Te quiero sólo para mi

Capítulo 5

LLevo todo el día pensando en lo mismo. ¿Que tendrán Lucas y la Pitbull? No soy una cotilla, pero no se, tengo mucha curiosidad. ¿Lucas será otro más de la larga lista de amantes de mi jefa? La verdad es que no me extrañaría. Mi jefa es un portento de mujer a pesar de los 40 tacos que tiene. Alta, rubia platino con una melenaza, un cuerpo trabajado y unos ojos azules increíbles, pero aunque por fuera sea espectacular, las apariencias engañan. Por dentro es una completa zorra, siempre intenta ser mejor que los demás para reírse de ellos, etc etc etc. El chico tampoco está mal, es decir, lo que es el fisico esta muy pero que muy bien, ya lo de dentro no se si es mugre o es una bellísima persona. 

LLego a casa andando, ya que me apetecía dar una vuelta para aclararme las ideas, y nada más entrar veo a Ana corriendo por toda la casa. Ana es un torbellino, no para quieta ni un segundo, todo lo contrario a mi. 

Cuando me ve, me pregunta:

-¿Que día es hoy?- Cuando me pregunta eso me pongo nerviosa. Soy muy mala para recordar fechas, me sé el dia de mi cumpleaños y mucho es. Al ver mi cara de apuro, pone los ojos en blanco y dice: -De verdad que lo tuyo es para llorar, hoy es viernes. Viernes igual a fiesta. Asi que búscate un modelito, súbete a los taconazos y maquíllate que nos vamos.

Pongo mi cara de pena mas teatrera, con pucherito incluido. No me gusta ir de fiesta, a ver me gusta la música y eso, pero estar en un sitio cerrado, con mucha gente achuchada, oliendo a sudor y que encima te claven casi tres euros por una coca cola pues como que no me atrae. Ana se da la vuelta en el pasillo, ya que se dirigía a su habitación y me suelta: - O te metes en la bañera por las buenas o vas por las malas.

Rápidamente voy al baño a ducharme, porque se que si lo hago por las malas voy a acabar con algún moratón por cortesía de Ana María Ruiz. Cuando termino, voy a buscar algo en mi armario. Yo no soy de esas personas que tienen todo colocado y todo en las perchas, no no, yo tengo mas cosas arrugadas y sin doblar dentro del armario. Hay menos cosas en las perchas que fuera de ellas.

Soy muy sencilla para vestir, asi que opto por una camisa blanca de rayas negras finas, un pantalón de vestir negro, mis tacones negros de aguja y mi chaqueta de cuero negro. Me maquillo un poco, en plan, base, colorete, eyeliner, rímel y mi pintalabios rojo mate. El pelo me lo dejo rizado. Cojo el bolso y al salir me encuentro a Ana ya arreglada y maravillosa. Lleva un vestido blanco, con tacones negros y va igual que yo, excepto por el pelo, ella lo tiene liso.

Nos dirigimos a Sky, una discoteca que le encanta a Ana y por lo visto ponen buena música. Como el portero es amigo de Ana, pasamos sin que haya que hacer cola y al entrar al local vemos lo ambientado que está el sitio.

Vamos a la barra, Ana pide ron cola mientras que yo al no beber alcohol, me pido mi coca cola con mucho hielo. Nos sentamos en una zona con sillones desde la que se ve todo el local. El camarero nos trae las bebidas, estamos hablando tranquilamente cuando me fijo que al fondo del local, esta Lucas con un grupo de amigos y varias tías (un poco desesperadas, todo hay que decirlo) intentando que alguno les haga caso.

Intento centrarme en otra cosa y para mi suerte, empieza la canción chantaje de Maluma y Shakira. Como Ana no se anima, me voy yo sola a bailar. 

Cuando termina la canción, vuelvo con Ana, cojo mi copa y seguimos hablando. Estoy bastante cansada asi que me termino la copa en menos que canta un gallo. Le digo a Ana que voy a por otra y me dice que le traiga a ella otro ron cola. 

Intentando apartar a la gente para llegar a la barra, me choco contra alguien y caigo al suelo. Todo lo vergonzoso me pasa a mi. Menos mal que aquí cada uno va a lo suyo y nadie se ha dado cuenta. Bueno, Ana sí. 

Al levantar la vista no me lo puedo creer.

-¿Otra vez tú?- grito haciendo aspavientos a Lucas. Este se ríe y me dice:

-Eso eres tú, que quieres hablar conmigo y no sabes como.- Al escuchar eso y ver la expresión de diversión que tiene en su cara, me entra una mala hostia por el cuerpo que parezco un tomate de lo roja que estoy.

-Lo siento guapo, pero yo no soy como las desesperadas esas que estaban a tu lado antes.- Al decir eso, me doy cuenta de la tontería que acabo de soltar.

-¿Celosa?

-¿Yo? Para nada. Celosa tiene que estar tu novia.

-Yo no tengo novia, que yo sepa. ¿Porque dices eso?

-Porque te vi en E&G muy abrazadito a mi jefa, Sofía Hernández, mas conocida como la Pitbull. Así que simplemente relacioné conceptos. Aunque también puedes ser uno de sus amantes de una semana.

En ese momento, Lucas se empieza a reir descaradamente dejándome con la boca abierta. Y suelta:

-¿Llamas "La Pitbull" a mi hermana pequeña? ¿Enserio?

En cuanto dice eso, alucino en colores. ¡QUE LA PITBULL Y LUCAS SON HERMANOS!



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En el texto hay: destino, celos, amor

Editado: 14.04.2018

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