Rebel Moon

Capítulo 7° (Corregido)

Capitulo 7º

Es mía, nadie me la quitará.

¿¡Cómo es que termine en la enfermería de la universidad!? Fácil; todo comenzó al salir de la universidad, me encontré con un gran show, resultó que Aarón estaba peleando con Ryd. El estado de Ryd era muy inestable supe que se estaba conteniendo para no dejar salir a Colt. Lo estaba haciendo bien, si pero no quiero que termine muerto.

— ¿¡QUE MIERDA CREES QUE ESTAS HACIENDO!?— le grité a Ryd. — Que te pida que te controles no significa que te deje golpear de un pendejo como ese... Ryd como pierda esta pelea te juro, que te haré la vida imposible.

Esa soy yo; apoyando dulcemente a mi gente, no me juzgues, adoro las peleas. Más cuando se trata de lobos como ellos; me apoyo moral va con Ryd siempre que gana, como no gane; la madre que le hago la vida imposible. Ryd, se veía más relajado cuando le grite, Aarón lanzó un golpe que fue esquivado por Ryd; el cual no se hizo de esperar y le dio uno en el estómago. Le atino un golpe en la nariz de dónde provenía sangre, lo dejo noqueado con un derechazo. Grité de la emisión, corrí a abrazarlo. 

—Vámonos, hay que curar tus heridas. — le dije mientras lo sacaba de ahí.

Aquí nos encontramos en la enfermería yo curando su herida, aguantando las ganas de romper en risa; la cosa es que no pude más y solté una carcajada muy sonora. Él me miro confundido.

—Sé que me veo mal; pero no es para tanto. — me dice receloso.

—No me río por tu estado, todo lo contrario, me río de la golpiza que le diste a Aarón... — lo mire mientras le pasaba algodón con alcohol para que no se le infecte la herida, cosa que lo hizo gruñir. — se la merece.

—Debes odiarlo mucho. — me aparto la manos de su labio.

—No lo odio, ni lo amo... Odio lo hipócrita que es... Después de hacerme muchas cosas y rechazarme, viene con cara linda a ser mí amigo, ¿¡Porque estaba peleando!?— le pregunté mirándolo a los ojos.

— Por ti, él estaba discutiendo con tus hermanos... — se rasque el cuello con nervioso. — le dije que somos Metas, para que te dejará en paz, una cosa llegó a la otra.

—Gracias...— sonreí con sinceridad. — Aún que no lo somos, te lo agradezco, nadie ha hecho algo tan lindo por mí. — seguí curando las heridas.

Era verdad, del único hombre que he recibido algo de amor son mi padre y hermanos, mis amigos fuera de la manada, el papá de Tina. Pero algo más como lo que hizo Ryd, nadie; seguí curando sus heridas que estaba sanando rápido. Pensé que las heridas sana rápido cuando su Meta está cerca.

— ¿¡Siempre ha sido tú y Colt!?— le pregunté mirándolo, por un momento me perdí en esos ojos ceniza carmesí, negué con la cabeza.

—Sí. — respondió pensativamente.

—Debe ser interesante... — dijo pensativa

***

P.V. Ryd.

Ella me miro un momento antes de dirigir sus ojos en el techó.

—No soy científicas, pero puedo decir; que eres la función perfecta de dos especias — me miro con aquellos ojos verdes azulados — digamos que Ryd ósea tú. — me señaló en su mano derecha. — y Colt, tu lado demonio y lobo están en uno solo, se funciones en una perfecto ser.

—Solo somos Colt y yo, es decir que no existe mi parte demonio; siempre somos él y yo... Desde que... — con solo recordar ese día, mi voz se quiebra.

—Tranquilo, cuando te sienta listo para revelar tu pasado, estaré aquí para escucharte. — me sonrió comprensiva de mi estado.

Una caricia en mi espalda me hizo relajarme; sentir la llenas de sus dedo recorrer mi espalda era algo relajante, estremecedor. Es como si muchas luciérnagas te recorrieran tu cuerpo, trayendo su calidad y hermosa luz. Era así como me sentía... Querido por ella.

—He ganada la pelea, así que... Me tienes que recompensar. — le dije con una suavidad que me sorprendió.

— ¿¡Que tienes en mente!?— me preguntó.

—Habrá una salida este fin de semana por la tarde, los chicos quieren darnos la bienvenida a Lana y a mí, por la ciudad. — Recordé la salida de parejas. — no quiero tocar el violín yo solo. Para mí sería todo un honor que sea mi compañera este fin de semana. — le sonreí.

—El honor será todo mío, joven Brown. —se burló de mí con una sonrisa encantadora.



Lesly Vane Diaz

Editado: 08.03.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar