Te enamoraré

Capítulo 23 "No puede ser"

No puede ser

 

Apenas abro los ojos me siento desubicada por un momento. Luego recuerdo a Cooper trayéndome y siento una sonrisa boba formarse en mi rostro. Miro la cobija y supongo que en algún momento él vino a colocármela. Aprieto la tela en mi mano y muerdo mi labio inferior tratando de evitar una risa.

-Por lo que veo no has estado mal cuidada-dice Katy viéndome con una ceja enmarcada.

-Y esa sonrisa no creo que no signifique nada-murmura Pamela sentada en una de las camas.

-Me gusta Cooper-suelto y siento mi cabello deslizarse por mi rostro.

-Y yo te dije que le gustas a él-Katy sonríe con suficiencia-lo que hizo hoy...

-Puede ser producto de la apuesta-le interrumpo.

-¿Puedes solo dejar de pensarlo y vivirlo? ¿Qué tal si le gustas? ¿Lo has pensando? Eres guapa y él no es ciego-frunce el ceño-Y si lo es, pues que se vaya a buscar lentes para que vea lo que se pierde.

Me río y me estiro antes de sentarme.

-¿Qué hora es?-pregunto con voz adormilada.  

-Ya mismo se acaba clases-dice Katy-Mejor arréglate para cuando venga tu Romeo.

-¿Romeo?-arrugo la cara.

Prefería Bad boy o pared andante.

-No me mires así. Él se lo gano con traerte en brazos-se ríe-mejor vete a lavarte la cara.

Ruedo los ojos pero hago lo que me pide y me mojo el rostro. Estoy menos pálida y ojerosa. No me veo como una diva pero tampoco sigo siendo un fantasma. Antes estaba tan blanca que seguro Casper habría tenido envidia de mi color.

Me seco la cara y cuando voy a salir oigo murmullos de ambas.

-... ella por momentos parece perdida, como si estuviera en otro mundo. Por momentos se apaga y tú la has visto, cuando lo hace es muy diferente a ella misma.

-Todos somos diferentes cuando estamos tristes.

-Lose, pero ella cuando lo está, es como si derrumbara sus jodidos muros y actuara como ella se siente en ese momento.

No sé de qué hablan, trato de apegar más mi oído a la puerta pero mi mano se resbala y la chapa se abre. Rayos, cierro los ojos y abro la puerta para disimular mi torpeza.

Ambas me regresan a ver y sonríen.

-¿Estás mejor, Abi?-pregunta Pamela.

-Sí-le sonrío tratando de tranquilizarla-Solo tenía que dormir un poco para tener energías.

-Creo que deberías dormir una horas más-opina con voz suave.

-Estoy bien-trato de insistir.

-No, no estás bien

-Katy…

-No-le interrumpe a Pamela-mira tú harás esto Abigail. Llegaras a tu jodida casa, comerás la delicia de almuerzo que suele hacer tu madre, te pondrás la jodida pijama de osos que tienes y te meterás en tu cama a dormir. ¿Oíste?

-Sí capitana-digo dejándome caer en la cama.

-Bien, ahora que dije eso. Dime ¿Qué hacías ayer que estas así?

Mierda sabía que en algún momento ella me lo preguntaría. Pero no esperaba que fuera tan directa, a quien engaño de cualquier manera yo no sabría que decirle. Juego con mis manos y trago saliva antes de verlas.

-Nada-digo y me encojo de hombros tratando de sonar indiferente-me desvele viendo una serie que me gustó mucho.

Mentira-suelta mi cabeza-diles la verdad.

No.

-¿Enserio?-pregunta sin creerme-¿Cuál?

-N-no recuerdo el nombre exactamente-tartamudeo sintiendo que me estaba atrapando-otro día te lo diré.

Me miraron sin creerme. Te lo dije: Más rápido cae el mentiroso que el ladrón.

Maldita suerte.

Vi las intenciones de ambas y estaba por esconderme bajo las sábanas y gritar “no te oigo, no oigo. Tengo orejas de pescado” Pero la puerta es abierta y las tres regresamos a ver.

Ellas habían bromeado hace unos segundos sobre el viniendo pero no se esperaban que el viniera. Yo tampoco. De inmediato mi pulso se acelera y mi corazón late con fuerza. En este momento le agradezco de corazón a Katy haberme ordenado lavar mi cara.

-¿Estás mejor?-pregunta viéndome fijamente a los ojos.

Voy a responder pero mi garganta se seca cuando se acerca y se sienta en la cama.

-Sí…-mi voz suena seca así que aclaro mi garganta-gracias Alan.

Se encoge de hombros y mueve un estuche en sus manos. Bajo la mirada y siento que mi estómago se contrae. Extiende su mano y abro los ojos.

-Cógelo-dice al ver que no hago nada-lo compre para ti.

¿Para mí?

Siento mis mejillas sonrojarse con fuerza y con nervios estiro mis manos para tomar el recipiente. Rueda los ojos y yo abro míos cuando sus manos toman las mías y con seguridad pone el recipiente de frutas en ellas.

Lo cojo con más seguridad y siento un impulso por abrazarlo pero me contengo.

-Gracias.

-Tienes que comer-dice y se encoge de hombros.

-Bueno eso fue extraño-murmura Katy viéndonos con una sonrisa-pero lo ignorare porque soy hermoso ángel rubio, así que Abi, aquí están tus cosas para irnos, ponte los zapatos y vámonos a tu casa.

Se lo que hace y quiero negar la cabeza pero es tarde. Cooper lo ha oído.

-No, yo la llevaré-dice él sin saber que fue un truco mental de la rubia.

Ella aprovecha que él me ve y me guiña el ojo.

-¿Seguro Romeo?-pregunta ella con una sonrisa.

-Sí.

-Está bien-suelta un suspiro como si la decisión de dejarme le pesara. Se acerca y besa mi frente-Te veo más tarde.

-Claro-le digo entrecerrando los ojos.

-Hasta luego Abi-dice Pamela y me abraza por la espalda.

-Adiós…

-Espero llegar a su casa y encontrarla en una pieza bad boy.

Él se ríe de su comentario mientras yo quiero utilizar el tenedor de la fruta y arrojárselo a la cara para que se le enrede su cabello rubio.

-Tranquila estará sana y salva.

-Eso espero.

Salen de la habitación dejándonos solos. Él las mira irse mientras yo vuelvo a ver el recipiente con fascinación. No puedo creer que él supiera que me gusta esto. No recuerdo haberlo mencionado cuando él ha estado presente.



MonLexus

Editado: 14.05.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar