Wolfsbane

Planes

Mi madre organizó un almuerzo en honor a su esposo y con ayuda de Megan realizó una deliciosa comida; salimos y había una mesa en el patio llena de antojable comida que se me hace agua la boca con solo verla.

Nos sentamos y antes de poder agarrar un solo bocadillo recibí un golpe en la mano de parte de Megan quien me miraba como madre regañona, decidí controlar mi apetito. Todos nos sentamos excepto mi madre y tío quienes de pies esperaban algo o a alguien. Cuando se aseguraron del total silencio ella comenzó a hablar.

—Como ya sabrán este almuerzo es en honor a Richard Murphy y tomando la oportunidad vamos a escuchar su testamento— después de anunciarlo mi madre se sentó y un hombre en uniforme que supongo que es un abogado se nos unió.

El saco uno lentes de su bolsillo y prosiguió a abrir el folder que llevaba a mano y comenzó a leer.

—Sí está escuchando esto es porque ya no estoy presente, pero nada lágrimas y recuérdenme con amor y no tristeza — ignore la tristeza y enojo en mi interior y con mi mejor esfuerzo lo sepulte en lo más adentro de mi cómo si no estuviera y continúe mi atención en el testamento.

—Mi querida esposa tendrá la mitad de la manada y mi hermano la otra — ambos se voltearon a ver y asintieron en señal de acuerdo, el abogado siguió con la redacción.

—Ella también conservará la casa junto todo lo que está contiene dentro. Mi hermano estará al mando de las armas y todo relacionado a eso en la manada si es que acepta — con la sonrisa que se forma en la cara del tío Damon es fácil decir que lo acepta.

El abogado nos dio una mirada a mí y a mi hermana como si nos estuviera identificado.

—Mis hijas tendrán un terreno en Washington dónde tomarán la decisión que ella prefieran — mi hermana y yo nos volteamos a ver, papá siempre nos preguntaba si nos gustaría formar una manada y aunque nunca le dábamos una respuesta concreta él lo respetaba. Ella y yo nos informamos con la mirada de que luego lo discutiremos.

El abogado siguió leyendo.

—Megan tendrá las rocas de luna que me ayudó a conseguir— ella sonrió al sentirse incluida en la familia, no me sorprende papa la trató siempre como a una hija más.

—Los libros mitológicos se los otorgó a Tracy— mi hermana sonrió como una niña pequeña, pues ella siempre quiso esos libros.

—Alex hija... a ti te debo la verdad en un principio creí que te estaba protegiendo y por eso tu madre y yo tomamos la decisión de guardarte el secreto hasta que cumplieran los diez y ocho pero eso fue un grave error y por eso fue un grave error y por eso te daré toda las respuestas y te otorgó este libro que te las contesta todas— el abogado cerró el folder, le dio una reverencia de respeto a mi madre y se retiró.

Los ojos estaban puestos en mí, pero yo miraba a mi madre.

—¿A qué se refería? — ella dio un largo suspiro.

—Hija tu padre y yo sabíamos de tus poderes desde el momento en el que naciste.

—¿Pero...cómo tan siquiera es posible?

—Al nacer tus ojos eran una combinación de naranja con dorado brillante y eso nunca había ocurrido desde hace siglos... la diosa luna otorga esos poderes a quienes ella cree que son dignos.

—¿Porque yo? — esta vez el tío Damon contestó.

—Alex desde que naciste eres una chica fuerte, ruda e inteligente... tienes un corazón grande que a diferencia de otros esa combinación nunca es tan pura como la tuya... la diosa no eligió mejor candidata— tantas emociones y comencé a sentirme sofocada.

Es mucho que digerir, me levanté de la silla.

—Necesito aire— sin esperar más salí corriendo de ahí. Corrí al estacionamiento y quedé ahí hasta que pude respirar mejor y cuando estaba a punto de darme vuelta y regresar Ethan se encontraba frente a mí.

—¿Te encuentras bien? — asentí.

—Solo fue... impactante.

—Entiendo ¿Quieres regresar? — volví a asentir estabas sonriéndole, el dio media vuelta, pero antes de que pudiera avanzar lo tome del brazo lo hice que volviera a mirarme coloque mis manos alrededor de su cuello y lo atraje hacia a mí uniendo nuestros labios.

El no tardó en corresponder y colocar sus manos en mi cintura atrayéndome más a él si es que se podía. No sé cómo explicarlo es como si el me completará, me hacía sentir viva cada vez que me encontraba cerca de o cuando su piel toca la mía y cuando sus labios se unen a los míos. Era como si él fuera la pieza que me faltara... es mi otra mitad...por algo le dicen mate porque siento que es mi alma gemela.

 

 



Fadua Castro

#502 en Fantasía
#377 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: hombreslobo, romance, accion

Editado: 27.01.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar