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Mamá, te perdonamos

Las noticias no dejan de recordar lo sucedido cada vez que se cumple un año y Tobías cuenta ya con la suficiente edad para saber lo que ocurrió. Yo sin embargo lo supe desde momentos antes que sucediera. Tenemos en claro que la vida es un regalo maravilloso y diario intento recordárselo a mi hermano menor justo antes de irse a la escuela. "Lo sé hermano y la voy a aprovechar al máximo" me responde. 

A diez años de lo sucedido, tengo una cicatriz profunda en mi corazón pero que ya no duele. Es asombroso el cómo el futuro se apiadó de nosotros y nos abrazó con amor.

Tenemos un gran amigo que nos acogió desde el primer instante en que quedamos desprotegidos: Víctor. Es un oficial y un hombre maravilloso que nos brindó cariño desde el primer momento que lo necesitamos. Nos llenó de amor y ternura aún sin conocernos. Tiene una pareja y los fines de semana salimos los cuatro a algún lugar de la ciudad.

"Ustedes son mis hijos sin duda alguna pero... ¿Ya son lo suficientemente grandes para irse a comprar un departamento y vivir solos, no?" Bromea algunas veces y no paramos de reír durante minutos. "Saben que ustedes siempre van a vivir en mi corazón pequeños, los amo" dice finalmente lleno de ternura.

Tobías es un niño muy inteligente. Ha ganado muchos reconocimientos por su aprendizaje y su peculiar forma de ser. Es un ser maravilloso. Es mi mayor orgullo.
Hay una hermosa chica que va conmigo en el salón y es espectacular. Me gusta todo de ella. Tenemos la misma edad y hay muchas cosas en común entre nosotros dos. Estoy tan contento.
 

Hace algún tiempo, escribí una carta para mi madre. Me atreví a dirigirme a ella por primera vez y expresarme con ella como nunca lo pude hacer. A veces recordar y enfrentar lo que tanto nos hizo daño es la manera en la que podemos sanar de una vez y para siempre. Y eso fue precisamente lo que decidí hacer...



 

"En cuanto a ti, mamá, aún no entiendo el porqué de tu decisión tan precipitada. Nos tenías a nosotros... 

¿Porque lo hiciste? 

¿Pensaste en que nos dejarías completamente desamparados? 

¿Acaso imaginaste el dolor tan grande que nos provocarías?

Si tienes algún remordimiento por lo que hiciste, no lo tengas. 

Mamá. La vida nos ha tratado maravillosamente bien y el futuro no nos ha desamparado. 

Tobías es ya un gran hombrecito. Muy inteligente y educado. Lo amo tanto. 

Y en cuanto a mi, soy totalmente feliz. Me encanta la vida que llevo y espero siempre el amanecer de un nuevo día para vivirlo al máximo.

Espero algún día encontrarnos nuevamente y vivir todo aquello que no pudimos cuando éramos niños. Aquello que la tristeza no nos permitió gozar. 

Siempre serás mi madre.

Te perdono de todo corazón y con cada célula de mi ser...

 

Mamá, te perdonamos."

 




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