Tus ojos

El culpable

 Seb entrecierra el ceño -¿Alesandro? Él sigue en Francia, tuvo que quedarse, estaba algo tenso por la situación complicada de su familia, eso sí- Seb nos da una mirada a ambas, se reconforta- Bueno, mañana él estará aquí- Dice con voz sereno.

-Lucy... Lucy- La voz de Jane es muy débil.

-Dime, amiga-le tomo sus manos.

- Alessandro no estaba anoche, no creo que tenga que ver, había un vampiro en edad humana aparentaba unos 50 años, era muy fuerte y no creo que su objetivo haya sido matarme- Indica Jane mientras se percata que Seb no nos escuche.

-No estoy segura- Le indico -Te fracturó la mano ¿Te mordió? ¿Se alimentó de ti?- Le preguntó mientras tocó muy débil la venda.

-Nada, nada, me mostró sus colmillos y me aseguró que era lo que yo pensaba, por un momento pensé que me mataría por la forma en que me acorrolaba, me preguntó por ti, yo no le dije nada, me levanto la muñeca y me husmeo por un par de segundos con los ojos cerrados y mi muñeca se dobló sola, mientras chillaba del dolor, puso sus grandes uñas en mi hombro y me lanzo a una cesta grande de basura- Me indica Jane muy agotada.

Le doy una vista rápida a Seb, quien está con su móvil distraído, un par de lágrimas se hacen camino en mis mejillas, mi odio me cegaba y estaba muy segura que era él, no me cabía la menor duda.

 

-¡Tú! ¡Vampiro de pacotilla de quinta!

Mis ojos se tornan en un verde esmeralda.

-¡Oye, oye, espera! ¿Por qué me golpeas?- Espeta con las manos en su rostro.

-Vampiro inadaptado, es la segunda vez que haces las cosas y lo niegas.

-No sé qué hice- Él toma de mis brazos y los sujeta.

-¿Por qué acosas a las chicas y no te acuerdas de lo que haces?- Intento soltarme -¿Tienes un problema en tu cerebro de murciélago?

-No creo- Y arquea una ceja.

-¿Por qué la atacaste?- Estiro mi brazo y alcanzo un fólder que luego es aventado a su dirección.

-¿A quién ataque?- Toma de mis hombros y me sienta-  Cálmate, llegue en la madrugada de un viaje, tome avión como los humanos, no estuve en la calle, me fui a dormir como los humanos y me levante temprano para venir a la escuela; como los humanos- Termina por decir.

-No.

-¿Qué?

-No te creo, la próxima vez que ataques asegúrate que sea yo, no otra persona, ni menos, me dejes razones- Me levanto de mi puesto y señalo con el dedo hacia su cara- Si tu misión ya no es matarme, te puedes ir a tu cueva de murciélagos y dejarnos todos tranquilos… Se te agradece- Y salgo a prisa.

-¡Espera! ¿Jane sabe de mi existencia?

Parpadeo fuerte al sentir la conexión.

-No te vuelvas a meter en mi cabeza, y claro que lo sabe.

-¿Quién más lo sabe?

-¡Qué sé yo! Y deja de seguirme.

-¿Seb, sabe de mí?

-¿Qué eres un murciélago?- Paro un instante y arqueo una ceja –No, no lo sabe.

-¿Cómo era ese vampiro?- Él toma mi brazo –No me mires así, tu amiga tuvo que decirte algo en lo cual no estuve implicado.

-¡Tonterías!- Le espeto  fuerte- Acosar chicas, mostrar esos terribles dientes de murciélago y le preguntó por mí.

Alessandro se lleva una mano al mentón y empieza a balbucear algunos nombres.

-¿Qué?

-Nada- Y se escabulle entre la gente de la escuela.

-¿Me vas a seguir ignorando?

-No lo hago nenita- Le respondo mirando la clase como si estuviese entendiendo.

-¿Dónde está Alessandro, Rose Lucía Miller?

-Shh, pon atención.

-¿Lo espantaste  verdad?

-Yo no le hice nada, él entendió que los murciélagos aquí no son bienvenidos, es todo.

-Ah, con que murciélago  ¿En qué estás metida princesa?

-No me llames así-  La fulmino con la mirada.

-¿Qué le hiciste? Cuéntame, please!

-No todo lo que pasa a ese murciélago es mi problema.

-Ups! ¡Qué intensa estás!

Le dedico una sonrisa fingida.

 

-¿Paso algo más entre ustedes?-

-¿Cuál es la intensidad de sacarme  información?

-Porque te conozco nena, cuando quieres culpar a alguien, a veces eres muy mala pero tu poder te ciega.-

-¿Mi poder?

-Sí, tu poder. No te hagas la tonta.

-Tú eres la tonta, supera a ese hombre.

 

-¡Ay! Disculpa, fue sin intención.

-Tranquila Ara- Le dedico una sonrisa-

-¿Qué fue eso?

-¿Qué fue qué?- Entrecierro el ceño.

-Esa no fue Ara- Jane la sigue con la mirada

-La gente cambia- Le digo entre risas.

-No te creo tonta, desde que Alessandro se fue todo volvió a la normalidad- Jane levanta la vista para ver a la prima de Alessandro, que es quien dirige el baile ridículo- Hasta Ara se olvidó de ti- Me mira de reojo- Algo hiciste y me parece fatal que como tú mejor amiga no me cuentes.

-Porque en serio no hice nada- Doy una vista rápida a la cancha- Y se cierra el tema de Alesandro, o de Ara o todo lo que tenga que ver con esa gente, ahora vámonos- Me levanto de golpe, extendiendo mi mano para ayudar a levantar a Jane.

-Pero el espectáculo de las payasas, digo, de las porristas aun no acaba- Dice entre risas.

-Jane…

-Sí, sí.



Andrea RG

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En el texto hay: vampiros, lobos, brujas

Editado: 28.07.2020

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