Orinoco Zombi

Capítulo I. Transformación del Ébola.

 

¿Cuánto sufrió África antes de este Apocalipsis?, no lo sé, quizás su sufrimiento fue infinito como tierra, como continente. Fue desmembrada y saqueada, su fauna fue casi aniquilada. Matar a un soberbio rinoceronte y arrancarle sus cuernos de la manera más brutal porque alguien en “el primer mundo” se le ocurrió que sus cuernos tienen propiedades mágicas y por tal razón debía ser vendido a un precio exorbitante… eso no tiene perdón. Cientos de leones y otros animales africanos cazados de manera furtiva, solo para que un millonario cuelgue sus cabezas en su lujosa casa para demostrarles a sus amigos que son grandes cazadores y supuestamente muy valientes… “¿valor o cobardía?”.

Pero no solo los animales fueron afectados, también todos sus recursos naturales fueron engullidos en proporciones astronómicas. Todo su petróleo, todo su gas, sus diamantes, su oro y  sus otros minerales fueron casi terminados con el objeto de financiar e impulsar el desarrollo del “Primer Mundo”; pero que no sirvieron para desarrollar a la Gran África. Y esto no es todo, porque el saqueo más siniestro y maligno  fue el despojo de vidas humanas, millones de vidas. Seres humanos que por solo tener otro color en la piel fueron quebrantados y esclavizados a través de todos los tempos para servir de fuerza de trabajo gratuita para que algunos pudieran vivir como reyes.

“¡Oh África mágica!, ¡oh África de nuestros sueños y aventuras! ¿Qué hiciste para merecer toda la maldad del mundo impuesta sobre ti? Tus hijos e hijas, esos millones que pariste, ya estaban condenados antes de respirar el aire sagrado de tu gigante y fantástica tierra. Los que no te hicimos daño; pero que tampoco hicimos nada para salvarte, te pedimos perdón, aunque ya sea… eternamente tarde”.

África, Madre Patria y Madre de muchos o quizás madre de todos en el mundo. Hoy en este año, ejecutaste tu venganza, una venganza por tanta sangre que fluyó de ti sin parar en tus venas cortadas, una venganza por tanto saqueos y despojos, una venganza por tantas lágrimas derramadas por tus niños y niñas, lágrimas que superan a las aguas del río Orinoco. No ejecutaste tu matanza con tecnología nuclear, ni tampoco usaste tus millones de hijos para armar un ejército contra nosotros; sino que desde tus entrañas pariste al más diminuto de tus hijos, “un  virus”, un diabólico ser que es invisible para el ojo humano, pero que ya hoy, en el 2017, dejó de ser invisible y se convirtió en el asesino más poderoso de toda  la historia de la  humanidad. Hoy ese asesino lleva el nombre de unos de tus ríos, “Ébola”.

Este Ébola, que se resistió a morir, aun con todas las vacunas aplicadas que trataron exterminarlo, pero solo lo hicieron más poderoso, convirtiéndolo en el EBOV HK-6, una mutación perfecta e indestructible, que no solo resiste cualquier vacuna, sino que también cambió su forma de atacar al organismo, negándole la última posibilidad que tiene el ser humano de escapar de las garras de este asesino y esa última posibilidad de escape es la “muerte”. Los infectados cuando al final parecen morir, solo se levantan de una fingida muerte, convirtiéndose en seres sin alma, sin humanidad.

Los pacientes no solo se convierten en víctimas del “HK-6”, sino que por el contrario, se convierten en sus más poderosos aliados, en ejércitos esclavos que tienen como misión transmitir el exterminio de la humanidad. Y dentro de este infinito ejército de exhumamos parece existir una división bien planificada por el HK-6. Están los exhumamos que andan como en un estado de letargo, con rigor mortis moderada, parecido a los zombis de todas aquellas películas que vimos con tanta inocencia, pensando que eso solo pasaba en las pantallas. Luego están los otros exhumanos “Las Bestias”, los oficiales dentro de ese ejército de aniquilación, que no paran de botar fluidos y sangre de su cuerpo, pareciesen sudar sangre con mocos. Son inteligentes, rápidos, fuertes y carentes de dolor, siempre en busca de cualquier cosa que tenga sangre palpitante.



Leonardo Boss

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En el texto hay: zombis, ebola

Editado: 17.08.2019

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