Por ti

Capítulo 11

Jake caminó por la orilla de la playa hasta que llegamos a una parte donde estaban algunas rocas amontonadas, me bajó poniéndome sobre mis pies. Nunca había estado aquí, normalmente las personas visitaban al otro lado de la playa, en donde estaban los restaurantes y hoteles lujosos. Desde aquí la playa se sentía diferente, sin tanto ruido de la cuidad.

-esto es hermoso- le dije a Jake sintiéndome hipnotizada, por todo lo que veía frente a mí.

-y es mejor desde allá arriba- me dijo señalando una roca de tamaño mediano- vamos, hay que subir- me guio ayudándome a caminar lentamente entre las rocas para escalarlas sin tropezar y poder alcanzar la cima.

Cuando subimos me sentía aún más sorprendida por lo hermoso que era, escuchando el sonido de las olas y las aves, con el atardecer pareciendo fusionarse con el color del mar. Me senté en la orilla de la roca mientras Jake se sentaba junto a mí.

- ¿te gusta? – me preguntó Jake.

- ¿Bromeas? Esto es fantástico- le dije admirando la hermosa vista.

-sabía que te gustaría-

- ¿vienes seguido a este lugar? –

-algunas veces cuando necesito estar solo y pensar, me encanta poder alejarme y disfrutar del silencio-

- ¿cómo lo descubriste? –

La expresión de Jake cambió, poniéndose algo serio, por un momento pensé que no respondería mi pregunta.

-cuando mi madre se fue de casa, sentía que no había un solo lugar en el que no escuchara todo lo que debía hacer, mi padre dándome ordenes siempre y las personas esperando a que me convirtiera en el magnífico heredero, yo sólo quería gritar y salir corriendo, un día sólo decidí tomar mi motocicleta y conducir sin rumbo, quería alejarme de todo y de todos, olvidarme por un momento que era Jake Lander y llegué hasta aquí y encontré este lugar, a veces cuando siento que ya no puedo más, vengo y trato de ordenar mis pensamientos y estar solo, eres la primera persona que traigo- me contó mostrándose sincero, mirando hacia el horizonte.

- ¿y porque yo? –

-no sé, es sólo que desde que te conocí me pareció sorprendente como me tratabas-

- ¿queriendo patear tu trasero? – el soltó una pequeña sonrisa, volteando a verme.

-no, me trataste como una persona normal, cuando escuchaste mi apellido no trataste de impresionarme o coquetear conmigo, tuviste el valor de decirme todo lo que estaba mal en mí, normalmente las personas buscan congraciarse conmigo y son bastante hipócritas- no sabía que decir, nunca imaginé ver esta faceta de él, siendo sincero y vulnerable.

-siento mucho lo de tu madre-

-no importa ya- me respondió, aunque podía ver en sus ojos que si le importaba. Hubo un pequeño silencio entre nosotros.

-mi padre nos abandonó cuando tenía tres años, dejándonos solas a mi mamá, mi hermana y a mí, ni siquiera recuerdo su rostro, mamá quemó todas las fotografías de él, un año más tarde le detectaron cáncer a mi madre, a pesar de que nos tenía a mi hermana y a mí, fue como si el dolor por la partida de mi padre la hubiera derrumbado sin ganas de seguir adelante, no mejoró y murió tres años después, a veces creo que era lo que ella anhelaba, dejar de sentir dolor en su corazón, aunque nunca entendí porque no le bastó el amor de sus hijas, aún la recuerdo algunos días tumbada en la cama, sin decirnos nada y llorando mientras abrazaba una camisa de mi padre. Desde entonces mi hermana Care se hizo cargo de ambas- sentí como una lagrima involuntaria se escapaba rondando por mi mejilla.

Jake me observaba, escuchándome atentamente, llevó su mano hasta mi mejilla secando mis lagrimas con su pulgar.

-tu padre fue un idiota por perderse a una chica como tú- me dijo mirándome a los ojos.

No solía hablar de esto con nadie, ni siquiera con Care o Josep y no sabía porque había querido compartirlo con Jake, aunque había pasado demasiado tiempo y no recordaba a mi padre, sentía demasiado enojo hacia él, no entendía cómo no le habíamos importado en absoluto, dejándonos a nuestra suerte. Care pocas veces lo había mencionado, ya que ella tenía mayores recuerdos sobre él, me dijo que nos amaba demasiado, aunque yo realmente lo dudaba, cuando se ama no se abandona como él lo había hecho con nosotras.

-no importa ya- le dije a Jake utilizando las mismas palabras que él había dicho, di un suspiro tratando recuperar la compostura por mi llanto inesperado, prefería no revivir sentimientos del pasado -hablemos de otra cosa- le pedí, el me dio una mirada comprensiva asintiendo.

- ¿entonces pequeña Cygne que más te gusta hacer además de ser una terrible bailarina? -me dijo tratando de alejarnos de temas desagradables.

- ¿enserio quieres saber sobre mis gustos? -le dije dándole una sonrisa, agradeciéndole por cambiar de tema.

- ¿se supone que eso hacen las personas cuando socializan no? –

- ¿se supone? ¿de que rayos hablas con las chicas que sales? –

-normalmente no hablamos mucho, yendo directamente a lo importante-

- eres un desvergonzado- le dije sintiendo repulsión.

-es una buena manera de quemar calorías- se excusó.



Bea Reyes

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En el texto hay: amor, misterio, romance

Editado: 21.11.2020

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