Las flores eran su mayor debilidad, le encantaba verlas florecer pero le gustaba aun más ver marchitar aquellas hierbas que solo invadía y arruinaban su jardín.
Su tan adorado y hermoso jardín, nadie podía tocarlo, nadie podía desearlo, nadie jamás lo tendría....
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En proceso: 30 Junio
14 pág.
Sí, quiero