Volver a Amar. #3

Capítulo 29.

🦋Geraldine🦋

 

—Me gusta. 

Miro mi cabello en el espejo y asiento en aprobación. 

—A mí también —Digo y luego lo miro por el reflejo del espejo—, estas segura de que saldrá en unas semanas ¿Verdad? 

—Mmmm... No estoy muy segura —Dice encogiéndose de hombros—, pero el lado positivo es que luces fenomenal. 

— ¡Cindy! 

—Hey no vengas a reclamarme a mí —Dice apuntándome con el secador—, fue tu idea lo de las mechas rojas. 

Ruedo los ojos. 

—Tú fuiste la que me dijo que saldría en unas semanas. 

—Semanas, meses... No lo sé —Dice acomodando todo en su lugar—, pero si te decía que no estaba segura no ibas a dejarme teñirte el cabello. 

Suspiro. 

—Tienes suerte de que me guste. 

—Deja de ser tan negativa... —Me levanto y salgo del baño para ir a su cuarto—, Cameron nos invitó a ir a tomar un helado. 

Volteo para mirarla ya que venía detrás de mí. 

—Sabes que no quiero hablar con él... 

— ¿Por qué? No te entiendo Geraldine... él estuvo para ti siempre y ahora está preocupado. 

—No lo entenderías Cindy —Digo sentándome en la cama. 

—Creo que exageras todo, Cayden cometió un error pero se disculpó por ello —Dice sentándose a mi lado—, ¿Por qué lo alejas? 

Evito su mirada. Estoy siendo tan egoísta de todas las maneras posibles. 

Tal vez debería de alejarme de ella también. Que me odie. 

Así tal vez cuando ya no esté no llorara por mí pero no puedo alejarme de mi mejor amiga. No soy capaz. 

Cameron es o era... Mi mejor amigo y lo estoy alejando de la misma manera que hago con Cayden. 

Claro que lo perdone pero no puedo dejar que se ilusione con lo nuestro. 

—Por favor Ger ven con nosotros. 

Niego con la cabeza. 

—Tal vez debería ir a casa —Digo levantándome. 

—Geraldine Ramsey —gruñe molesta—, ¿Qué demonios pasa contigo? Cameron solo quiere pasar tiempo con nosotras. 

—Lo sé. 

—Pues entonces irás conmigo —Dice tomándome de la mano—. No quiero oír ningún berrinche tuyo. 

Me arrastra hasta afuera de su casa donde veo a Cameron esperándonos. Verlo me da unas ganas tremendas de llorar. 

—Pero miren a quien tenemos aquí —Murmura mirándome—, y con un nuevo estilo ¿eh? 

Ella camina junto a su novio. 

—Tuve que arrastrarla pero aquí está —Dice besando castamente a Cam—, ahora ve y dale un abrazo a esa tonta. 

Mi labio inferior tiembla y Cameron no tarda en caminar junto a mí y abrazarme. 

—Hola linda —No puedo aguantarme y lo abrazo con fuerza—, espero que no me vuelvas a ignorar más eso fue muy mal educado de tu parte. 

Río y reprimo las ganas de llorar. 

—Lo siento —Murmuro separándome.  

—Tranquila —Dice y pone una mano en mi hombro—. Tienes mi apoyo para cualquier cosa Ger eso tú lo sabes. 

Asiento. 

—Mejor vamos por ese helado —Digo y él sonríe. 

—Muy bien, ya tengo a mis chicas favoritas de nuevo. 

Ambas reímos pero subimos a su auto. Cindy en el asiento de copiloto y yo atrás. 

— ¿Tu hermana sigue acusándote? 

—Sí es una insoportable —Dice Cam doblando en la esquina—, todo porque quiere ir a ver a Cayden... 

Cindy voltea a mirarme para ver mi reacción al nombrarlo. Cam me mira por el espejo retrovisor. 

Y yo finjo no haber oído nada. 

— ¿Ya vamos a llegar? 

Ambos asienten y vuelven a entablar otra conversación. 

¿Quién es la hermana de Cameron? 

¿Por qué quiere ver a Cayden? 

Muerdo mis uñas nerviosa. 

¿Será su nueva novia? 

No, no creo. 

Aunque Cayden puede hacer lo que quiera con ello pero no puedo evitar sentir un dolor en el corazón al pensar en él con alguien más. Sé que yo lo aleje pero aún así duele. 

— ¿Tu hermana es la novia de Cayden? 

La pregunta escapa de mis labios antes de que pueda siquiera pensar en lo que dije. El auto frena de golpe y Cam mira a Cindy. 

Los dos estallan en carcajadas y él vuelve a retomar la marcha. 

—Eso es lo que mi hermana quisiera. 

— ¿Está enamorada de él? 

—Como loca... hasta es algo acosadora. 

Los celos queman mi pecho y las ganas de ir a buscar a esa chica incrementan. No dicen nada más pero mi mente me traiciona y comienzo a imaginar mil cosas. 

¿Sera que Cayden siente algo por ella? No quiero pensar en esas posibilidades... Pero tal vez ya estén juntos y no lo digan. 

