Prostitute

Capítulo 17

Mia Swan:

 

Demian se encontraba trabajando en su oficina mientras yo me ubicaba encima de sus piernas para darle a entender a Miles que no se acercara a mi. ¿Por qué? Porque Harry estaba a lado de la oficina de mi salvador trabajando sobre su escritorio.

¿Qué es lo que pasa? Lo que sucede es que las paredes es de vidrio, así que lo podemos ver perfectamente y él a nosotros, así que puede notar que estoy muy cómoda en las piernas de Demian.

No sabia porque estaba trabajando Miles aquí ya que no debería, hasta que Demian me informó que era su socio y podía trabajar en esta empresa cuando quisiera ya que tenía ese derecho.

—Me siento algo incomoda —me quejé.

—Siento que estés sentada de esta manera, pero no puedo soportar el hecho de que Harry te vea —gruñó.

—No es por cómo estoy sentada, sino por la tensión que se siente entre ustedes —admití.

—Lo sé, pero no puedo correrlo —bufó.

—Encontraremos la forma —lo apoyé.

—Eso espero.

Demian seguía trabajando sin prestar atención al hombre que se ubicaba en la oficina de lado, pero yo, simplemente no podía dejarlo a un lado. Quería que se fuera ya que me podría arruinar esto.

Amo lo que tengo en este momento, a un hombre que me cuida junto con mi hermano, que me da un techo y una cama. No quiero arruinar nada de ello por Harry.

—Tranquila, solo hay que fingir que no nos importa —me miró.

—¿Y cómo vamos a hacer eso? —cuestioné.

Demian se acercó lo bastante para comenzar a besarme despacio para que el beso tuviera más sentimiento. Coloqué mis manos en su cabellera para hacer más profundo el beso, me encantaba la sensación me hacía experimentar.

—Él se irá solo —susurró en medio del beso.

—Eso espero —murmuré.

—Cuando termine, tu y yo junto con el gato iremos al parque —me dio un beso.

No me quejé por robarme besos, lo único que hacía era disfrutar del momento. Además ver cómo Miles se frustraba al vernos en este modo era algo gracioso para mí.

(...)

Cuando Demian terminó su trabajo estaba muy aburrida ya que no hacía nada en las horas en las que él trabajaba. Llámenme cualquiera o de otra manera, pero a veces prefiero estar trabajando en el prostíbulo bailando que estar 7 horas sentada en una silla de más de $600 dólares o en las piernas de mi hombre, aunque no le iba a decir a Demian lo que pienso.

Salimos del edificio tomados de la mano para montarnos en el auto de mi novio —se podría decir—. Tenía tantas ganas de estirar las piernas, correr o hacer una actividad en el parque, no me gusta estar todo el tiempo en la casa o en el trabajo.

Cuando Demian empezó a manejar sentí que alguien nos estaba espiando, por el retrovisor pude ver que había dos hombres de negro quienes miraban nuestro auto.

—Demian ¿Has contrato escoltas? —pregunté nerviosa.

—No, jamás ¿Por qué lo dices? —me miró.

—Porque hay dos hombres que nos están siguiendo.

Demian volteó a ver a los hombres que venían en una camioneta color rojo y después miró la carretera en donde íbamos.

—Son hombres de Miles, los vi en su mansión —masculló.

—¿Qué hacen? —pregunté.

—No lo sé, pero lo que se es que Harry los envió —bufó.

—¿Qué vamos a hacer? —cuestioné.

—Iremos al parque como te lo prometí, le demostraremos a Miles que no nos importa ¿O sí?

—Claro que no.

Demian sonrió ante mi contestación para seguir conduciendo hacia el parque como me lo había prometido.

Antes de trabajar de prostituta me gustaba correr en todas las competencias ya que era muy veloz en ellas. Me hacía distraerme de la enfermedad de mi hermano, podía desahogarme sin tener que llorar como todas las personas.

Al llegar al parque pude ver lo hermoso que era. Donde antes vivíamos había un parque en donde estaba todo lleno de lodo y no había árboles con frutos, en este parque era todo hermoso, nada comparado con lo que era el de mi antiguo hogar.



Violett

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En el texto hay: romace, comprada

Editado: 08.09.2018

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