Trabajar para la mafia había estado bien hasta que un nuevo jefe se hizo cargo. Era un idiota engreído, pero no pasó mucho tiempo hasta que dejé de seducir a competidores, amenazas y empresarios por secretos y ventajas para nuestra mafia, y en su lugar le seduje a él. Él aprendió sobre mi pas...
0
0
En proceso: 24 Ene
18 pág.
Sí, quiero