El Linaje de Lissie Lorens

16. Faltando Información

—Cariño. Es un gran honor tenerte en nuestra casa. Mi hijo ha hablado mucho sobre ti y con sinceridad… jamás pensé que él fuera a comprometerse alguna vez —dijo la mujer con tono dulce.

Lissie no confiaba en esa amabilidad. Todo estaba siendo muy confuso. Tenía muchas preguntas que hacerle a Kyler. Aunque para su pesar no era el momento. No cuando tenía allí frente a ella a sus padres. Kyler es un hombre que claramente no fue sincero en el momento que se conocieron.

Simplemente todas las señales de alertas le decían que no se dejara llevar por la amabilidad de una mujer que parece ser un ser dulce.

«¿Sería ella la clarividente o sería el hombre que no dejaba de analizarla con la mirada?

¿Por qué nunca le dijo que al lugar al que iban era la casa de sus padres?

¿Por qué no le dijo la verdad desde un principio?

¿Serían ellos, las personas a las que él se refería?»

Comenzaba a sentirse ansiosa. Y se lo dejó ver a Kyler cuando lo apretó del brazo.

—Me hace sentir como si fuera alguien totalmente famoso —respondió ella con amabilidad. Tomó el brazo de Kyler apretándolo—. Supongo que tú me has hecho ver así. ¿Cierto, amor? —siseo las palabras.

Kyler comprendió que ella estaba realmente molesta y confundida. Cosa que entendía porque él no había sido el hombre más honesto desde un principio.

«Por favor, confía en mí. Se que te debo explicaciones.» Sintió que Lissie solo ablandó su agarre por leves segundos. Luego lo sujetó aún más fuerte.

«No me gustan las mentiras. No me gusta ser utilizada. Y francamente no me gusta esta situación. Espero que sepas realmente lo que me dirás y que utilices las palabras correctas.»

—Eso es porque tu nombre es uno de los mas que suena en nuestro mundo. Tienes dones muy poderosos y es algo con lo que debes tener cuidado.

Lissie quiso preguntar de que estaba hablando. Porque claramente ella sabía que sus dones eran los mismos que los de cualquier clarividente. Pero ¿Qué grado de sinceridad hablarían esas personas? Realmente dudaba mucho que fuera sinceros si ella hacía preguntas. Porque de alguien tuvo que Kyler sacar su habilidad para ocultar las cosas.

—Vaya… yo realmente me siento alagada. Siempre le he dicho a Ky que soy una chica con habilidades especiales y que ciertamente él no debería dejarme ir nunca.

La pareja comenzó a reír con sinceridad y Kyler observó de reojo a Lissie.

«¿Ella acababa de hacer reír a sus padres?» pensó.

Lissie le devolvió la mirada y le sonrió. El chico de ojos verde tensó cada musculo de su cuerpo.

«¿Cuánto tiempo lograría aguantar esa semana en la que tendría solo a Lissie para él? ¿Cuánto tiempo lograría fingir que esa chica no despertaba en él algo más que su viribilidad?»

Esto sería complicado, porque reconocía haber caído muy lentamente en un abismo que se llamaba amor. Respiró hondo y le indicó a Lissie que tomara asiento.

—Espero que esta semana la pasemos estupendamente, señorita Lorens. También ha sido invitado mi hijo Tyler Wills, el hermano gemelo de Kyler. Supongo que ya lo conocerás, ¿cierto?

«Ellos creen que te presente ante mi hermano. Puedes ser sincera.» escuchó su voz en sus pensamientos. Ella asintió y sonrió con “timidez”. No es que realmente quiera hacerles creer que es algo tímida. Pero tenía cierto grado de curiosidad por saber cómo ellos actuarían ante ella pareciendo ingenua.

—No, todavía no he logrado coincidir con el hermano gemelo de mi prometido. Supongo que esta semana será genial para todos. Me emociona conocer a la familia del que será mi futuro esposo.

Luego de esas palabras la comida llegó y Lissie se sintió más relajada. Durante la cena fingió con la misma amabilidad que la pareja. Los padres de Kyler encontraron divertido decir anécdotas divertidas sobre Kyler. Ella debía admitir que la cena no fue nada mala. Incluso le pareció entretenida.

Aunque, a pesar de todo, estaba segura que todo solo fue una fachada. Quería saber todos los secretos que escondían los Wills. Y no dudaba de que esa noche, el chico insoportable, le dirá todo lo que necesitaba saber.

—Espero que puedan descansar estupendamente esta noche. Entendemos que han tenido un viaje de varias horas —dijo el hombre que ella descubrió que se llamaba Kellan Wills y no era él el clarividente.

—Yo espero que nosotras logremos tener una conversación pronto a solas. Pero por lo que veo mi hijo es un poco… sobreprotector —para ese momento Lissie sabía que Leonor Wills es una clarividente de la generación de su madre y que es una mujer realmente amable y manipuladora.

Cada vez que ella hablaba notaba como el chico a su lado se movía incómodo. Luego él simplemente ignoraba los comentarios relacionados a ambos y hacía preguntas sobre su hermano y los trabajos de su padre. Ella no era tonta, como para no saber que había demasiada tela escondida en todo ese lugar.

—Vamos a estar una semana aquí, señora Wills. Ya encontraremos un momento de… chicas —respondió sin sonar descortés. Luego tomó la mano de Kyler—. Nosotros ya nos vamos a descansar. Que tengan buenas noches.




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