Wolfsbane

Lo Dañan

TRACY

Mi corazón palpitar mil por segundo, mis manos sudan, pero mantengo mi caminar seguro, lo veo sentado en la barra de bar muy relajado sin ninguna preocupación encima o solo aparenta. Un vaso de Whisky en su mano derecha, unos ojos cafés oscuro y apenas me doy cuenta que estoy a su lado y él me mira a los ojos.

—Hola— lo saludo y me siento torpe.

—Hola— me saluda agarrando interés.

—¿Te importa si me siento? — pregunto.

—No toma asiento — dijo señalando la banca a su lado.

Mientras juego con mi cabello en mis dedos el mantiene su mirada en mi como si me escaneara.

—Dime qué hace una hermosa chica como tu sola en un club de noche.

—Bueno no tan sola— volteo mi vista hacia donde están los chicos y me enfocó en Alex que me mira con una sonrisa ayudándome a evitar la de Jacob, pero no pudo evitar sentirla sobre mí.

—Y ese chico que te mira como si fueras a escapar ¿Es tu novio? — lo volteo a ver y el me mira curioso.

—No sólo un amigo — sentí un horrible nudo en la garganta y al activar mi audición pude por como Jacob dejaba de forcejear, sentí un agujero en el pecho.

—¿Te gustaría un trago? — asiento sin verlo, cuando comienza a hablar con el cantinero aproveche y mire a un lado de mi hombro simulando ver a la gente.

—Jacob si estás escuchando te pido que no creas nada por favor es solo un reto, nunca olvides que el verdadero dueño de mi corazón eres tú — susurro con la grata esperanza de que el me escuche.

—Aquí tienes— el chico me entrega un vaso con líquido color caramelo que supongo que es Borbón.

—Gracias— vuelvo mi concentración e inmensa alegría me invade cuando escucho.

—Por poco arranco la cabeza de ese tipo enfrente de todos y te secuestro lejos conmigo—sonriente tomó un trago de mi bebida tratando de disminuir el rubor.

 

 

ALEX

Parece que Tracy tiene todo controlado y es probable que tenga el número de ese chico en cuestión de minutos.

Los chicos y yo seguimos platicando y viendo a donde Tracy de vez en cuando pero después de unos dos minutos Tracy regreso con una servilleta bien doblada en su mano, se sentó junto a Jacob que al colocar su brazo alrededor de los hombros de Tracy dio un largo y ruidoso suspiro como si a su fuego le hubiera arrojado un balde con agua fría.

—¿Y cómo te fue? — le pregunta Megan

—Bueno a decir verdad es fácil.

—Más te vale que sea la última vez— le advierte Jacob agarrando un shot, todos reímos.

—Bueno ahora sigamos jugando — dice Noah haciendo le señales a camarero más cercano y ordenó más shots.

(...)

Una hora después salimos del club y regresamos a casa justo a tiempo, corrimos directo al sótano que para nada parece un de esos sótanos sucios con mucha humedad, al contrario, es super moderno, las paredes son de color amarillo claro dando un aspecto cálido y familiar y justo en el medio está un inmenso televisor con una consola de juegos al lado y un sillón extragrande.

Comenzamos a jugar y cerca de las una de la mañana nos fuimos a dormir.

(...)

El horrible sonido de la alarma me obliga a abrir los ojos, aun con los ojos cerrados estiro mi brazo golpeando varias cosas hasta apagarlo luego tomó la almohada a mi lado y la pongo encima de mi rostro tratando de recuperar sueño y cuando estoy a punto de quedar de nuevo dormida el libro viene a mi mente así que de un salto salgo de la cama y corro a la ducha.

Luego voy a mi armario y sacó unos vaqueros, una camisa GAP roja y unos cómodos tenis Converse blancos, peino mi húmedo cabello y corro a la cocina.

No quiero cocinar así que tomo unas galletas y un vaso con jugo de naranja

No es muy saludable, pero es lo mejor que se me ocurre.

Camino hasta la mini biblioteca privada de papa.

Con una galleta en la boca comencé a pasar las páginas del libro mientras les daba una ojeada leyendo y analizando cada palabra y me detuve en la sección de debilidades, saqué un papel, pluma y comencé a anotarlo.

El ruido de la puerta abriéndose me sobresalta, pero solo es Tracy con Megan.

—¡Me dieron un infarto! — exclamó.

—Lo siento pensé que no había nadie— se disculpa Tracy.

—¿Por qué estas despiertan tan temprano? — me pregunta Megan viéndome como si fue un extraterrestre.

—Necesitaba saber algo— digo viendo hacia el libro.

—Bueno estamos aquí para ayudarte — anuncia ella poniéndose a mi lado y Tracy en el otro.

—Pero primero vayan a darse una ducha y arréglense — digo mirándolas con el pelo desordenado y en pijamas, ellas ríen y salen para irse a bañar.

Vuelvo mi atención al libro.

~Estacas de plata

~Estacas de madera

El libro solo dice cosas que lo dañan, pero nada que lo pueda matar.

 



Fadua Castro

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En el texto hay: hombreslobo, romance, accion

Editado: 27.01.2020

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