Hay personas que nacen para habitar la luz y otras que se convierten en arquitectas de las sombras. Julian Kross pertenecía a las segundas. En el mercado internacional del arte, su nombre se pronunciaba con una mezcla de reverencia y temor. No solo poseía la mitad de las galerías más exclusivas ...
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En proceso: 04 Sep
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Sí, quiero