Pequeño Ángel

Dieciocho



 

CONNOR 
 


 


 


Observo la hora en mi reloj, las siete en punto y Sam aún no llegaba. Normalmente ella no era de retrasos, siempre estaba antes.

Mentiría si dijera que esto no lograba ponerme inquieto, desde que la vi ayer no había recibido ningún mensaje que me haya advertido que no podría venir hoy, lo que logra causar una ligera molestia en mí.

—Vamos pequeño, hoy es día de que acompañes a papá al trabajo —Hablo mientras acomodo a Matt entre mis brazos, me cuelgo su bolso en uno de mis hombros mientras tomo las llaves del auto. Cuando vamos a salir, agarro la carriola que se encuentra doblada a un lado de la puerta y salimos del departamento.

Me dirijo con prisa al auto, ya iba tarde y no quería llegar con demasiado retraso al trabajo. Luego de acomodar todo, me subo al auto y nos ponemos en marcha, rogando internamente que no haya demasiado tráfico ahora en la ciudad como para causar un mayor retraso del que ya tenía.

Aproximadamente diez minutos después –gracias a la escasez de tráfico – ya me encontraba dentro del edificio de la empresa, dirigiéndome con prisa hacia mi oficina.

—Llegas tarde Connor —La voz de Ben se hace escuchar a penas abro la puerta de mi oficina.

—Lo siento, la niñera de Matt no llegó y tuve que traerlo conmigo —Me disculpo. Ben se incorpora del asiento en el que se encontraba para cruzarse de brazos.

Por el semblante que trae sé que no está contento, sin embargo, no creo que mi retraso lo haya logrado molestar tanto. Algo más debe de estar pasándole.

—Eso no es asunto mío. Tú debes de estar aquí a las siete de la mañana —Usa un tono demasiado autoritario que jamás había escuchado en él.

—Lo sé Ben —Respondo mirándolo.

—Espero que traer a tu hijo al trabajo no te cause problemas en todo lo que tienes que hacer —Advierte.

—No lo hará —Aseguro.

No sé qué rayos le pasa a Ben hoy, él jamás se había comportado de esta manera en todo el tiempo que llevaba trabajando con él. Me da un asentimiento antes de salir de la oficina dando un portazo.

¿Qué es lo que le pasaba a este hombre?

Le doy una mirada a Matt quien se encuentra en su carrito jugando con uno de sus peluches. Luego, observo el escritorio en el cual se encuentran una pila de carpetas escoradas. Suelto un suspiro, tenía mucho trabajo por delante. 



 

Acerco el carrito de Matt hasta el escritorio para que no se encuentre tan lejos y me dejo caer sobre la silla giratoria. Hoy iba a ser un día muy largo.

La voz fuerte de Ben se escucha al otro lado de la puerta. Sostengo a Matt con uno de mis brazos mientras con la otra sostengo las carpetas que iba a entregarle.

Parece discutir con alguien por lo que espero hasta que si voz se ha calmado para tocar un par de veces.

Un "pase" se escucha del otro lado de la puerta así que me las ingenio para poder abrir y entrar.

—He terminado de revisar los documentos, todos se encuentran en orden y solamente necesitan tu firma. —Informo caminando hacia su escritorio. Él asiente, no dice nada más y suelta un suspiro pesado.

—Sé no es de mi incumbencia pero... ¿Está todo bien? —Inquiero. Él no responde de inmediato, pasa las manos por su cara antes de apoyarse en el respaldo de su silla.

—Nada está bien Connor —Pronuncia.

Dejo las carpetas sobre el escritorio mientras tomo asiento en una de las sillas que se encuentras enfrente de él.

— ¿Qué pasa?

—Mi padre está en el hospital, tuvo una recaída. —Lo miro confundido sin saber muy bien a que se refiere, él parece notar mi confusión ya que suspira antes de responder.

—Tiene cáncer Connor, mi padre tiene cáncer.

(...)

En definitiva este día había sido de lo más largo, eran las cuatro de la tarde y recién estábamos llegando a la casa.

Matt se encontraba dormido por lo que tuve que sacarlo en mis brazos y dejar el carrito dentro del auto. No había tenido noticias de Sam en todo el día y eso hacía que mi humor se encontrara algo sensible. Es decir, nos habíamos besado, le había dicho que me gustaba y ella había confesado lo mismo. Pero ahora simplemente no se presentaba a trabajar, no me había mandado ningún texto y a pesar de que le había mandado un par de mensajes, no obtuve respuesta.

Camino hasta la habitación de mi pequeño para dejarlo en su cuna y poder hacerme algo de comer. Cuando lo acuesto, me quedo unos momentos más para ver si no despierta y al no hacerlo, enciendo el monitor y regreso a la sala.

La tentación de llamar a Sam hace eco en mí y me es imposible rechazarla. Saco el celular que se encontraba en mi bolsillo para marcarle, quería al menos asegurarme que todo estaba bien.

Pulso la tecla para llamar, me dejo caer sobre el sillón mientras espero que ella responda. Los segundos pasan y ella no parece que vaya a responder, antes de que el buzón de voz se escuche, contesta.

—Hola Sam —Saludo. La línea se queda en silencio por algunos segundos lo que me deja algo confundido.

—Sam no puede responder ahora, está tomando un baño —La voz masculina que se escucha del otro lado me saca aún más de balance. Abro la boca para responder pero no logro decir nada. — ¿Quieres que le diga algo? —Cuestiona nuevamente la voz.

—Solo dile que me regrese la llamada apenas pueda —Hablo tras unos segundos.

—Lo haré —La llamada se cuelga y yo me quedo ahí.

Sintiendo una extraña presión en el pecho de la cual no sé el motivo. 



 

Cabe aclarar que todo el resto del día después de esa llamada estuve con un humor de perros.

Ahora mismo quería lanzarles algo en la cara a mis dos mejores amigos que se encontraban en mi departamento, haciendo desastre como siempre.

Matt se encontraba en el piso con ellos, riendo ante las cosas que Martín y Fabricio hacían. Yo me encontraba sentado en el sillón, fingiendo prestarle atención a la televisión, pero lo cierto era que mi mente no había dejado de pensar en el chico que había tomado la llamada en el celular de Sam.



Marizacntk

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En el texto hay: amor, bebes, papa

Editado: 24.02.2021

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