Origen detrás del origen

Cuidado con lo que deseas

Año 1800 Londres, Inglaterra. En una noche fría e invernal, en una de las mansiones ubicadas en los barrios mas altos de la sociedad, en medio de un silencio espectral un grito seguido de una risa estridente y aterradora se deja escuchar por todo el lugar.

En la mansión además de la risa no se escucha ningún otro sonido, todo esta en absoluto silencio, ni una pisada, ni una respiración, ni una súplica. Dentro de la misma, la escena a presenciar es inhumana: los cuerpos de los que en vida fueron sus habitantes y le daban vida y alegría a la mansión, yacen en los pisos descuartizados de una manera grotesca, charcos y salpicaduras de sangre adornan ahora el lújubre lugar. Todos dentro del lugar fueron tomados por sorpresa por la extraña entidad que seguía riendo en la que alguna vez fue la habitación de los niños de los señores del lugar; nadie pudo escapar.

--Niños mal agradecidos, no supieron apreciar la belleza de mis juguetes ni todo lo que hice por ellos; quitando de en medio a todos aquellos que los hicieran sentir tristes y enojados.- Mientras hablaba, la criatura sostenía entre sus manos ensangrentadas a un tierno pero extraño peluche de conejito en colores rojo y café y a su alrededor tirados por toda la habitación, los cuerpos de los niños y de algunos sirvientes que intentaron hacerle frente a la criatura. --Pero ya no importa, porque ahora seré su creador y los convertiré en parte de mi colección.-- Cuando acabó de decir esto, tomó por el cabello con una de sus manos el cuerpo inerte de uno de los niños y lo levantó hasta llevarlo a su altura. Su sonrisa sádica y sus ojos verdes brillando con una intensidad maquiavelica. Al girarse la criatura, con la mano que sostenía el conejo de peluche golpeó accidentalmente una pequeña caja, provocando que esta con el golpe se abriera y de ella saliera un simpático payasito y se moviera de un lado a otro a la vez que soltaba una linda y tierna melodía (Pop Goes the Weasel) esto llamo su atención y observó el juguete atentamente mientras poco a poco su sonrisa volvía. --Creo que tengo una idea--. Una ultima serie de carcajadas demenciales resonaron por ultima vez en el lugar, luego un resplandor celeste y después silencio y obscuridad.

La noticia de la muerte de toda una familia noble incluyendo a la servidumbre se expandió por toda Inglaterra, dejando atónitos y aterrados a todos lo ciudadanos, la policía de Scotland Yard recuperó los cuerpos mutilados por toda la mansión a excepción de los dos niños de la pareja que no fueron hallados por ningún lado; dandolos por ahora como desaparecidos y ofreciendo una recompensa muy grande por su devolución.

La noticia había llegado a oídos de los habitantes de una pequeña casa ubicada en las afueras de la ciudad y el sentir de estas personas no había sido muy diferente al sentir de los demás; los habitantes de esta pequeña casa eran una familia conformada por los padres y un único hijo de nombre Isaac de tan solo siete años de edad.

A pesar de la poca edad de Isaac, el pequeño tenía que contribuir con la economía del hogar y cumplir con una cuota diaria que le había impuesto su padre, y de no cumplirla sus padres lo castigarían y ver a sus padres, tanto a su madre como su padre enojados con él le asustaba demasiado. Así que a pesar del miedo que sentía por lo pasado salía a vender de manera ambulante todos los días. 

En uno de esos días cercanos a navidad en que Isaac no pudo cumplir su cuota con sus padres y después de recibir una paliza de parte de ellos como castigo, el niño se encontraba en el desván que funcionaba como su habitación llorando. Estaba cansado de no poder salir a jugar con otros niños de su edad, de no poder divertirse como los niños que veía en los parques acompañados de sus padres, estaba cansado de no tener amigos. Así que mientras lloraba recordando todo esto levanto su vista al cielo nocturno, el cuál se encontraba despejado logrando ver miles y miles de estrellas, las contemplo por largo tiempo hasta que se le ocurrió una loca idea a su parecer.

--Deseo tener un amigo con quién jugar-- lanzó al aire su deseo, manteniendo su vista en las estrellas. 

Isaac en ningún momento se percato de que una entidad de ojos verdes brillantes y cabello rojizo se encontraba cerca y escuchó a la perfección su deseo, provocando que esta soltara una sonrisa macabra y divertida mostrando así sus dientes blancos, filosos y puntiagudos.

--Ten cuidado con lo que deseas pequeño tu deseo puede volverse realidad, yo me encargare de hacerlo realidad.-- Y con esto dicho la entidad desapareció en la obscuridad.

 

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Nota: Ok este es mi primer fanfic y crossover, me gustaría que comentaran que les va pareciendo la historia, si tienen ideas sobre la misma diganmelas me encantaría leerlos. Tratare de publicar seguido ya que esta no será una historia larga, tendrá máximo cinco capítulos calculo yo. Es una historia que estoy desarrollando sobre la marcha así que si me gustaría saber que piensan de ella. Sin más gracias por leer.

 



Aleón Wolf

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En el texto hay: muertes, creepypastas, crossover

Editado: 18.01.2020

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