Te conocí en "Hilltown"

CAPÍTULO 4 (parte 2): La leyenda del río

 

En eso sentí que ya no nos movíamos y pude sentir el aroma de las flores, olían tan bien... y un hermoso sol resplandecía en lo más alto, y, como recordaba el cielo era azulino y las nubes parecían estar al alcance de tus manos. Dejé de admirar el paisaje para buscar la dirección de la casa de mi tía en una hoja que me dio mi mamá con la mínima información que necesito saber.

Entonces Michael me dijo: "Tengo un amigo de la familia que vive a tres casas de esa ubicación si quieres lo llamo y le digo que venga por nosotros".

      ¡Claro! ¿Por qué no?

Llegó 15 minutos después y subimos a una camioneta negra muy linda y campestre.

El chico tenía un aire hippy y playero a la vez, era moreno y lindo.

En el camino fuimos hablando.

      Mi nombre es Caleb. - dijo mirándome por el espejo retrovisor - Y tú... ¿eres nueva por aquí?

      No, tengo una tía que vive aquí y a los 8 años perdí comunicación con ella. Por cierto, me llamo Lidia. - dije mirando el reflejo de sus ojos en el espejo.

     ¿Ah... y tú Michael? ¿Qué te trae por estos lares? - miró a Michael, pero él me miró a mí y dijo...

      Pues... vengo acompañando a la bella dama para que llegue sana y salva a su casa - lo dijo señalándome con un ademán muy caballeroso y luego se corrigió a si mismo - perdón a mi bella amiga.

      Jajaja - me dio risa su comentario, luego dije - y Caleb... cuéntame más sobre ti y este lugar...

      Bueno pues, mi nombre es Caleb Jones, vivo aquí en Hilltown, mi hermoso pueblo natal, tengo 19 años y soy guía turístico. Tengo un hermano de 18 y una de 21 – noté un aire triste al momento en el cual nombró a su hermana, pero no le di importancia. Mis padres están de viaje por su aniversario, pero volverán pronto. Ahora te contaré un poco sobre nuestro pueblo, este lugar es famoso por su precioso paisaje; su río, su cielo, sus casas y todo lo que puedes ver a través de tus ojos. También, es muy conocido por su leyenda. Pero creo que te vas a aburrir - dijo sin ganas - así que mejor hablamos de otra cosa.

      ¡¡¡No!!! Quiero conocer este lugar, cuéntala por favor, me gustaría escucharla. - dije como una niña chiquita.

     Está bien, solo porque no quiero causarte una mala impresión. - dijo mientras ponía cara de concentración- Se dice que unos meses después de la fundación del pueblo una familia rica se mudó aquí, ellos tenían una hija, Alexandra, ella era un rayo de sol, tenía la piel más delicada del mundo y de un tono como el tuyo, una cabellera negra azabache y unos ojos azules como el mar, era muy alegre y era amiga de los que vivían aquí. Todos la querían y ella también a ellos. Cierto día llegó un chico, era albino, alto y muy guapo. Él la vio y le gustó inmediatamente, ella empezó a sentir lo mismo cuando lo empezó a conocer, pero intentaba ir despacio, ya que nunca había tenido un novio, así pasó un año hasta que ella le dijo lo que sentía y él dijo que sentía lo mismo. Empezaron a salir y eran la pareja favorita del pueblo. Un día Alexandra fue a visitar de sorpresa a Rubén, así se llamaba su novio, al entrar a su casa no lo encontró, entonces fue al patio trasero y lo vio besando a otra chica del pueblo. Decepcionada salió de la casa y empezó a correr sin dirección alguna, ignorando a todos los que le preguntaban si estaba bien. Cuando estuvo lo suficientemente lejos de ese lugar, cansada, se dejó caer al suelo, levantó la mirada y vio una pequeña laguna, se arrastró hacia ella y se quedó quieta observando su reflejo en la superficie que en su suave ondular parecía recibir las lágrimas que por su rostro rodaban y luego caían mientras pensaba silenciosa el porqué de la traición de aquel que juró cuidarla y protegerla. Alexandra no sabía qué hacer ni que decir, entonces se guardó sus sentimientos y todos los días iba a la laguna a llorar porque no podía enfrentar la traición y pena que estaba viviendo. Así la laguna fue creciendo de las lágrimas puras y transparentes que empezaron a recorrer el bosque. Cierto día ella estando más triste que otras veces le hablo a la laguna que ya había crecido y le dijo: "Tu eres mi confidente, mi mejor amigo, quisiera estar siempre contigo". Y del agua salió un ser brillante como el sol pero agradable a la vista, entonces él le dijo: "vivo yo también atado como tú, solo que atado a este lugar, encerrado y sin poder salir, mi cárcel es exterior y la tuya interior mientras tú lo estás a tu pena yo lo estoy a estas aguas que aunque hermosas no discurren y así como una pintura, siempre es la misma, ven conmigo y suelta tu pena, déjala ir hasta que quedes vacía de ella y entonces quien sabe que pueda suceder...", le extendió la mano a Alexandra y juntos ingresaron a la laguna, pronto esa pena contenida escapó, desbordó y se convirtió en el hermoso río de aguas cristalinas que es en la actualidad y las aguas antes estancadas ahora en movimiento se convirtieron en vía de escape para ambos hacia la libertad. La buscaron durante años, pero nunca la hallaron. Solo encontraron aquella antigua laguna de aguas claras y peces hermosos convertida en un río precioso claro.

      Wow que increíble y hermosa historia ¡Me encanta! - dije pensando en la leyenda del bello río.

      Pues si... - dijo Michael - es una leyenda rara pero increíble.

 



Kass

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En el texto hay: amor, pueblo, drogas

Editado: 08.11.2020

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