Stay

Capítulo X

Hailey.

Después de un tiempo de platicar afuera Ben se animó a pasar.

—Hice algo de comida, deben estar hambrientos por el viaje —dijo Jordan sirviendo la mesa.

—Con nosotros no tienes que fingir ser bueno. Te conocemos y no vas a convencernos como a Hailey —habló Amber a la defensiva.

Jordan sólo hizo una mueca resignandose a que mis amigos jamás lo aceptarían. Ni siquiera por ser compañeros de la banda Ben quería saludarlo, ni mirarlo.

—Esto es bastante incómodo —dije yo.

Amber de pronto se sentó en la mesa con una actitud dominante.

—Jordan debo darte un aviso. La razón por la que vine en realidad es para vivir aquí. Mi amiga necesita mi apoyo.

Todos estábamos boquiabiertos con las palabras de Amber. Aparecía de la nada a decir que se quedaría a vivir conmigo sin previo aviso y lo peor era que no le estaba preguntando a Jordan si podía quedarse, ella lo estaba afirmando. Debía aceptar que la idea de vivir con Amber de nuevo me hacia tremendamente feliz. Verla así, atrevida y tomando decisiones de esa manera me hacía saber que esa seguía siendo mi mejor amiga, la que estuvo conmigo desde el inicio.

Volteé a mirar a Jordan quien parecía estar muy confundido. No era adivina ni podía leer mentes, pero podía saber que estaba buscando hasta lo más profundo las palabras adecuadas para salir de su boca.

—¿Tú qué dices, Jordan? —pregunté intentando ayudarlo.

—Creo que... —se dirigió a Amber— Nunca te invité a quedarte, pero si eso hace sentir mejor a Hailey, adelante.

Involuntariamente solté un grito de emoción y la abracé. Ben nos observaba desde una esquina y una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro.

Desde que Andy murió todo era tan raro. Sentía como si el mundo se hubiera salido de órbita destruyendo todo lo que parecía perfecto y posicionándolo en otro lugar; a Andrew por ejemplo, lejos de mí. A Ben en un laberinto sin salida con los sentimientos erróneos hacia mí. A Devin, hundido en un gran hoyo tan profundo que decidió que era más fácil morir que intentar treparlo. Y a mí, en el limbo. No soy nada y no soy nadie desde que él murió aunque intente seguir adelante. Todo se fue con él.

Cada que tení contacto visual con Ben, no podía dejar de pensar en todo lo que ha cambiado desde que Andy murió. Todo se convirtió en un completo desastre. Si él reviviera y supiera todo lo que está pasando, volvería a morir.

—Hailey —me llamó Ben haciendo un ademán con sus manos.

Lo seguí hasta que salimos de la casa de nuevo.

—Tengo que irme ya. Tan sólo quería despedirme y pedirte disculpas.

—¿Disculpas?

—Por todo. Por como te he gritado cuando discutíamos por lo de Jordan, por irme y dejarte y sobre todo por lo que ocurrió hace dos años. Sé que fue cosa mía, siempre lo ha sido.

Sus ojos transmitían arrepentimiento por completo. No despegaba su mirada de el suelo como si contase todas y cada una de las pequeñas piedras que se encontraban ahí.

—¿Te alejarás otros dos años? —pregunté

—La verdad no tengo idea. Creo que debería.

No pude evitar sentir tristeza de nuevo al escucharlo. Había sido mi amigo más cercano y no podía perder a otra persona.

—Ben, no te vayas.

—Después de todo tenías razón, no sé como pude hacerle eso a mi amigo.

—Tan sólo fue un error.

Subió a su auto y se fue casi dejándome hablando sola. Probablemente tendrían que dar otros dos años hasta volver a verlo.



Gabriela Medina

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En el texto hay: banda, amor, badboy

Editado: 08.11.2018

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