Oscuros Secretos

Capitulo IX

No podía creer lo que mis ojos presenciaban; después de tanto tiempo imaginando este momento no podía dar crédito de lo que sentía en este instante; no era ni la mitad de cómo me lo imaginaba; después de tantos años Sam tocaba nuestra puerta y sab...

No podía creer lo que mis ojos presenciaban; después de tanto tiempo imaginando este momento no podía dar crédito de lo que sentía en este instante, no era ni la mitad de cómo me lo imaginaba; luego de tantos años Sam tocaba nuestra puerta y sabía que no era por gusto propio.

En su mirada no había más que tristeza y desesperación; él se lanzó a mis brazos como un niño pequeño, como siempre lo habíamos hecho cada uno de nosotros cuando lo necesitábamos y ahora él lo hacía conmigo; mis hermanos no parpadeaban, no podían creer lo que veían, Samuel uno de los arcángeles más fuertes, el hijo favorito, el mayor de nosotros; llorando como un bebe en mis brazos después de decirme cuanto me odiaba por haber hecho lo que hice.

-Hermano- susurre abrazándolo- ¿Qué pasa? - dije yo tratando de alejarlo para que me viera a los ojos y me respondiera,  no pude apartarlo, estaba destruido, jamás había visto a mi hermano de este modo.

De la cocina salió Cameron son Samantha en sus brazos y Lucia de su mano riendo,  al ver a Samuel se puso pálido, tomo a las niñas de sus manos y las trajo rápidamente, sentándolas en los sofás, ellas trataron de acercarse, preocupados las apartamos, ellas se escaparon de nuestros brazos yendo hasta donde Samuel, quien a pesar de su estado les sonrió.

-Hola mis niñas- dijo acariciando su cuello, sus alitas salieron por la caricia de Sam, el rio mimándolas y ellas rieron encantadas, los miramos sorprendidos por la familiaridad con la que se trataban.

-Samy- dijeron las pequeñas- bashta- pidieron escapando de sus brazos, lo miramos confundidos, en especial Cameron- ¿viniste pol nosotas? - preguntaron emocionadas- nosh llevalas a conocel a nuesta hemana- dijeron y sus ojitos brillaron.

-Pronto cariño- dijo llorando Samuel al escuchar la mención de Cassandra, Cameron se acercó tomando a las pequeñas y sentándolas a su lado.

- ¿Cómo las conoces? - preguntó Cameron sorprendido, él sonrió mirando a las pequeñas que luchaban por llegar a Samuel nuevamente.

-Desde que nacieron he venido a verlas y protegerlas de la bruja de Natasha- dijo él provocando que Miguel gruñera protegiendo a nuestra madre- no iba a dejar que los paranoicos idiotas de nuestros padres les llenaran sus cabecitas de mentiras.

- ¿A qué viniste? - dijo Rafael- si solo viniste a insultar a nuestros padres te puedes largar- le dijo mi hermano enojado.

-Los necesito- dijo tomando nuevamente esa postura dominante y desafiante que había heredado de mi padre.

-Siéntate- dijo Bryon sin poder dar crédito de lo que estaba escuchando- ¿en qué podemos ayudarte? - dijo interesado, sé que él haría cualquier cosa por complacer a su hermano.

-Necesito que alguno de ustedes o todos en realidad done un poco de su sangre- dijo un poco prevenido por su petición y todos nos tensamos, no era bien visto que un arcángel pidiera sangre.

- ¿Nuestra sangre? - dijo Damon mirándolo como si tuviera un problema mental- ¿en qué demonios estas metido?

-No es para mí- dijo este y un par de lágrimas resbalaron por sus ojos- ¿aman Cassandra? - dijo  dejándonos fríos ante su pregunta, un presentimiento horrible se instaló en mi pecho al pensar en ella.

-Sabes que si Samuel- intervino Cameron- ella nos odia y en cierto modo es mejor así- dijo tratándose de convencer ante sus palabras, mamá nos había dejado bastante claro a todos nosotros que debíamos estar alejados de ella.

-Y aunque los odie- dijo este conteniendo el aire- ¿Qué harían por ella?

-Daríamos nuestra vida si es necesario- dijo Damon con un brillo dorado en sus ojos; y era cierto lo que él decía; daríamos mucho más que nuestra vida por ella y de eso estábamos seguros.

- ¿A dónde quieres llegar? -preguntó Cameron con cierto atisbo de preocupación- ¿Qué está pasando Samuel? - dijo más alterado Cameron- ¿por qué no nos dices que está pasando sin tantos rodeos? - dijo; llenando de tensión el ambiente, cada uno estaba sacando sus propias conclusiones de las circunstancias y la conclusión a la que llegábamos no era nada buena.

-No puedo- dijo él con voz quebrada- no puedo salvarla yo solo- dijo mi hermano tomándose su cabeza- necesito que me ayuden no quiero perderle para siempre- dijo llorando más fuerte; creo que no necesitábamos más explicaciones algo había pasado con nuestra hermana y teníamos que salvarla.

- ¿Qué tenemos que hacer? - dije sin dudarlo, sin pensarlo, ya había dejado dos veces a mi hermana en peligro y al borde de la muerte no pensaba cometer ese error una tercera vez; me importaba una mierda que pensaran o sintieran mis padres- si ellos no quieren yo si lo haré no cometeré el mismo error una vez más Sam.

-Necesita sangre- dijo este sin rodeos- la mantiene viva su parte angelical- todos lo mirábamos como si estuviera loco, Cassandra era o es completamente humana o eso es lo que nuestros padres nos dieron a entender.

- ¿Qué estás diciendo? - dijo Miguel nervioso, como si supiera algo que nosotros no- ¿te has vuelto loco? - realmente lo comprendía, Sam parecía loco, no lo había visto en ese estado nunca, se veía derrotado, desesperado; cualquiera pensaría que era un drogadicto en busca de una dosis fuerte de narcóticos.

-Chicos Cassandra no es totalmente humana- dijo Cameron- nuestros padres nos mintieron- todos lo miramos como si acabara de invocar al mismísimo diablo, como si lo que saliera de su boca fueran insultos.




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