Secreto Volk

2. York

Pasamos toda la tarde hablando, y poniéndonos al día de su vida, porque de la mía no había sido mucho. Me contó sobre que habían hecho al perder a el Jefe, y al protector de los Volks, que era mi padre, también me contó un poco sobre Red, ya que era el nuevo Jefe y tenía que saber un poco sobre cómo nos 'manejaría', además me dijo, que Ralf, el padre de Ben, el primo de Gigi, era el nuevo encargado de seguridad, lo cual me parecía justo, ya que él trabajaba con mi padre.


 

―York, siento tanto que no hayas estado para la ceremonia de tu padre, fue hermosa.


 

―Lo superare


 

―No hables así, es tu padre y ustedes eran super unidos


 

-Gigi, relájate ―la verdad es que todavía me dolía un poco, pero no podía permitirme sufrir, ya que después no me podría controlar y que quebraría entera―. Y tú también, sabes que yo estoy acá para ti


 

―Si, pero yo al menos tengo a mi madre que, para el caso, quedo devastada todavía llora todas la noches por mi padre.


 

―Gigi, relájate, y yo soy ahora tu hermana así que las apoyare a las dos, cuenten conmigo para o que sea.


 

-Gracias York.


 

A las diez de la noche, con Gigi, bajamos a la sala de la comida, y hay nos encontramos con Mark, quien era mi primo-hermano, y la única familia que tenía, al igual que yo para él, ya que sus padres, mis tíos habían muerto en batalla.


 

Corrí hacia él y a los pocos centímetros de distancia salté a sus brazos y le di un fuerte "te extrañé" abrazo.


 

―Mark, te extrañe tanto.


 

―Pequeña, volviste, Red me contó que tuviste que huir muy deprisa, me preocupe mucho ―me dijo.


 

-Que tiene el que ver en todo esto, volví hace unas cuatro horas, y todo el mundo me habla de él, y que hizo cosas por mi


 

―Claro, si es el nuevo Jefe, se encarga de eso ―me dijo como si fuera obvio.


 

―Si, pero me ha aparecido hasta en la sopa, en tan solo cuatro horas


 

―Relájate, que es por el momento, ya va a pasar su boom


 

―Seguro, ahora, que ha sido de ti gigante


 

―Pequeña, estas frente al segundo Jefe ―me dijo con orgullo.


 

―¡Que! ¡Mark eso es estupendo! ¿Porque Gigi no me dijo?


 

―Le dije que, si volvías, yo te quería contar


 

―Aww, lindo. ¿Pero cómo es eso de que "si volvía"? ―le pegue en el brazo por ser tan pesimista


 

―Bueno las coas eran inciertas, no podíamos sacar conclusiones, pero ya dejemos el tema ―me tomo del brazo y me llevo con él―. Vas a tener que contarme todo sobre lo que te paso, pero primero vamos a tener que comer, porque te ves muy delgada


 

―Si, tengo muchísima hambre


 

Me senté con Mark y con Gigi y fue como antes, incomodo, ya que ellos eran pareja desde mucho, pero hoy, gracias a Hargid, se preocuparon un poco más de mí y de mi semana desparecida, aunque tenía la impresión de que Mark, sabia todo, o inclusive más que yo.


 

―York, donde te quedaste todo este tiempo ―me pregunto Max


 

―Estuve en un basural, y como ya le conté a Gigi, aunque me ignoro deliberadamente, peleé con un vagabundo


 

―¿Y quién gano? ―me pregunto Gigi, quien esta vez sí decidió escucharme.


 

―Pues obvio que yo, gracias por la fe Gigi, no sé qué sería sin ti ―de respondí irónicamente.


 

―O vamos York, había que preguntar, a veces los vagos son peligrosos.


 

―Bueno chicas, me voy, tengo entrenamiento ―se despidió Mark.


 

Le dio un beso tierno en los labios a Gigi y luego me dio uno a mí en la parte superior de la cabeza.


 

―Gigi, hoy en mi cuarto, y York, me alegra que hayas vuelto ―se fue dejándonos a Gigi y a mi solas, ya que el resto de la gente que había en un principio, ya se había ido, porque ya era tarde


 

―Porque hoy es en su pieza, ¡Son unos loquillos! ―me burle de ella.


 

-No, York, no piense eso, es que estamos haciendo una maratón de películas de esa saga de vampiros, y ayer la vimos en mi pieza, y se quejó, porque era incomoda


 

―Okey... voy a hacer como que les creo.


 

Luego de haber hablado otra hora con Gigi me dirigí a mi cuarto, para ducharme, porque seguía apestosa, y luego me puse mi pijama y me acosté en mi cama, y como previamente había cargado mi celular, vi un poco sobre esas aplicaciones que solían ver los Rolfs. Luego de una hora viendo videos graciosos me decidí por dormir y así recuperar un poco las horas de sueño que había perdido en esa semana.


 

A la mañana siguiente desperté alrededor de las diez y fui a la sala de la comida en donde estaba lleno de gente, más que la que había ayer en la noche, y además estaban, lo que supuse yo, los Jefes reunidos en una mesa, ya que estaba Red, Mark y Zed, que ese estaba cuando yo me fui, y era el segundo Jefe, pero ahora al parecer era el tercero.


 

Me fui a la mesa en la que se encontraba Gigi y Max, junto con Pag, que era la hermana de Max, y me serví una taza de café.


 

―¿Como dormiste? ―me pregunto Max.


 

―Bien, gracias Max, hace tiempo que no dormía así


 

―Pero si tan solo te fuiste hace una semana ―me recalcó Gigi.


 

―Lo sé, pero antes de eso ya estaba un poco mal.


 

―Lo siento tanto, York, quiero que sepas que si necesitas algo yo te puedo ayudar.


 

―Gracia por la oferta, pero estoy bien, de veras. Y, Max. ¿Cómo te fue ayer en la sala?


 

―Fue difícil concentrase ya que Red, se encontraba haciendo box al lado mío y no me quiso dejar solo



Cata Willer

#8282 en Fantasía
#17462 en Novela romántica

En el texto hay: secretos amor drama magia

Editado: 31.12.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar