-Pensar en libertad, Javier R. Cinacchi-
Crítica.
- Proviene del griego kritiké, que significa “arte de discernir, juzgar”.
- En esencia, es la acción de analizar, evaluar o juzgar algo con atención y fundamento.
Si aplicamos una filosofía crítica, podemos darnos cuenta de errores y mejoras. A nivel personal, ¿A alguien le gustaría ser un error en la vida? ¿vivir equivocado? ¿perderse grandes buenos placeres por alguno que destruye? ¿poder vivir en libertad pero estar sin ella? Y a nivel técnico, nos ha llevado a disponer de muchos adelantos que hace doscientos años no se poseían.
Hay conceptos que se los asume como verdaderos, y son erróneos. Hasta hace pocos siglos atrás existía aún la esclavitud, y se solía a los enemigos llamarlos salvajes, infieles, o con algún adjetivo descalificativo ideológico. Afortunadamente la mayoría de las personas en la actualidad logró darse cuenta de que es un error. Se es más racional y crítico que antes.
Es más, muchos adelantos humanos han venido gracias a la diferencia de pensamientos, de no ser así, aún se afirmaría que la tierra es plana con un ser gigante que devora a los navíos que se adentren por el océano. ¿Volar? “¡Eso es imposible!” decía una crítica específica. Pero gracias a ideas distintas, ahora hay viajes espaciales. Y así de la absurda idea que para algunos representaba la electricidad, hoy afianzada su utilidad sin lugar a dudas, se estudian nuevos conceptos, por ejemplo los cuánticos, que en su momento se tuvo que afrontar también a la crítica temerosa, de si un acelerador de partículas no podía crear un agujero negro por accidente. No toda crítica va a acertar en el blanco, algunas pueden ser erróneas, pero es una herramienta que permite avanzar, no conformándose pasivamente con una respuesta.
A veces acierta y corrige errores, otras veces se queda corta no comprendiendo bien, o incluso frena avances, pero en ambos casos cumple una función: obliga a pensar, a justificar, a no aceptar pasivamente lo que se nos presenta.
El juicio crítico, te ayuda en todo: en lo técnico, lo social, lo espiritual, lo filosófico, los gustos personales, tener mejor olor, ¡en todo!
Me gustan las tortas fritas, pero mi pensamiento crítico me dice, “engorda y hace mal comer muchas”, entonces no me la paso comiendo tortas fritas, y estoy mejor que si ignorara al juicio crítico. Y así muchas cuestiones. En lo técnico, por ejemplo, el juicio crítico ayuda a realizar mejores diseños, y un mejor diseño tendrá más rendimiento, y así cada vez hay máquinas más útiles. En general a críticas constructivas va mejorado todo.
Hay que tener un grado sano de auto crítica y crítica hacia los demás, e incluso a las ideas, conceptos, y gustos.
Los pensamientos críticos incluso te pueden librar de males: Mejor no intento robarle la mujer a mi amigo, creo no me convendrá: perderé a mi amigo, y luego viviré con miedo de que alguien me robe la mujer a mí (porque esa mujer sería robable).
En general, las virtudes son algo bueno y entretenido. No es verdad que sean aburridas: constancia, fuerza, bondad, amor, salud, inteligencia, honor, sabiduría, honestidad, verdad, educación, gentileza, y otras; todas suman y hacen la vida mejor.
Se podía profundizar en cada cosa, pero solo lo haré de una a modo de ejemplo.
La constancia. Es una virtud que te permite desde lograr tener posibilidad de alcanzar al amor de tu vida, hasta de ser un profesional en lo que sea; artista, ingeniero, deportista, lo que sea. Todo aquel que quiere progresar la necesita. ¿Es aburrido ser constante? ¡No! Aburrido es ser un inconstante, el inconstante no se involucra con nada ¡Qué aburrido que es eso! El inconstante no tiene fuerza de voluntad para continuar algo.
Ahora, la constancia se entrena. Todos pueden ser constantes, las virtudes pueden desarrollarse. ¡Aplica esfuerzo en seguir adelante! Salvo que la razón diga que es mejor ya no continuar con algo. Y la constancia se entrena, se va haciendo más fuerte.
El juicio crítico te ayuda a cultivar las virtudes. Pero la mayoría tiende a no hacerse críticas constructivas.
Es verdad que es más fácil estar cómodo y entretenido, que ponerse a evaluar y trabajar. Pero es más placentero poder dormir en paz, ser fuerte, y conocer buenas opciones, que no. O poder prevenir problemas en vez de sufrirlos.
