Por Siempre Y Para Siempre TÚ

CAPÍTULO 13

Shamara se sentía muy feliz. Había salido de vacaciones de la universidad. Estaba parada mirando detrás de una de las ventanas de la cocina como caía el agua, desde la mañana llovía sin parar.

Estaba junto a su madre preparando la cena de acción de gracias, cosa que le gustaba mucho, amaba la unión familiar y mas la navidad.

Los hombres de la casa estaban sumidos en el trabajo, ya que Owen y su amor Dean se iban a principios de año nuevo. Era un proyecto muy jugoso para la empresa de su padre como para los chicos, era una oportunidad de expandir la empresa y no querían dejar cabos sueltos de último minuto.

Eran las ocho de la noche cuando la mesa estaba lista, Shamara y su madre subieron a prepararse porque a las nueve debía llegar la familia  Moore, exceptuando a Lorana que había quedado en cenar en casa de su novio.

Ella era una chica tan hermosa, inteligente, le gustaba viajar y darse buena vida. Rubia igual que su padre, con el cuerpo escultural, tamaño medio, ojos claros y bella sonrisa. Era decoradora de interiores al igual que su madre y tenía la suerte de haber conocido a Gerald, un joven muy apuesto que se derretía por ella.

Recuerdo un domingo estaban todos reunidos en la piscina de casa de los Moore cuando el apareció con un arreglo de rosas blancas, las favoritas de ella, proponiéndole que fueran novios, todos insistieron entre gritos que dijera que sí.       

Eran una pareja muy feliz. Cuando los padres de Lorana lo conocieron quedaron encantados con la personalidad del joven. Gerald era la copia perfecta de Paul Walker.

Aunque Shamara estaba feliz por la cena y los invitados que amaba, no dejaba de tener un nudo en el estomago, pensaba que su hombre se iba por mucho tiempo y sabia que las cosas iban hacer difíciles pero quería que le fuera bien y pudiera tener mucho éxito con su proyecto.

Dean y Owen habían diseñado un mega edificio comercial para ser construido en el centro de Dubái por un adinerado petrolero que no sabía qué hacer con su dinero. Estaba valorado en miles de millones. Además de prestigio, la fama que tendría la empresa de su padre.

Ella se miró en el espejo sin ninguna gana de cambiarse de ropa cuando escuchó alguien en la puerta tocando muy despacio…

- Entre… - Se giró y ahí estaba el, vestido de camisa blanca mangas larga, pantalón de vestir gris – wao!! Te ves de revista amor… ¿Cómo está mi precioso vido? – Se tiró entre sus brazos, abrazándolo por el cuello, enroscándose en su cintura como una osa sintiendo su rico y embriagador aroma que tanto le gustaba.

- Te he extrañado, hermosa – dijo dándole un apasionado beso

- Yo también… estaba pensando en ti – respondió con una ricita maliciosa, de esas que le daba cuando quería conseguir algo de él.

- ¿Qué estabas pensando? – pregunto con curiosidad oliendo su cabello.

- En que mi cuerpo necesita amor y muchos besos de mi vido, porque él me tiene descuidada – hizo pucheros       

- Eso se solucionara ahora mismo – dijo girándose hacia la puerta, le puso seguro y mientras volvía se quito la camisa poniéndola en el sofá que estaba al lado de la cama, ahí estaba mostrando sus bellos pectorales.

La tomo entre sus brazos, abrazándola tan fuerte como si se fuera a escapar – extrañé esto- susurro – ella se sentía tan nerviosa como si fuera la primera vez que estaban juntos, su corazón latía a millón. Todo era tan intenso entre ellos.

- Te deseo tanto, aunque siempre tengo hambre de ti – Murmuró

Dean le quito el vestido corto color mostaza que llevaba de un tirón, dejándolo caer al suelo – Nena esto va hacer rápido- dijo mordiendo su cuello. La llevo a la cama besándola muy despacio y quitando su ropa interior. Bajo su cremallera poniéndose un preservativo e introduciéndose dentro de ella muy despacio para luego envolverla en sus alucinantes movimientos que la volvían loca, llevándola a donde solo el sabia, directo al cielo extasiada de placer.

- Nunca voy a dejar de amarte, hermosa mía, solo mía….

Media hora después estaban todos a la mesa degustando la rica cena de acción de gracias, el señor Andrew levantó su copa para agradecer que Lianna y Dylabel estaban comprometidos al igual que Dean y Shamara.

El señor Will entre risas motivó a Dean y Shamara a pronto casarse para que le dieran nietos, cosa que pensaron faltaba mucho para esa eventualidad porque eran muy jóvenes aun.      

La noche fue muy amena entre risas y bebidas, pero lo más importante era que estaban juntos como la gran familia que eran y serian siempre……………

Mientras tomaban una copa de champagne Salón 2002, Dean miraba a Shamara como si fuera la última coca cola del desierto, el sentía que esa hermosa mujer le había cambiado la vida..



Liam23

Editado: 23.01.2021

Añadir a la biblioteca


Reportar