—Llegamos —Dice Cam y me apresuro en salir del auto. 

Juego con mis dedos mientras ellos se posicionan a mi lado. 

— ¿Ger te encuentras bien? Te has puesto roja —Dice Cindy. 

—Sí... sólo estoy algo cansada. 

—Mejor entremos al local antes de que ella se arrepienta. 

— ¿Me arrepienta de qué? 

—Nada —Dicen al unísono. 

Nos vamos hasta unos pequeños bancos que están en el césped cerca de la heladería, Cameron tuvo que atender una llamada por lo cual nos quedamos a esperarlo. 

— ¿Dónde se metió tu novio?  

—Ni idea —Se levanta y me mira—. Me gusta tu chaqueta. 

—Es tuya tonta —Murmuro riendo. 

Veo a Cameron caminar hacia nosotras, me levanto también y acomodo mejor mi cabello, Cindy camina hasta él para decirle algo que no pude oír. Me acerco hasta posicionarme junto a ellos. 

— ¿Qué me ocultan? —Pregunto. 

Antes de responder veo de qué hablan. 

Cayden. 

Siento como el aire abandona mis pulmones cuando lo veo. Él me mira directamente a los ojos y siento como todo me da vueltas. 

Lo miro por completo. 

Su cabello está más largo y alborotado. Lo que me preocupa son las ojeras y la pérdida de peso notable. 

¿Qué le sucedió? 

Camina hacia nosotros y ya siento que mis piernas me piden a gritos que corra. Una mano me sostiene y volteó a ver a Cindy. 

—Ni se te ocurra correr Geraldine Ramsey. 

—No puedo... 

—Hola. 

Lentamente miro a Cayden y me arrepiento cuando lo hago. Está en frente mío. 

Cerca. 

Muy cerca. 

—Ho-Hola. 

Él sonríe y mis piernas tiemblan. 

—Tu cabello —Dice levantando su mano en mi dirección. 

No me alejo, al contrario me quedo inmóvil viendo como toma un mechón rojo y lo mira con detenimiento. 

Mi respiración se acelera. Suelta mi cabello y me mira a los ojos. 

—Me gusta. 

—Cayden yo... debo irme. 

—No —Dice rápidamente—, no te vayas Geral, llevo meses sin verte... 

Recorro su rostro y veo lo desesperado que se ve. Miro atrás mío y luego a los costados buscando a mis amigos pero ya no están. 

Nos dejaron solos. 

—No creo que eso sea prudente. 

—Traje esto —Levanta una bolsa la miro con detenimiento no me había percatado de ella antes—, una vez me dijiste que si estabas enojada solo debía llevarte helado, que con eso me perdonarías. 

Oh Cayden, yo te he perdonado hace tiempo. 

Tomo la bolsa sin saber muy bien que decir, la coloco en el banco para luego cruzarme de brazos en un gesto de protección. 

—Gracias. 

Avanza un paso y yo no me muevo. 

—Te extraño. 

Cierro los ojos y muerdo el interior de mi mejilla. Cuando los vuelvo a abrir él está mucho más cerca. 

Su nariz roza la mía y mi piel pide a gritos que me acerqué. 

—Cayden —Digo en un suspiro—, no lo hagas. 

Une mi frente con la suya. 

—No te alejes muñeca —Dice con la voz rota—, No nos hagas esto. 

Siento como una lágrima recorre mi mejilla trago un sollozo. 

—Debes irte —Digo pensando en lo que es mejor para ambos—, yo no puedo estar cerca de ti. 

Me toma de la barbilla levantando mi rostro. 

—Te amo —Lo miro a los ojos—. Amo tu manera de ser... tan frágil y sencilla, amo que tus ojos brillen cada vez que me miras, amo cada imperfección tuya porque eso te hace perfecta para mí. Amo todo de ti. 

Si no estaba llorando ahora si lo estoy haciendo. 

»Tenerte lejos es horrible. Es horrible no poder verte sonreír o que me hables de tus tontos libros... sólo quiero tenerte junto a mí, pasé lo que pasé quiero que sepas que te amo Geraldine. 

Me aparte de su agarre dando un paso atrás. 

—Yo también te amo Cayden... Pero no puedo hacernos esto. 

—¿Cuál es el problema? ¿Qué te aleja de mi, amor? 

— ¡Yo! ¡Yo soy el maldito problema! No tienes un futuro conmigo, estar conmigo sólo te hará  daño... ¿Por qué no lo entiendes? 

Estoy completamente alterada, necesito que se aleje o terminaré cayendo en sus brazos sin importarme cómo terminará esto. 

—Porqué estar sin ti me hace más daño —Vuelve a acercarse—, no me alejes de ti, asumo las consecuencias de lo que pasé luego... Pero sólo vuelve conmigo. 

Levantó la mirada. 

No sé qué decir, no sé cómo actuar, solo sé que estar con él es lo que más necesito en estos momentos. 

—Esto es egoísta de mi parte... Pero Joder te amo mucho... mucho Cayden. 

Él sonríe. 

—Eso es todo lo que necesito oír. 
 



Mila Baez

Editado: 31.12.2020

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