¿Si vienen males aunque no se los quiera ver cómo se los enfrentará? ¿Cerrando los ojos?
A algunos griegos les gustaba mucho pensar, en esa época aún ningún humano había descubierto el arte de imprimir mediante un ingenioso aparato, y mucho menos el poder ver escritos en una pantalla. Era común que a los libros los copiaran esclavos, y de llegar a ser un esclavo era mejor copiar un libro que picar piedras.
La sociedad fue avanzando, pero es necesario aplicar una auto crítica uno mismo.
Estamos rodeados de tesoros por muchos desvalorizados. Un libro gratis por ejemplo. Antes para comprar una copia se necesitaba el sueldo de un jornalero equivalente a un mes de esfuerzo. Ahora existen los remedios, y muchas cosas más, el vino y la cerveza se lo puede comprar a bajo precio, ¡el whisky! He viajado en avión. Y poder volar fue el sueño de muchos.
La crítica también tiene que aplicarse a todo, ¿Qué hice hoy?
Es que mirá, si nadie hubiera hecho nada útil e inteligente, hoy no existirían las computadoras, ni las latitas de cerveza, ni libros gratis, ni multitud de cosas. La simple sal, era algo tan valioso y caro, que algunos lo utilizaron como si fuera dinero. Pensar es bueno.
La diversidad de pensamiento enriquece; los religiosos, muchos de ellos cultivan virtudes muy valiosas, pero algunos históricamente llegaron hasta a quemar libros, y paradógicamente también a conservarlos. El juicio crítico puede incluso a un creyente llevarlo a mejorar aún más ante los ojos de Dios. Jesús realizó críticas muy constructivas. Tiene palabras impresionantes. A todos nos es útil la crítica constructiva. Puede ocurrir que te hayan enseñado cosas equivocadas –en el pasado inmediato se sabía menos que ahora–, la crítica te puede liberar de errores de todo tipo.
Vale aclarar que las religiones también han ido evolucionando algo. Juzgar a una religión por lo que hizo hace mil años atrás, nos obligaría también a juzgar a la ciencia en relación a lo que hacía. En la ciencia antigua se estaba repleto de absurdos. De hecho una ciencia que no es crítica de sí misma no avanza, va quedando obsoleta hasta que desaparece por inútil frente a otras optimizadas.
No estoy criticando a algún grupo, lo que estoy diciendo es que hacer críticas en libertad es necesario, y en todo: hasta en los gustos.
Y emitir una crítica constructiva, no es quemar un libro, agredir, o enfurecerse, es discernir y juzgar correctamente.
El fanatismo es pésimo, no es una virtud, anula la crítica contra sí, y de esta forma se bloquea al crecimiento.
La simplificación es un vicio, una vagueza intelectual que anula el progreso.
Cuando se piensa críticamente, se abre un universo de posibilidades y mejoras. Si no se hace se está conformando con lo básico que se dio se recibió y no se avanza. Si te estancás, luego no te quejes de que te pasen por encima.
Si yo tengo mil dólares, y no hago nada: cada vez tendré menos por la inflación.
Si los gasto, obtendré lo que compré.
Si los invierto, tal vez gane más.
Pero, ¿qué estoy haciendo para ganar mil dólares? ¿quiero ganar dinero? ¿cuál es el equilibrio entre lo terrenal y lo espiritual?
Plantearse preguntas y generar respuestas críticas, es muy útil para orientarse.
No juzgar a priori, juzgar a priori es poco certero y una simplificación. Una auto crítica válida sería ¿estoy juzgando a priori?
Otra que conviene tener en cuenta es, ¿tengo miedo? ¿me da miedo? ¿me esta limitando el miedo? ¿por qué tengo miedo? ¿o es vagancia? ¿estoy poniendo excusas sin sentido?
Cuando se genera una crítica, esta tiene que fundarse en buenos argumentos constructivos, no en ataques contra algo distinto por no querer perder.
Algunos se la pasan criticando a otros, solo porque quieren que adopten su postura ideológica. No, las críticas tienen que tener argumentos sólidos y mejores que aquello a lo que se crítica. Y, nadie está obligado de hacer caso a una crítica.
Se podría objetar que usar una remera negra en verano es algo criticable, porque absorbe más el calor del sol, y dará más calor. Es verdad, pero el sujeto tiene el derecho de vestir de negro aunque haya calor, porque no afecta a los demás, y fue su decisión en libertad.