Somos leyendas de sangre

capitulo 31

Corpion.

Creo que él que está mareado ahora soy yo, la presencia de Nyox me está destruyendo por dentro. Me está sacando de mi balance que acostumbro a llevar. Empiezo a caminar en zigzag cuando siento que alguien me abraza por la espalda.

-no te muevas- me ordena esa voz femenina y yo como buen sumiso le obedezco.

De la pieza de Géminis sale Genes con una sonrisa en la cara.

- Se ven tan lindo juntos- inclino mi cabeza hacia la derecha- cambia esa cara Corpion, es lo más tierno que he visto hoy-

- Cállate Genes- habla de nuevo esa voz femenina, Nyox.

- Huy, que gruñones los dos, son tal para cual-

- Ella tiene razón, o te callas o te rompo la cara-

- Bueno, bueno, los dejo, tengo cosas que hacer- sale muy campante y por lo que intuyo, este loco tuvo algo que ver con lo que está sucediendo, por algo no está bajo su efecto.

- ¿te diste cuenta?-

- Es el único que aparentemente no está bajo el efecto de la droga, hay que contarle a Acuario-

- No, no, no. Tengo una idea mejor- ella me suelta para mirarme de frente- Sigámosle y si sigue con ese comportamiento tan raro le diremos a Ofiuco y Leo para que ellos tomen cartas en el asunto-

- Me parece, pero hay un pequeño gran problema- frunzo el ceño.

- ¿Cuál?-

- Yo no quiero actuar como tu pareja-

- Pues mala suerte niñata, te quisiste meter en esto, hay que llegar hasta el final, o... ¿Eres cobarde?-

- ¡Jamás!- y se sonroja, ¿No es bonita? Se sonrojo simplemente porque se enojó.

-Bueno, niñata no cobarde, vamos antes de que lo perdamos de vista- me agarra de la mano, y salimos corriendo, como dos enamorados que los pillaron besándose en una esquina del instituto.

As.

- A tu derecha- le digo a Trixy- no a la tuya- al ver que se va para el otro lado.

- me duele la cabeza, As-

- A mí también- cuando íbamos en el último escalón ella resbala y antes de que pudiera impactar contra el suelo me pongo debajo de ella quedando nuestros rostros a escasos centímetros. Con la respiración agitada le pregunto: - ¿Estás bien?-

- Creo que nunca estuve mejor-

- ¿qué nos pasa, Trixy?

- No lo sé, pero te aseguro que no me arrepiento de nada de lo que pueda pasar hoy-

- Dime por favor que no lo haga y te aseguro que nuestra relación va a ser estrictamente profesional-

- ¿Qué no quieres hacerme?-

- quiero hacerte de todo lo que se te pueda ocurrir, solo dime que pare y eso no va a suceder-

-bésame, As, y por favor has que me olvide de mañana-

No espero otra suplica más e impacto mis labios contra los de ella, de a poco la voy sentando, a penas dejo un poco de espacio para poder respirar le ordeno:

- A mi sala, ahora-

Pixis.

Les cuento un poco de lo que he hecho hoy. Subí al Olimpo para hacer un trabajito que nadie me había pedido pero yo me sentía en la misión de hacerlo.

La cosa trataba de que yo fuera a visitar a mi madre, que por cierto si hice y de paso saludo a Perséfone, mi hermana, que se encontraba arriba con la misma intención que yo por lo que mi madre estaba más que feliz de tener a sus dos hijos juntos al mismo tiempo. Pero claro está que esa no era mi única intención para que haya subido y mi hermana y mi madre se dieron cuenta. No le conté la historia de Juliet pero si le conté mis planes y las dos me apoyaron, inclusive se ofrecieron a acompañarme pero me negué ya que esto era algo que debía de hacer yo. Antes de que oscureciera, salí de la casa de mi madre con la información que me había dado Perséfone en mano, los guardias Olímpicos son los hombres de Atenea, son entrenados para vencer a cualquier Dios que intente hacer algo que no esté dentro de lo aceptado por los mismos Dioses, por lo cuales son muy temidos pero a la vez son muy valorados ya que mantienen el orden del Olimpo. Estoy seguro que por el código que tienen, que cuando se enteren que uno de los suyos le pego a una de las ángeles va a arder Troya en la casa guardián. Con toda la intención de que eso suceda camino tranquilo hasta la casa que les dije. Toco la puerta y al escuchar el pase, entro. Los guardias se ponen de pie a penas me ven y ese hijo de puta no solo se queda sentado si no que ni me mira, con que con esa nos vamos, ya me gustaría ver tu cara cuando tus colegas se enteren de lo que le hiciste a esa pobre chica.

-necesito hablar contigo- dijo una vez que estoy en frente de donde él está jugando póker.

-Dios Piscis, estoy ocupado-

- No creo que quieras que tus compañeros de trabajo, quieran escuchar la información que traigo- me mira de reojo para luego poner las cartas boca abajo y ponerse de pie.

-si tocas mis cartas te mato- le dice al que estaba jugando con él, pero este idiota no sabe que el que va a estar muerto dentro de poco va a ser él y yo no voy a mover ni un solo dedo.

Entramos a una habitación, lo deje entrar a él primero y yo les hice una seña a sus compañeros de que se acercaran a la puerta y la dejo entre abierta para que escucharan con lujo de detalles lo que iba a pasar.

-dime-

- Así que tú eres el ex de Juliet-



Hanna

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En el texto hay: peleas, leo y ofiuco

Editado: 23.04.2019

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