Daphne fue entregada como garantía de paz.
Un cuerpo puesto en medio de dos reinos para que la guerra no continuara.
El príncipe de Esparta no la pidió.
Pero desde el primer momento supo una cosa:
nadie más podía tenerla.
No la toca.
No porque no quiera,
sino porque sabe que hacerlo demasiado...
Hay en el texto:
posesivo erotica romantica celos, esparta, dominación.
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En proceso: 27 Ene
4 pág.
Sí, quiero