Tentación

๑∆CAPÍTULO 17∆๑

JANUS:

El baile era lento como ver el atardecer y suave como la brisa del mar, Brooklyn se veía hermosa con el vestido corto pero elegante que se acentuaba muy bien a sus curvas, su cabello lacio tenía unas ligeras ondas. Me gusto que al pedírselo suelto ella haya aceptado a usarlo así. Naranja no era la mejor bailarina ya que me dio una pisadas con los tacones pero su hermosura y su sonrisa no se borraron en el baile.

—Te he dicho que eres la más hermosa de esta boda —susurro cuando su cuerpo se pega al mío. Coloco mi rostro al lado de su cabeza—. Muy bella está usted señorita Walsh. Être magnifié.

Ella se separa riendo por mi inentendible francés.

Cette magnifique —corrige y yo la tomo de la cintura

—Ahora que pasare más tiempo contigo, lo pronunciare bien —contesto, y tomo su mentón— Beau

—Al menos sabes pronunciar bien su nombre

—Quería decirte hermosa en francés —explico como si fuera obvio, ya que para mí lo es. Definitivamente el francés y yo teníamos que conocernos mejor.

—Te dije que era hermoso, no hermosa. Belle es hermosa, beau es hermoso —besa la punta de mi nariz

—Necesito aprender el idioma del amor, para sí poder entender lo que dices. Me siento un completo tonto al no entender aunque pensándolo bien, es curioso entender tus palabras soeces

Tu me plais —murmura antes de besarme

No puedo negarme a recibir esos carnosos y rosados labios que se han vuelto un parte fundamental y mi mayor droga diaria. Hago mi mayor esfuerzo separándome de ella.

—¿Me dirás que significa? —pregunto cuando siento sus labios en mi cuello

—No

—¿Por qué no? Desde ahora… —succiona lentamente mi piel y su lengua pasa delicadamente. Me reconforto y digo—: llevare mi traductor contigo

—Brook Walsh, no imaginaria que vendrías a la boda de David y más con noviecito nuevo —veo a la esbelta mujer extenderme la mano—. Soy Lucia Vernas amiga de Brook.

Pretendo tomarla pero Brooklyn agarra mi mano. Ambas se lanzan miradas lascivas pero más Brooklyn, que ni siquiera le responde el habla.

—¿Cómo has estado, cariño? Nunca te imagine aquí, quería visitarte pero tuve algunas complicaciones y…

—No me importa Lucia, ahora me tengo que ir. Fue un desagrado volver a verte, quizás Betty y tú puedan conversar de lo estúpidas que son sus miserables vidas y también ver a la hermosa novia con la que se casó David.

Shock, yo definitivamente estaba en shock al escuchar lo que Brooklyn le había dicho a la mujer. Lucia apretó los labios y se acercó muy cerca de Brooklyn tanto que creí que la besaría.

—Yo solo estaba preocupada porque volvieras a tomar pastillas Brook, ya sabes que después del matrimonio vienen los hijos y… sabes para que decir lo demás, ambas sabes que te aburre recordar el pasado —le dio un sonoro beso en la mejilla—. Adiós juguete nuevo.

Estaba vez se dirigía a mí. Para nuestra mala suerte se sentó en la misma mesa que nosotros, la mano de Brooklyn apretó su agarre y opte por la mejor forma de pasar el mal sabor de boca, irnos. Tome nuestras cosas y con un rápido despido a la novia nos fuimos. Me coloque en el asiento del copiloto ya que Brooklyn se encontraba callada y distante, creí que debía darle su espacio, definitivamente había sido una mala idea venir.

—Gracias —susurro lentamente mirando por la ventana— gracias por sacarme de ahí

—¿Quién era ella? —pregunte. No podía contenerme, tenía que saber quién era.

—Mi psicóloga

—¡Qué! —estaba atónito— Esa mujer… es que su comportamiento no es nada ético hacia un paciente, además no lo sé, se vio muy molesta al escuchar lo que le dijiste.

—Era la verdad —se voltea a verme—. Los seres humanos solo mostramos lo que queremos mostrar. Janus, está en nuestra naturaleza mentirnos entre nosotros.

Quizás me arrepentiría por lo que iba a preguntar, pero un millón y más de cuestiones se han alojado en mi mente y la más importante y seria de todas fue la que dije:

—¿Te auto medicabas?

Espere expresión alguna de molestia pero nunca llego, empezó a hacer una trenza con su cabello mirando por la ventana y cuando creí que no iba a decir algo, lo hizo.

—Lo diré solo una vez. La vida para muchos tiene diferentes significados y formas. Para mí, es como una larga cuerda que tiene un inicio y un fin, pero yo… yo tenía unas tijeras para que ese fin se anticipara.

Un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, sus palabras me dejaron completamente frío e inerte; nunca me imaginé que Brooklyn habría pensado en la remota idea de quitarse la vida, jamás me hubiera esperado esa respuesta. La pregunta más obvia apareció ¿Por qué ella pensó en hacerlo? Cuando quise hablar, ella le subió a la radio, esa actitud me demostró que no quería hablar de ello, lo cual respete.

Al llegar a su casa, Brooklyn fue a su habitación sin decirme nada, por ende yo decidí irme; sabía que después de los encuentros en la boda ella sería la Brooklyn autodefensiva y más con la confesión que hizo en el auto. Necesitaba su espacio.



Artist.31

Editado: 15.10.2019

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