Valiente

5. Volvió.

Miranda llegó al instituto y en la entrada de esta la esperaban todos excepto Charlie.

—¿Dónde está Charlie? —dice ella sin saludar a ninguno.

—Hola, también es un gusto verte, Miranda. —dice Nicolás y ella se enoja.

—¿Por qué no te preocupas por tu mejor amiga de una vez? —le dice ella y Nicolás se enfada.

—Eso debería de decírtelo yo, sé más cariñosa con ella, por eso me prefiere a mí. 

—¡Miranda! —dice una voz a sus espaldas, ella suspiró para no perder la calma y se volteo, era Antonio.

—¿Qué demonios quieres? 

—Deja de perseguir tu cola y ve a los baños, controla a tu mejor amiga que en serio le falta un tornillo. —dice él y se ríe, haciendo que unos chicos que estaban con él hagan lo mismo.

—Hey idiota, cuida lo que dices. —dice Joseph y se le acerca a Antonio pero Miranda lo detiene. 

—Déjalo. —dice ella y se le acerca ella. —¿Qué quieres? ¿No te bastó lo que hice para que tuvieras que repetir un año? —dice ella riendo y Antonio hierve en cólera. 

—¿Extrañas a Cody? —le dice él con una sonrisa burlona, haciendo que a ella se le haga un nudo en la garganta. —Me imagino que sí, te hace falta revolcarte... —Antonio no había terminado de decir eso cuando Miranda le dio una cachetada, haciendo que todos voltearan a ver, humillando totalmente a Antonio.

—Ni se te ocurra volver a decir eso, yo no soy como todas las zorras con las que te metes, así que ten cuidado.

—Si no fueras tan hermosa, hago que te arrepientas.

—Yo sé que si Cody se tuvo que ir fue por ti.

Antonio solo se ríe.

—Piensa lo que quieras, eso ya es tema pasado.

—Te vas a arrepentir de estas, y de muchas, Antonio. —le dice ella y se va, golpeándolo con su hombro, él se voltea y Dante lo detiene.

—Nada de hacerle nada a Miranda, ¿oíste princesa? —dice él burlándose.

—Estúpidos. —dice él mientras ve como se van...

Miranda corrió hasta el baño de chicas, y cuando entró junto a Jane y Lauren, ambas suspiraron de la sorpresa y Miranda deseó que esto fuera una pensadilla, Charlie estaba tirada en el piso, con el espejo del baño roto, sus nudillos rotos de tanto golpear el espejo, en una mano un fragmento de este y ambas muñecas cortadas, y el estómago también, había sangre en su ropa y en el piso del baño. 

—¡Charlie! —gritó Miranda, estaba muy desesperada, este grito hizo que todos salieran del shock en el que estaban. —¡Ayúdenme! —le dijo Miranda a sus amigos, y todos reaccionaron, Lauren corrió con Joseph hasta la enfermería, después entre Dante y Nicolás llevaron a Charlie hasta la enfermería, pero esto era de llevarla al hospital, fueron cinco minutos y la ambulancia llegó, Miranda y Nicolás se fueron con Charlie en la ambulancia, los demás faltaron a sus clases, y tomaron un taxi para llegar al hospital, bueno todos excepto Jane, ya que ella estaba en otro salón de clases, entonces no se dio cuenta de lo ocurrido, de hecho, se había separado de su grupo de amigos, excepto de Miranda, ya que iban a ballet juntas...

La ambulancia llegó y bajaron rápidamente a Charlie, le habían tapado las heridas, pero todavía estaba perdiendo sangre...

—Jóvenes, tienen que esperar aquí... No pueden entrar. 

—¿Por qué no? Somos sus mejores amigos, ella nos necesita. —dice Miranda llorando, Nicolás la abraza por detrás  mientras la sostiene.

—Ven Miranda, tienes que sentarte. —le dice Nicolás y ella lo abraza mientras se pone a llorar. —Perdóname por lo que te dije antes, en serio. 

—Tranquilo, ahora eso no tiene importancia. —le dice ella y él pone su barbilla en la cabeza de Miranda, ella era alta, pero sus amigos, los tres eran muy altos.

Después llegaron los otros, se dieron un abrazo grupal, y después se sentaron, estuvieron esperando y media hora después llegó la madre de Charlie con Susan.

—¿Qué fue lo qué pasó chicos? —dice la madre de Charlie desesperada. 

—No sabemos aún todo, pero algunos del instituto la vieron correr mientras lloraba, entrar hasta el baño, dicen que se veía muy enfadada y triste. —comenta Dante

—Susan, esto es mi culpa. —dice la madre de Charlie y Susan la abraza.

—No digas eso, no fue lo mejor que le dijiste, pero no fue tu culpa. —le dice ella.

La madre de Charlie les contó lo que había pasado, ella cometió un error que estaba en jeugo la vida de su hija, y estaba arrepentida de corazón. 

—¿Familiares de Charlotte O'Connor? —dice un doctor llegando a la sala de espera.

—Somos nosotros, doctor. —dice la madre de Charlie.

—Charlotte es una joven fuerte, perdió sangre, pero le hicimos una transfusión de sangre, de inmediato, ya está fuera de peligro, es muy valiente. —dice él con una sonrisa.



Monse Corrales

Editado: 05.02.2019

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