Por ti

Capítulo 19

<<AMIGOOOOOOOOOOS AL FIN REGRESÉ, SÉ QUE ESTUVE DESAPARECIDA MUCHO TIEMPO, LO SIENTO, PERO AL FIN LES TRAJE UN NUEVO CAPÍTULO, ESPERO QUE LO DISFRUTEN MUCHO, ME ENCANTA CUANDO ME DEJAN COMENTARIOS ES SUPER LINDO, MIL GRACIAS>>

Luego de meditar cientos de veces sobre lo que debía llevar al campamento, sintiéndome indecisa en si eran suficientes cosas terminé de empacar mi pequeña maleta, nunca antes había ido a uno y no tenia ni la menor idea de lo que se debía llevar, ni siquiera estaba muy segura de querer ir a ser comida por mosquitos, pero le había prometido a Hellen no dejarla sola con alguna compañera ebria.

Cuando corroboré que llevaba todo lo que al menos yo creía era indispensable, bajé a la sala cargando la pequeña maleta y mi mochila, encontrando a Care parada sosteniendo una cámara fotográfica.

- ¿Qué estás haciendo? -le dije cuándo comenzó a apuntar hacia mí como paparazzi.

-necesito capturar este momento- me dijo con un poco de nostalgia en su voz.

-voy de campamento, no rumbo a la iglesia a casarme- musité pasando a su lado para dirigirme hasta la puerta.

-lo sé, pero estos momentos pasan tan rápido y algún día se los mostraras a tus hijos- lloriqueó poniéndose un poco sentimental.

-creo que debo irme- contesté, sintiéndome desconcertada por la gran locura de mi hermana por las fotografías.

- ¿llevas repelente, una lampara, suficiente ropa interior? -preguntó cuando comencé a abrir la puerta.

-sí, llevo todo eso- respondí volteando a verla.

- ¿estás segura de la ropa interior? –

-si estoy muy segura, ahora si debo irme- le dije dándole un beso rápido de despedida para salir de ahí antes de que quisiera que corroborará todo lo que llevaba en mi maleta frente a ella.

Arrastré con dificultad la maleta hasta el Mustang que estaba estacionado en la acera y comenzaba a cuestionarme si estaba llevando demasiadas cosas para los tres días que estaríamos ahí. Josep se había ofrecido amablemente a llevarnos a Hellen y a mi hasta la escuela en donde un autobús nos llevaría, aunque sabía que su amabilidad era más bien para poder pasar más tiempo con Hellen, se encontraban en esa etapa de luna de miel en donde no se querían separar uno del otro.

Cuando me acerque al auto ni siquiera notaron mi presencia estando sumergidos en sus salivosos besos.

-lamento interrumpirlos tortolos, pero debo subir al auto- les dije recargándome en la ventanilla de lado del copiloto provocando que ambos dieran un pequeño brinco sobresaltados por mi interrupción.

- ¡auch! me mordiste- se quejó Hellen tocando su labio.

-lo siento bebé, fue culpa de la inoportuna de Alex- se disculpó Josep ayudándola a examinar su labio en busca de alguna herida.

Hellen abrió los ojos por la forma en que Josep se había referido a ella sintiéndose un poco avergonzada de que yo lo haya escuchado.

- vamos Romeo sé un caballero y sube mi maleta a la cajuela- le dije abriendo la puerta.

-ya voy- me dijo bajándose del auto a regañadientes.

En cuanto llegamos al estacionamiento de la escuela pudimos ver un grupo de personas cargando maletas y mochilas alrededor de los autobuses, por lo que sabía era una tradición de la universidad llevar a los estudiantes todos los años al mismo lugar en donde pasaban tres días de relajación y diversión, aunque más bien creía que eran días de fiesta y alcohol desenfrenados.

- aún no te vas y ya te estoy extrañando- le dijo Josep a Hellen cuando detuvo el auto.

-aww pero regresaré muy pronto y te prometo que cuando esté de vuelta no me separaré de ti- le respondió ella con un tono de voz meloso.

-de acuerdo- respondió él para que luego ambos comenzaran a acercarse para darse un beso.

- ¡hey! chiflando y aplaudiendo- les dije poniendo mi mano en medio de ellos, estaba sentada en la parte de atrás del auto y no quería presenciar sus momentos románticos, ya era demasiado malo sentirme como el mal tercio, pero fue tan rápido que ninguno de los dos se detuvo y terminaron besando mi mano -hay no puede ser -me quejé limpiando sus babas de mi mano en el asiento del auto.

-quien te manda a andar de metiche- replicó Josep.

-creo que mejor me bajaré antes de seguir escuchando todo su asunto privado-

-también debo irme ya- musitó Hellen dándole un beso rápido para bajarse del auto, ayudándome a salir.

Nos despedimos de Josep y nos acercamos al grupo de personas que esperaban para subir al autobús, cuando voltee vi llegar un reluciente auto negro provocando que mis piernas se sintieran un poco débiles y mis manos comenzaran a sudar, era el auto de Jake, ahora con mayor detenimiento pude ver que era un Mercedes-Benz, esto no podía estar pasando ¿el también iría al campamento? Era una idiota claro que iría él era estudiante de la universidad.

-de verdad me siento como en un cuento, Josep es tan lindo y atento, no puedo creer que esto enserio esté sucediendo- habló Hellen dando un enorme suspiro -esto es como un sueño-

-aja- le respondí tratando de mirar disimuladamente hacia el auto esperando ver a su piloto bajar.



Bea Reyes

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En el texto hay: amor, misterio, romance

Editado: 21.11.2020

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