar.

A los quinientos veinte años después del viaje que realizó nuestra civilización a la estrella Bossy, un grupo de científicos, en nuestro planeta, después de innumerables estudios fallidos y muchas veces sin ningún tipo de apoyo del gobierno, comunicó que había descubierto como romper la barrera de la luz. Todo se trataba de controlar la gravedad y crear una burbuja dimensional que curvara el espacio-tiempo para poder viajar más rápido que la luz sin teóricamente hacerlo, en efecto, uno se desplazaría con el espacio y no en el espacio.

Los siguientes cincuenta años posteriores al gran descubrimiento de como curvar el espacio-tiempo, se construyeron dos naves que viajaron a la estrella Bossy en apenas doce horas, fue increíble. No obstante, cuando las naves llegaron a ese sector del espacio, no hallaron rastros de nuestros primeros colonos.

Fue así como los andromedanos comenzaron a conquistar las estrellas, pero conforme pasaban los milenios nadie encontró a los primeros colonos que se adentraron en el espacio. Mediante un informe científico, lamentablemente, se determinó que se habían perdido en el espacio o probablemente habían muerto.



José Alexis V.R.

Editado: 02.08.2019

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