Te enamoraré

Capítulo 44 "¿Tú también qué?"

¿Tú también qué?

 

-¿A dónde me llevas? No me estas secuestrando ¿verdad? No es que me queje tampoco pero no es un acto legal.

-Si no estás en contra entonces no cuenta como secuestro.

-Buen punto. Pero enserio, ¿a dónde vamos? 

-Solo espera unos segundos más. Da un paso, cuidado que hay una grada.

-Si me caigo Cooper de verdad espero que sean tus brazos los que me reciban y no el suelo.

Suelta una risa creyendo que bromeo, pero lo decía muy enserio. De verdad prefería mil veces caer en sus brazos. Lo siento moverse, me tenso cuando sus brazos me rodean la cintura haciendo que se acerque más a mí y me estremezca cuando siento su respiración en mi oído.

-Mis brazos te rodearan hasta que lleguemos.

¿Por qué no para siempre?

-¿Quieres que lo haga para siempre?

Abro los ojos al darme cuenta que lo he dicho en alto y siento mis mejillas calentarse de la vergüenza. Lo único bueno es que al tener una venda en los ojos no puedo ver que está haciendo, aunque también es triste porque me hubiera gustado ver su reacción.

Dilemas de la vida.

-Si quieres hacerlo no me quejo.

Él se ríe de nuevo y deja un beso en mi mejilla haciendo que suspire por qué no lo esperaba. ¿A quién engaño? Si lo hubiera esperado de igual manera hubiera suspirado.

-¿Ya puedo abrirlos?

-Sí, ya puedes hacerlo.

Asiento y trato de zafarme pero termino halando y haciendo un nudo. Halo un poco más pero siento que me tiro un poco de cabello por lo que me quejo.

-Calma Martins-se ríe ante mi bufido-Ven, déjame ayudarte.

Lo siento zafar el nudo con el cuidado que yo no tuve y parpadeo cuando siento que se afloja y me lo retira. Tardo un poco en enfocar pero cuando lo hago, me sorprendo.

-Vaya...

-Sé que lo recuerdas, yo jamás podría olvidarlo. Pero por si las dudas este es el lugar donde...

-Se dónde estamos y que paso-me sonrojo.

-¿Así que lo recuerdas?-parece divertido-¿Qué tanto recuerdas?

La gente siempre te sorprende, incluso tu misma a veces lo haces. Así que abro la boca cuando suelto una pregunta sin pensar:

-¿Quieres que te diga o quieres que lo recree?

Mis manos tapan mi boca pero es tarde, lo he dicho. Enmarca una ceja para luego sonreír de una manera que se debate entre ser coqueta y divertida.

-Olvida lo que dije-murmuro tapando mi cara con mis manos.

-No, no lo haré.

Sus brazos me atraen hacia él y lo dejo hacerlo pero sin quitar mis manos de mi rostro.

-Déjame verte.

-No.

-¿Por qué?-besa mis manos-Yo quiero verte.

Muero, me muero.

¡Me muero! Me muero por verlo.  

Quito poco a poco mis manos de mi cara y lo veo. Me da una sonrisa cálida y besa la punta de mi nariz cuando quito completamente las manos de mi cara. Coge mis manos y las hace que rodeen su cuello.

-Abi me gustas, eso significa dos cosas.

-¿Cuáles?-pregunto en un susurro.

-La primera que me encanta tu personalidad, eso quiere decir que amo tus locuras, tus torpezas, tus balbuceos, tus momentos de atrevimiento.

-¿Y la segunda?

-La segunda-dice con su mano tocando mi mejilla-que conozco tus defectos y no debes ocultarlos porque con ellos me gustas.

-¿Entonces?

Rueda los ojos.

-Incluso con tu falta de captar indirectas me gustas.

Sus labios tocan los míos como aquel día que me consoló por la muerte de mi padre. Ese día teníamos un viaje recreativo y todo el paseo pase con la mirada pérdida y triste para luego al volver todos decidieran jugar un rato en el parque.

No pude negarme, así que me quede.

Estuve el tiempo suficiente con ellos pero a la primera oportunidad que tuve me salí del grupo y me escondí detrás de un árbol. Ellos se pusieron a jugar mentiras yo lloraba.

Cuando él me beso no supe cómo reaccionar, cosa que no pasa de nuevo. Por qué empiezo a mover mis labios contra los suyos. Me alzo un poco tratando de acercarlo más, quiero más.

Los mueve con delicadeza para luego moverlos un poco más desesperado. Yo le sigo, estoy sintiendo tanto que asusta. Una vez leí que en la adolescencia los amores se sienten más fuertes que cuando se es adulto.

Al igual que las decepciones.

Y temo que sea un idilio. Algo que será intenso pero no duradero. Por qué siempre que alguien es feliz, siempre vienen las pruebas.

Así que antes de correr y que la idea de salir con un corazón roto me aterre, me aferro a lo que siento y trato de dar más porque quiero que me dé más.

Quiero que ese “me gusta” se transforme en un “te quiero” por qué sé que lo hace, que me quiere. Solo que al igual que yo, está asustado de sentir tanto y no ser correspondido. Seguro dirán que estoy loca por creer lo que alguien siente.

Pero más que ver sus ojos, son sus acciones las que hablan.

Y sus brazos firmes como aquella vez, me piden que me quede. Y yo con los míos como hace años atrás debí hacerlo, le aseguro que no me iré.

 

***

 

-¿Hey? ¿Hay vida en esa cabeza?

-Negativo, doctor. Todo indica que las únicas dos neuronas que tenía oficialmente han muerto.

-Concedamos un minuto de silencio por el fin de su inteligencia.

-Que graciosas están hoy-comento-Solo sigan divagando sobre el nuevo parque de diversiones.

-Aún me sorprende su capacidad por hacer varias cosas a la vez. Das miedo-finge estremecerse Pamela.

-Concuerdo contigo pero que te sucede hoy. Has estado muy callada, aunque no es que diga que seas muy habladora, o sea lo eres...bueno un poco. No tanto.

Katy ríe de manera nerviosa ante la mirada de ojos entrecerrados de Pamela. Sonrío.

-Solo estaba pensando-murmuro arrimándome a mi brazo-¿Ustedes se le declararían alguna vez a un chico?

Pamela escupe su bebida mientras que las otras dos me miran con la boca abierta. Frunzo el ceño.



MonLexus

Editado: 14.05.2020

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