Red de amor

Capítulo 38

— Ame tu sorpresa — termina de darle el último sorbo a su jugo con tanta satisfacción.

 

Luego de tener ese intenso momento y para incomodo, le di la sorpresa de que ya estaba el desayuno aquí gracias a la costumbre de le agotarme temprano y como lo había predicho, él había amanecido con tanta hambre, había mencionado mientras desayunábamos que pronto nos iremos al lugar que me tiene preparado y eso me ha dejado muy emocionada con cierto dolor de estómago a causa de los nervios.

 

— ¿a qué hora nos iremos? — pregunto limpiándome la boca con la servilleta.

 

— Ahora mismo, pasaremos casi el día completo allí y prefiero que estemos temprano — lo miro detenidamente, no tengo idea de a dónde me llevara, pero habla con tanto entusiasmo y sus ojos brillan cada vez que le pregunto algo sobre esta salida.

 

Aún pensativa y un poco nerviosa empiezo a buscar mi ropa, Thiago se ha ido a arreglar y estoy sola nuevamente en mi habitación teniendo un problema existencial y decidir en qué vestir estoy entre el vestido formal color azul y mi traje color amarillo, en realidad no sé cuántos colores tengo en mis trajes formales, amo demasiado este estilo me siento tan empoderada y sería cuando uso esto, en realidad siento que uno mujer se ve sexy en traje de estos, así que prefiero mi traje amarillo junto con mi blusa negra de seda con escote "V" junto con mis típicos tacones negros.

 

Tomo la ducha rápidamente en cuanto salgo empiezo a arreglarme antes de que llegue Thiago y me encuentre aún sin arreglar, ya vestida, empiezo a cepillar mi cabello, no soy muy fan de secarme el cabello con secadora así que prefiero dejar que este se seque de manera natural, de igual manera no soy de esas mujer que respetan cada detalle del maquillaje, suelo tapar mis espantosas ojeras únicamente también suelo colocar una que otra sombra en mi párpado colores muy neutros y mis labios de igual manera hay veces que uso colores fuertes pero esta vez decido usar un café claro.

 

Justo cuando termino de darme el ultimo vistazo en el espejo escucho la puerta y me encamino rápidamente sin antes tomar mi bolso, cuando tiró de la puerta o veo parado allí con una sonrisa deslumbrante, pero, me preocupa la manera en la que voy vestida a comparación de él, lleva una pantaloneta color verde militar que le llega arriba de la rodilla junto con una playera blanca junto con sus cómodos y usados tenis negros. ¿A dónde diablos voy?

 

— Te ves hermosa — suspira deslizando su mirada de arriba hacia abajo, lo miro un poco asombrada.

 

— ¿Thiago a dónde iremos? — pregunto con el ceño fruncido. — Solo mira la des combinación entre ambos — dirijo mis ojos a nuestros atuendos. — parezco que voy a una maldita oficina. — elevó ambos hombros con cierta decepción, es la primera vez que no me siento bien con lo que me pongo es obvio, el parece que va a un almuerzo con solo la primera impresión lo veo cómodo y fresco, a pesar de las condiciones climáticas. Por otro lado, parezco que voy a trabajar a quien sabe dónde, es un hecho que al lugar a donde vamos no es para nada formal.

 

Siento su cercanía a centímetros y como su cálido tacto llega a mi mentón con sus suaves dedos, elevado mi rostro y guiándolo en dirección a sus ojos verdes y enigmáticos.

 

— ¿desde cuándo te ha molestado vestir formal? — murmura, vuelvo a dirigir mi vista al suelo pero él me impide que mi cabeza vuelva a estar cabizbaja. — Te ves hermosa, amo cada detalle que te caracteriza..., debo admitir que el vestuario no es ideal — confiesa. — pero aun así te vez realmente sexy — sonríe ampliamente, me toma por la mano y se aleja un poco para darle una vuelta. — Estas que hechas fuego de lo hermosa y deslumbrante que te ves — me ve con detenimiento, dejándome por segunda vez sin nada de aliento y lograr que ninguna palabra se logre formular en mi boca. Jamás me ha molestado mi forma de vestir pero esta vez lo hizo, no pienso en cambiar mi forma de vestir pero si aumentar mi guarda ropa con vestuarios más causales.

 

— Solo..., comprare ropa más casual — elevó ambos hombros.

 

— Si es esa tu decisión no me opondré, bonita — comenta. — pero no cambies, porque no es mi idea, adoro admirarte con tus sexys trajes — musita y se acerca para besar mi labios de manera delicada y suave, su ternura, su sencillez y seguridad en cada una de sus palabras hace sentirme tan protegida, querida y amada, no pretendo tener un novio solo para besarnos y tener sexo, quiero un acompañante, un amigo, un confidente, un hombre caballero y dispuesto a dar amor incondicional y eso fue lo que encontré, lo que la vida me regalo, ahora sé que las cosas desiguales no son tan malas como parecen en realidad, me hace pensar lo aburrido y monótono que hubiera sido mi vida con alguien parecido a mí. — ¿nos vamos? — dice en cuanto nuestro beso termina, asiento con una sonrisa y tomó su mano para poder caminar y salir del hotel.

 

Entramos al mismo auto que nos fue a traer al aeropuerto, supongo que este servicio es parte de haber venido a esta convención, Thiago le indica la dirección antes de poner en marcha el auto y yo aún sin saber a dónde me dirijo, es muy misterioso y me llena de mucha ansiedad hacia dónde vamos, pero gracias a las calles y lo diferente que es este país, me concentro en el camino y en como poco a poco nos alejamos de lo que es la ciudad, luego de varios minutos empiezo a notar cómo estamos ingresando a una especie de condominio, varios niños corriendo y jugando en la calle dando el aire de un lugar tan tranquilo y seguro, sin duda puedo decir que lo es, justo en ese momento en auto se estaciona enfrente de una casa color beige con tonos cafés, una de las cosas que llama automáticamente mi atención es un columpio de madera y cuerdas que se encuentra amarrado a un árbol que está en la partes del área verde que se encuentra frente de la casa, salgo del auto confundida del porque estoy aquí y preguntándome quienes viven allí.



Emma_Warren

#295 en Otros
#84 en Humor
#892 en Novela romántica
#258 en Chick lit

En el texto hay: novela romántica, amistad, novelacontemporanea

Editado: 12.09.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar