Un Maravilloso Desastre

Capítulo 11

Capitulo 11

- Vamos a salir – Soph tiene casi una hora tratando de convencerme de ir una fiesta mientras yo estoy sentada en la mesa de nuestro departamento tratando de estudiar.

- Soph sabes que tengo que estudiar, no puedo ir. Además tú también tienes que hacerlo – le recuerdo, estamos finalizando el primer semestre de nuestras carreras y se nos vienen encima los finales.

- Solo es un rato Caro, casi nunca salimos. Anda por favorcito – trata de hacer un puchero pero le sale más como una mueca.

- Esta bien, pero solo un rato – le señalo.

- Lo prometo, ahora vamos a cambiarnos.

Después de cambiarnos, por unos vestidos partimos a la fiesta que estaba dando unos compañeros de la universidad a unas cuadras de nuestra casa. Nuestros padres pensaron que era lo mejor que tuviéramos un lugar de nosotras mismas y nos rentaron un apartamento cuando se enteraron que íbamos a vivir juntas y estudiar en la misma universidad. Mi mama volvió después cinco meses fuera y pudo hacer su propio negocio, del cual le está yendo muy bien y mis hermanitos se fueron otra vez con ella. Con Soph vamos a visitar a nuestra familia en vacaciones y visitamos a nuestros amigos. A veces me hacen mucha falta pero sé que ellos quieren lo mejor para mí y me desean todo lo mejor.

Por eso siempre me la paso metida en los estudios, como dijo Soph casi nunca salimos pero es porque no quiero decepcionar a nadie y trato de hacer las cosas bien, y desde que paso lo de James no he tenido las ganas de salir con mucha gente, no tango casi amigos en la universidad pero tengo a Soph y sé que con ella me basta y sobra. Soph busca hacer que yo sea más social y esas son insistencias para salir a una fiesta, aunque sé que siempre terminare en un rincón viendo a los demás disfrutar de la fiesta mientras yo me quedo viendo a los demás divertirse.

Apenas llegamos a la fiesta Soph desaparece a buscar unas bebidas mientras yo me trato de unir a los demás, observo al mí alrededor, la casa esta a reventar.

- Pero si no es nada más ni nada menos que Caroline – Gabriel es un tipo grande en todos los sentidos, arrogante y le gusta meterse con los demás, yo soy su favorita para molestar por así decirlo. – ¿Que hace por aquí la rata de laboratorio? ¿Las mojigatas no tenían prohibidos los vestidos? – comenta viendo mi vestido.

- ¿Acaso eso es problema tuyo? – Alce la barbilla desafiante

- Tienes razón no es mi problema, es el tuyo el ser una mojigata

- ¿Te duele? – me burlo.

- Claro que no – niega.

- No mientas – sonrió suficiente – te duele que te rechace cuando me invitaste a salir.

- Yo supere eso – Dice el todo arrogante

- Si claro – por lo lejos veo que Soph viene con dos bebidas – Ahora si me disculpas tengo otras cosas que hacer más importantes que verte la cara – me alejo de allí lo más rápido que pueda acercándome a Soph que se había detenido al ver con quien estaba hablando

- ¿No eras que no tenias nada que ver con él? – pregunta nada mas llego a ella.

- Y es cierto, no tengo nada que ver con el – doy un sorbo a mi bebida - ¿Qué es esto? – pregunto arrugando la cara por el amargo sabor que me quemaba la garganta

- Whisky, pero no me cambies el tema ¿Entonces que hacías hablando con él? – Caminamos a unos sofás que estaban en el fondo del salón

- Yo no quería hablar con él, el se me acerco como siempre para empezar a molestar. Lo típico de el – nos sentamos mientras vemos a los demás bailar mientras ruedo los ojos – es muy fastidioso.

- Ya veo – dice distraída viendo a un chico. La miro curiosa

- ¿Te gusta? – Pregunto pero al ver que no le quita la vista de encima por un buen rato – Te gusta – afirmo.

- ¿Qué? – parpadea en confusión, no sabiendo de que le estoy hablando o sabiendo pero haciéndose la loca.

- Ese chico que tanto miras – puedo apreciar cómo se sonroja cosa que es muy poco común en ella – Wooh enserio te gusta, casi nunca te sonrojas.

- No es nada – asegura tratando de quitarle importancia

- Si no fuera nada no te sonrojarías ni tampoco lo miraras fijamente ¿Soph? Genial no me contestes – sigue viendo al chico como si fuera lo más importante de su mundo - ¿Soph? ¿Quién es?

- ¿Ah? ¿Qué decías?

- ¿Qué quien es él? – ruedo los ojos.

- Esta en mi clase de Historia de la arquitectura – dice con un suspiro – es de intercambio, se mudo hace unos días.

- Es interesante – comento.

- ¿Por qué lo dices? – pregunta confundida.

- Porque desde Adam nadie te había llamado la atención.

- No es eso – trata de negar lo obvio.

- ¿Entonces qué es? Es obvio que te gusta ¿Por qué negarlo? – Estoy confundida, Soph siempre fue una mujer fuerte y decidida, verla tan vulnerable e indecisa no es propio de ella, mucho menos si se trata de un chico.

- Tengo miedo Caro – puedo apreciar como los ojos se le ponen llorosos pero la admiro al ver que no suelta ni una sola lagrima. Estoy orgullosa de ella por todo lo que ha logrado.



Valentina

#15083 en Otros
#5265 en Relatos cortos
#23130 en Novela romántica

En el texto hay: secretos, amor, amistad

Editado: 19.09.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar